lunes, 2 de junio de 2014

La Evolución y el cerebro fragmentado

(Publicado originalmente en la Nueva Ilustración Evolucionista el  23-03-2014)
¿Me contradigo?
Pues bien, me contradigo
(soy inmenso, contengo multitudes).
-Walt Whitman. Hojas de hierba. Canto de mí mismo

Robert Kurzban
La Psicología Evolucionista, al igual que la Psicología Cognitiva, asume que lo que el cerebro hace es procesar información. También asume que los organismos son trozos de materia organizados de una determinada manera y que la organización que muestran es resultado de procesos de evolución. Los organismos son máquinas que están diseñadas para reproducirse. Los genes que tenemos son aquellos que funcionaron bien  cuando construyeron los cuerpos y cerebros de nuestros ancestros, pero por ello la novedad puede ser un problema. La evolución es muy lenta y los cambios genéticos necesarios para construir las complejas partes de un organismo requieren mucho tiempo. Esto puede dar lugar a un desfase en el tiempo.

Un concepto de la Psicología evolucionista que ha dado lugar a mucho debate es el de los módulos, la idea de que la mente humana es modular. El autor que puso en circulación este concepto fue el filósofo Jerry Fodor en su libro de 1983 Modularity of Mind. Los psicólogos evolucionistas lo han modificado en algunos puntos, y uno de los autores que más defiende la visión de una mente modular es Robert Kurzban. En esta entrada voy a exponer los argumentos con los que él defiende su teoría de una mente modular, según los explica en su libro Why everyone (else) is a hypocrite. Evolution and the Modular Mind.

Empezaremos por la definición de módulo. Módulo es un mecanismo de procesamiento de información que está especializado en realizar una función. Kurzban no habla de estructura sino de función, un módulo es un mecanismo de computación que realiza un trabajo. Hay que evitar pensar en el módulo como algo localizado en un lugar del cerebro, es decir, un nódulo de células en una región del cerebro. Un módulo puede ser algo muy extendido por el cerebro, un circuito extenso que realice una función. Sería algo muy parecido a una subrutina en programación de ordenadores: un trozo de código que realiza una función, independiente relativamente de la que que realizan otras subrutinas. En todo este mundo de los ordenadores se ha visto que es útil romper tareas de programación en problemas más pequeños y definidos. Cuanto más asumes acerca de un problema que tienes que solucionar más fácil escribes el código que realice la función en cuestión. A fin de cuentas, la mente es un conjunto de software con programas y subrutinas. 

Otro campo donde vemos las ventajas de la especialización es la ingeniería. Una regla muy clara es que máquinas con funciones concretas o definidas son más eficientes en ejecutar sus tareas que máquinas con funciones más amplias. Tenemos diferentes tipos de vehículos, camiones, furgonetas de carga, coches familiares, deportivos, etc., especializados en un tipo de transporte. Podemos hacer una mudanza con un utilitario o ir a trabajar en un camión, pero nos resultaría más difícil. En el campo computacional, como acabamos de comentar, ocurre lo mismo. Un ordenador no tiene un solo programa para todo. Si queremos escribir utilizamos un procesador de textos y para manipular fotos un programa de tratamiento de imágenes. Kurzban utiliza el ejemplo de un tostadora que está diseñada para tostar pan y tiene una forma adaptada a esa función. Pero comenta una cosa muy interesante, que la tostadora “asume” muchos hechos acerca del problema que quiere solucionar: que el pan es de cierta forma y grosor, que un enchufe va a suministrar la energía necesaria, etc. Podemos tostar una tostada con un soplete, o una cocina de butano, pero el diseño de un soplete no lleva incorporadas esos supuestos que ya lleva incorporada una tostadora, y resulta, por lo tanto, más difícil. De la misma manera, la tostadora  no nos serviría para abrir latas o hacer café…Porque todo lo que está diseñado está diseñado para algo…parece una perogrullada pero eso quiere decir que no está diseñado para otras cosas, y desde luego que no está diseñado para todo. A fin de cuentas se trata de aprovechar el principio de la división del trabajo.

Tenemos otro área donde vemos claramente las ventajas de la especialización: nuestro propio cuerpo, la fisiología. Nuestro corazón es bastante malo filtrando sangre pero es bueno bombeándola. El hígado filtra bien la sangre, pero no la bombea. Las neuronas son buenas transmitiendo información pero no almacenando grasa. Las células adiposas justo lo contrario. No tenemos un único sensor para captar el mundo exterior, tenemos ojos para la  luz, oídos para los sonidos, nariz para los olores, etc. A nivel cerebral sabemos que hay neuronas que reconocen los bordes de los objetos exclusivamente, que determinadas áreas cerebrales reconocen el lenguaje, o las caras, o que el hipocampo es necesario para grabar recuerdos. No hay ninguna razón para que el cerebro tenga que ser una excepción a todos los procesos que estamos comentando. Hablemos del cerebro o de máquinas con funciones, en la medida en que hay un problema cuya solución tiene unas regularidades, una solución eficiente a ese problema incorporará esas regularidades, haciendo al mecanismo especializado para la tarea, y eficaz en resolverla. La psicología evolucionista asume que los humanos se han enfrentado a problemas que se han repetido en el tiempo una y otra vez y que tenemos mecanismos diseñados para esos problemas. No nos hemos enfrentado sólo a un problema general.

Por lo tanto, el punto que Kurzban nos quiere transmitir es que no hay ninguna razón para esperar que la especialización que se aplica a todo lo que el hombre ha descubierto o creado, no se aplique al cerebro diseñado para la conducta social. Según él, el cerebro albergará mecanismos especializados en escoger pareja, en vincular mutuamente el niño a la madre (el apego) en entender las intenciones y deseos de los demás (Teoría de la mente), condenar moralmente a los otros, etc. Otro problema es el de las relaciones entre estos módulos, que son variables. Hay módulos diseñados para compartir información, hay módulos más encapsulados que no están diseñados para compartir la información; hay módulos con acceso a la conciencia y módulos sin acceso a ella, etc. Nos damos cuenta de que esta visión tiene implicaciones a todos los niveles: el concepto del yo, el auto engaño (unos módulos pueden tener una información o intereses distintos a los de otro), el autocontrol, la conciencia, la hipocresía, etc. Y de todo eso es de lo que trata el libro de Kurzban.

Resumiendo, la mente sería como un iPhone, una herramienta para procesar información con muchas aplicaciones. Pero no hay que entender cada aplicación como algo localizado. Si yo hago un agujero en un punto del iPhone no me cargo, pongamos por caso, el Safari o el Angry Birds. Un módulo es un mecanismo de procesamiento de información que tiene una función, exactamente igual que las aplicaciones del iPhone.

@pitiklinov

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