martes, 5 de febrero de 2013

¿Por qué existe la conciencia?

David Barash

La conciencia es un tema que personalmente creo que nos viene grande dado el estado actual de nuestros conocimientos por lo que abordarlo es todavía un tanto prematuro, pero me ha gustado este artículo de David Barash, que es una adaptación de un capítulo de su libro Homo Mysterious. Ya hemos mencionado muchas veces que hay que diferenciar entre causas últimas y causas próximas, las primeras responden a la pregunta “por qué” y las segundas a la pregunta “cómo”. Sobre las causas próximas, es decir, cómo funciona la conciencia, su neurobiología, sabemos realmente poco así que Barash no se mete en eso, lo que él aborda es el tema de “¿Por qué ha evolucionado la conciencia?” También sabemos muy poco de esto, y lo poco que sabemos es lo que comenta Barash. Básicamente de lo que se trata es de plantear el problema, resolverlo ya es otro asunto.

Barash se pregunta por qué pensamos acerca de que pensamos, en lugar de, simplemente, pensar. Por qué necesitamos saber que sabemos en lugar sencillamente de saber. Tampoco nos vale con sentir, sino que nos sentimos bien o mal acerca del hecho de que estamos sintiendo. Además, tener conciencia tiene sus inconvenientes, el primero la toma de conciencia de nuestra propia muerte. Como decía Ernest Becker, del que ya he hablado a propósito de la Teoría de Manejo del Terror:
“La idea de al conciencia es ridícula, si no monstruosa. Significa saber que uno es comida para los gusanos. Este es el terror: haber emergido de la nada, tener un nombre, conciencia del yo, sentimientos profundos, y un terrible anhelo interior por la vida y la autoexpresión, y a pesar de todo ello, morir”.

La autoconciencia excesiva es también un problema cuando interfiere con el funcionamiento del cuerpo. Un ejemplo son algunos trastornos sexuales derivados de esta interferencia de la conciencia en algo que debería ser automático, un “ flujo” irreflexivo. Este tipo de problemas parece no afectar a animales inferiores ( perros, gatos o caballos). Hay que decir que Barash opina que sus animales domésticos tienen conciencia aunque no puede probarlo y admite que la conciencia es un espectro existiendo grados desde los animales más inferiores hasta nosotros,algo totalmente lógico. Por lo tanto, si la conciencia tiene inconvenientes tiene que tener también ventajas que compensen esos inconvenientes para que haya sido seleccionada. Y cuando hablamos de ventajas en evolución tenemos que traducirlo en la moneda o divisa con la que trabaja la evolución, que no es otra que el éxito reproductivo, es decir, la conciencia tiene que servir para hacer más copias de los genes: los genes que han generado individuos con más conciencia se han reproducido más,han dejado más copias, que aquellos genes que generaron individuos con menos conciencia.

Hay que empezar diciendo que una primera posibilidad es que la conciencia no haya sido seleccionada en absoluto, es decir, que podría ser un subproducto de alguna otra cosa que sí ha sido seleccionada (un mayor tamaño cerebral, o cualquier otra cracterística). Una analogía serían los pezones masculinos, que no ha sido seleccionados directamente, los que sí han sido seleccionados son los pezones femeninos, para la lactancia. Lo que ocurre es que modificar todo el desarrollo embrionario para suprimir los pezones masculinos supondría un coste enorme y ahí se han quedado. Barash no ve probable esta opción dadas las pegas que hemos comentado anteriormente y lo costosa que es la conciencia. Todo esto le sugiere que es una adaptación. Comenta que los cerebros no evolucionaron para darnos una visión fidedigna del mundo exterior, sino para maximizar el éxito reproductivo de los genes que ayudaron a crearlos, y que -para ser adaptativa- con la conciencia tiene que ocurrir lo mismo: los cerebros que produjeron conciencia fueron favorecidos por la evolución frente a los que no, pero ¿por qué?

Otra posibilidad es que la conciencia otorgara a sus dueños la capacidad de superar la tiranía del placer y del dolor. El placer nos mueve a realizar actividades que aumentan nuestro éxito reproductivo, y el dolor  a evitar cosas que reducen ese éxito. ¿Pero que ocurre si hay cosas que pueden mejorar nuestro éxito reproductivo a largo plazo pero que duelen en el corto plazo? ¿O viceversa? Podría ser  bueno comer mucho ahora pero eso puede generar obesidad y enfermedades después, y entonces me contengo. O al revés, no me quiero sacar una muela infectada pero lo hago porque, si no, las consecuencias pueden ser peores a la larga. Es decir, que la conciencia podría mejorar el control de los impulsos, el autocontrol. 

Pero la posibilidad que Barash prioriza es que la conciencia evolucionó en el contexto de nuestras vidas sociales. Nuestro éxito tanto en la competición como en la colaboración depende de ser capaces de imaginar las situaciones de los demás, así como sus intenciones y deseos, tanto como los nuestros. La conciencia sería un regalo que nos permitiría anticipar cómo nos van a ver los demás cuando actuemos. Podemos saber que si parecemos demasiado egoístas, o demasiado ambiciosos, o demasiado voraces sexualmente, no vamos a conseguir nuestros fines. Cuanto más conscientes, más hábiles para modificar las impresiones de los demás, y , por lo tanto, para conseguir el éxito. Se llama Teoría de la Mente a esa capacidad para deducir los estados mentales de los demás. Y podríamos hacer esas deducciones sin conciencia pero parece probable que cuanta más conciencia tenga el individuo A de sí mismo, más capaz va a ser de construir un modelo de lo que tiene dentro de su cabeza el individuo B. Yo puedo concluir: “ese tipo está enfadado  y es, por tanto, peligroso”, pero parece razonable pensar que lo haría mejor si soy capaz de pensar: “ ese tipo parece enfadado como lo estaba yo cuando me pasó algo parecido, y si yo respondí de aquella manera, entonces es muy posible que él haga lo mismo”. Por lo tanto, es probable que cuanto más consciente sea un individuo mejor Teoría de la Mente va a tener.

De la misma manera, la vida en grupo, el establecimiento de alianzas y de colaboraciones, exige, por una parte, una memoria suficiente para recordar las interacciones y a los individuos que nos ayudan o que nos engañan (para decidir futuras acciones), pero exige también la adjudicación de algún tipo de identidad, de diferenciación, o de nombre, a cada miembro del grupo para poder interactuar con ellos. Y eso ya inicia el camino hacia un yo y hacia una conciencia del yo. Los animales no sociales no tienen necesidad de estas capacidades. 

Hasta aquí el planteamiento del problema. Pero quería añadir, para acabar, una idea personal. Creo que en el tema de la conciencia ( y en muchos otros) nos olvidamos de la memoria. Creo que la memoria es la capacidad mental más subestimada de la mente humana, cuando en realidad es la base, la piedra angular, de toda la vida psíquica. Se podría decir que somos lo que recordamos y que sin memoria no somos nada. Así que en el próximo post hablaré de la  memoria y de su potencial papel en la evolución de la conciencia.

Referencia:






7 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo con la mitad de lo que dice Barash pero absolutamente de acuerdo con la última parte sobre la memoria.
    "La memoria es la materia de que están hechos los pensamientos" (J. Krishnamurti).

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  2. Muy bueno.....nunca me habia planteado la posibilidad de la conciencia como un subproducto evolutivo
    ....interesante....
    Habra que esperar a la traduccion al castellano de ese libro!!!!
    Gracias por la entrada!!

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  3. A mi juicio la clave para entender la conciencia se esconde tras el mismo proceso que dio lugar a lo que se llama doble articulación del lenguaje.

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  4. Es interesante ver esta perspectiva de la evolución de la conciencia. aunque se podría decir que hoy día tenemos mas acceso a la información lo que se podría deducir en una mayor actividad cerebral y por ende una evolución gracias a la dinámica social.

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  5. John Searle y Daniel Dennett llevan algún tiempo discutiendo sobre la naturaleza de la conciencia y la posibilidad o no de reproducirla artificialmente.
    https://m.casadellibro.com/libro-el-misterio-de-la-conciencia/9788449308956/710447

    https://m.casadellibro.com/libro-la-naturaleza-de-la-conciencia-cerebro-mente-y-lenguaje/9788449321320/1195897

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  6. Filósofos de la mente y sus desvaríos https://lavenganzadehipatia.wordpress.com/2017/06/13/ciencia-ficcion-de-la-mente-los-qualia-y-el-blabla-de-los-experimentos-mentales/

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