domingo, 5 de agosto de 2012

El Efecto Baldwin


We make our tools and they shape us
(Hacemos nuestras herramientas y ellas nos dan forma)
-Kenneth Boulding
El Efecto Baldwin es un mecanismo evolutivo poco conocido - y muy discutido- pero, a la vez, muy interesante. Creo que conocerlo nos puede ayudar a aclarar muchos malentendidos en todo lo que se refiere a la relación genes-cultura. El nombre le viene del psicólogo infantil americano James Mark Baldwin que lo propuso en 1896. Básicamente la idea consiste en que características ambientales, aprendidas por los individuos, pueden acabar incorporándose al genoma al cabo de varias generaciones, es decir, que podemos producir cambios genéticos por medio de la cultura. Esto, que parece algo obvio, ha dado lugar a muchas discusiones.
Como los conceptos abstractos se entienden mejor con ejemplos, vamos a poner algunos , aunque no existe ninguno que se admita universalmente porque, como ya hemos comentado, algunos científicos no admiten que el efecto Baldwin exista. Un caso que se cita con frecuencia es el de la intolerancia a la lactosa. Un cambio cultural como fue la aparición de la ganadería y el consumo de productos lácteos llevó a la selección de variantes de lactasa persistentes durante la vida adulta. Los pueblos que no desarrollaron ganadería ni consumo de lácteos son intolerantes a la lactosa y los que ingieren lácteos son tolerantes a la lactosa mayoritariamente. Se calcula que los individuos con variedades de lactasa persistentes llegaron a tener una descendencia 10 veces mayor que la de los intolerantes a la lactosa y por eso se extendió la tolerancia en los pueblos consumidores de lácteos. Como el consumo de leche supone una presión para el genoma aparecen mutaciones para adaptarse a ello. Es interesante que las variantes de lactasa europeas, las de los pueblos ganaderos africanos ( en la zona de Etiopia), y la que ocurre en la península arábiga en relación al consumo de leche de camello, son las tres diferentes. Como este es un tema conocido no voy a insisitir en ello.
Vamos a hablar de la producción de herramientas que por eso he escogio esa cita inicial. En un momento dado el hombre primitivo comienza a fabricar herramientas de piedra. Los sujetos que debido a sus genes tuvieran una mayor destreza y coordinación motora así como una mejor visión espacial iban a confeccionar mejores herramientas lo que les permitiría cazar mejor o cortar mejor la carne y alimentarse mejor. Dado que estas habilidades se heredan, las siguientes generaciones tendrían cada vez una habilidad mayor, con lo que les costaría cada vez menos aprender las técnicas. Nosotros tenemos un control motor mucho más fino que el de los chimpancés, por ejemplo, y es muy lógico pensar que se ha ido desarrollando precisamente de la forma que estoy relatando. Así que efectivamente, nosotros hacemos nuestras herramientas y ellas nos hacen a nosotros. 
El propio desarrollo del cerebro y del lenguaje puede estar ligado a este mecanismo, según proponen algunos. Imaginemos los estadíos iniciales en la aparición del lenguaje. El individuo que pudiera retener más palabras en la memoria o combinarlas mejor se iba a expresar mejor e iba a tener una ventaja evolucionista. Hay que aclarar que para que el efecto Baldwin exista, además de que la característica en cuestión ( la habilidad manual, p.ej.) muestre una variabilidad y sea por lo menos parcialmente heredable, debe afectar al éxito reproductor. Esto es importante. Si no afecta al éxito reproductor la selección natural no va a a actuar sobre ella. Yo creo que es evidente, en el tema que hablábamos ahora mismo del lenguaje, que el ser humano elige a su pareja en buena medida por la inteligencia. La inteligencia va a influir en el éxito del individuo a todos los niveles ( a la hora de cazar, de relacionarse con el resto del grupo...) y  tanto las hembras como los varones preferimos parejas inteligentes. El lenguaje ( su variedad, riqueza, precisión, etc.), es claramente un indicador o marcador de la inteligencia de un sujeto. Para algunos autores, el gran desarrollo del cerebro se debe precisamente a un mecanismo de selección sexual.
Voy a resumir lo tratado hasta ahora con una idea que yo creo que es muy importante y que poca gente tiene clara: cualquier cambio, característica o costumbre cultural que dure un tiempo suficiente, es , o conlleva también, un cambio genético. ¿Cuánto es un tiempo suficiente? Un gen dominante que suponga una ventaja de un 40% en supervivencia o reproducción sobre el fenotipo recesivo lo puede reemplazar en el plazo de 20 generaciones pasando de una frecuencia de 5% a 80% en ese intervalo. Veinte generaciones son 400-500 años en humanos, 40 años en perros y 1 año en una mosca. Un gen recesivo con el mismo grado de ventaja necesitaría 60 generaciones para conseguir el mismo cambio de frecuencia, un plazo pequeño si lo miramos en escala geológica.
Por lo tanto, un plazo de 500-1000 años es suficiente para ver cambios genéticos debidos a cambios culturales. Esto es lo que se propone para explicar la gran inteligencia de los judios ashkenazis, aunque es una hipótesis que no está probada, pero tampoco refutada, que yo sepa. Voy a dar una serie de datos al respecto verdaderamente impresionantes. El cociente intelectual medio de los judíos ashkenazis es 115, que es el más alto de cualquier grupo étnico. Durante las dos últimas generaciones los ashkenazis han ganado más de la cuarta parte de los premios Nobel de ciencia, aunque no son más del 0,17% de la población total del planeta. Aunque son menos del 3% de los ciudadanos estadounidenses, concentran el 27% de los Nobel de ciencia y el 25% de los premios Turing obtenidos por personas de esa nacionalidad, y son el 22% de los estudiantes Ivy League ( las mejores universidades de la costa este de EEUU). La mitad de los campeones del mundo de ajedrez son judios ashkenazis. En otras disciplinas no hay datos adecuados pero podemos apostar a que cuando alguien destaca en psicología, literatura, música, etc., tiene altas probabilidades de serlo. Pues bien, Cochran y Harpending proponen que los judíos ashkenazis durante la Edad Media y Edad Moderna fueron perdiendo modos de vida tradicionales por la sencilla razón de que se los prohibieron. En casi ninguna parte de Europa les estaba permitido ser agricultores, que era lo que habían sido tras el éxodo. Solo se les permitía dedicarse a trabajos en los campos de las finanzas, la gestión de propiedades, la recaudación de impuestos y el comercio. Todas esas actividades requerían habilidades cognitivas relacionadas con el cálculo y la escritura. Dado que cuanto más próspera era una persona, mayor era su descendencia, los individuos mejor dotados en esas artes eran los que tenían más hijos. Y puesto que se trataba de una comunidad altamente endogámica, esto condujo a que se seleccionaran dentro de esa comunidad los individuos con altas capacidades en tareas que , con el paso del tiempo, resultaron ser las idóneas para el desempeño científico e intelectual en general. Un argumento a favor de esta hipótesis es que los judios orientales, a los que se les asignó trabajos como criados en los estados isámicos no muestran esa elevación de CI.
Para terminar, voy a poner un último ejemplo y me voy a extender un poco pero es que el caso es tremendamente interesante. Existe una tribu de aborígenes australianos, los Kuuk Thaayorre cuyo lenguaje tiene una característica especial. En lugar de utilizar palabras como “derecha” ,“izquierda”, “delante”, “atrás”, para definir el espacio, los Kuuk, como muchos otros pueblos aborígenes, utilizan términos de dirección cardinales: norte, sur, este y oeste. Hacen esto a todos los niveles de manera que dicen cosas como: “tienes una hormiga en tu pierna del sudeste” o “ pásame el plato del noroeste”. Una consecuencia obvia de hablar de esta manera es que tienes que estar permanentemente orientado en el espacio, o si no, no puedes hablar con propiedad. El saludo normal entre los Kuuk es algo como: “¿A dónde vas?” y la respuesta sería algo como: “ sur-sudeste, una distancia media”. Por lo tanto, si no estás orientado no puedes pasar del saludo...El resultado es una profunda diferencia en habilidades de navegación y conocimiento espacial entre hablantes que utilizan un sistema de referencia espacial absoluto ( como los Kuuk) y las personas que usamos un sistema de referencia relativo. Dicho llanamente, los Kuuk son mucho mejores que nosotros en mantenerse orientados, en controlar dónde están, incluso en lugares desconocidos o hasta dentro de edificios. Si tenemos en cuenta que temas como el tiempo, los números, el tono musical, las relaciones de parentesco, la moralidad y las emociones se ha demostrado que dependen de cómo pensamos acerc del espacio, nos damos cuenta de que la forma de hablar puede influir en nuestra forma de pensar, incluso.
Pero hay otra característica interesante. Si a una pesona le damos unas cartas que contengan una secuencia temporal las va a ordenar de una determinada manera. Nosotros lohacemos de izquierda a derecha y los hebreos de derecha a izquierda ya que nos guiamos por la forma en que escribimos. ¿Qué hacen los Kuuk? Pues resulta que las ordenan de forma aparentemente caótica: unas veces de izquierda a derecha, otras de derecha a izquierda, a veces dirigiéndolas hacia su cuerpo, otras alejándolas de él. Lo que ocurre es, como descubrieron los investigadores, que los Kuuk ordenan las cartas de este a oeste. Esto quiere decir que  si están mirando al norte ordenarán las cartas de derecha a izquierda mientras que si están mirando al sur lo harán de izquierda a derecha.
Si se cumpliera la premisa de que estas habilidades espaciales influyen en el éxito reproductor ( y es lógico pensar, como decíamos, que sea así, que las habilidades verbales y espaciales sean seleccionadas sexualmente) podemos hipotetizar que los Kuuk tienen mejor orientación espacial que nosotros no solo porque desde pequeños aprenden ese sistema, sino porque llevan 40.000 años seleccionando a los individuos que mejor se orientan. Recordad lo que decía en un post anterior acerca de que la selección sexual es en relaidad una selección social y cultural. Lo que hacemos por medio de ella es una selección artificial, algo parecido a lo que han hecho los cazadores seleccionando la raza de galgos.
How does our language shape the way we think Lera Boroditsky en The Edge. Artículo de The Edge donde Lera Boroditsky cuenta el caso de los Tuuk Thaayorre

1 comentario:

  1. Es muy interesante todo lo que comentas, estoy muy de acuerdo con que es una selección artificial.

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