miércoles, 22 de octubre de 2014

Dormir en dos tiempos

En su libro At Days Close. A history of nighttime, A. Roger Ekirch realiza un estudio en profundidad de todos los aspectos de la vida durante la noche en la Europa preindustrial, la mitad olvidada de la existencia humana. El libro abarca desde el final de la Edad Media hasta el comienzo del siglo XIX, aunque se centra sobre todo en el período 1500-1750. Las fuentes que ha utilizado son muy variadas pero las principales son documentos personales de la gente normal y corriente: cartas, relatos de viajes, diarios, pero también autobiografías, disposiciones legales, poesías, obras de teatro, novelas, baladas, dichos populares o sermones religiosos. También ha revisado obras más serias de la Medicina, la Filosofía o la Antropología.

Hay curiosidades como la costumbre de las familias pobres, entre campesinos sobre todo, de dormir juntos toda la familia en la misma cama, incluidos los invitados. Esto no generaba insatisfacción sino que era un momento de cohesión familiar y de unión. Eso sí, había un orden establecido a la hora de repartirse el colchón. Un observador de primeros del siglo XIX en Irlanda  hablaba de una familia irlandesa donde la hija mayor se colocaba en el lugar más alejado de la puerta y las demás hermanas después por orden; a continuación la madre el padre, los hijos, y por último los extraños o invitados si los había. Los hombres se solían poner en el lado más cercano a la puerta y las mujeres solían aislarse o quedar protegidas en el extremo más lejano. Un tal Jaques-Louis Menétra cuenta cómo durmió una noche con un matrimonio él a un lado, el marido en el medio y la mujer al otro extremo. Si a esto añadimos que muchas veces se metía a los animales de la granja con los humanos para dar calor (y que éstos no son muy educados a la hora de evacuar sus excrementos), nos resulta un panorama muy poco atractivo para nuestros estómagos actuales.

Pero una cosa interesante que Ekirch encuentra, aunque no ha atraído el interés de los historiadores y ha sido poco estudiada, es que en la Europa preindustrial era habitual dividir el sueño en dos partes unidas por un periodo en el que los sujetos estaban despiertos y realizaban diferentes actividades ( fumar tabaco, sexo…).Este periodo solía ser de una hora o incluso más. En muchos idiomas existe la expresión primer sueño: “first sleep” o “first snap” , en inglés; “premier sommeil” o “premier somme" en francés; “primo somno” o “concubia nocte" en latín. A la segunda parte se la llamaba “segundo sueño” o “sueño de la mañana”. Las dos mitades de sueño eran aproximadamente de la misma duración pero el momento en que se despertaban era variable. Si se acostaban pronto se podrían levantar hacia medianoche y luego volver a dormir, o si se acostaban muy tarde puede que durmieran de un tirón hasta la mañana.
A. Roger Ekirch

Existen descripciones de este fenómeno en muchas obras literarias, desde The Canterbury Tales hasta en el Liber de Regionibus Sanitatis et informitatis de Ramon Lull. Todos los testimonios coinciden en que despertarse era rutinario y que no era producto de una mala noche o de dormir mal. De hecho, muchos libros médicos aconsejaban, para facilitar la digestión, dormir el primer sueño sobre el lado derecho y el segundo sobre el izquierdo. La división temporal “primer sueño” era algo corriente hasta finales del siglo XVIII.

En cuanto a la explicación, se podría considerar una reliquia cultural con raíces en la experiencia cristiana. San Benedicto, en el siglo VI obligaba a sus monjes a despertarse después de la medianoche y rezar salmos y oraciones. Esta costumbre se extendió a otros monasterios y en la Alta Edad Media la Iglesia animaba a rezar a Dios durante la noche. Pero ésta no puede ser la explicación por varias razones. Por un lado, hay testimonios del primer sueño anteriores a la cristiandad, en autores griegos y romanos (Pausanías, Plutarco, Virgilio…). Por otro lado, culturas no occidentales que nada tienen que ver con el cristianismo exhiben un patrón de sueño similar. En África los antropólogos han encontrado esta costumbre en pueblos como los Tiv, Chagga o G/wi. Los Tiv, en concreto, tienen también las expresiones “primer sueño” y “segundo sueño”.

Por todo ello hay razones para pensar que el sueño fragmentado es el patrón natural del sueño humano en condiciones de oscuridad. El Dr. Thomas Wehr ha intentado recrear las condiciones del sueño “prehistórico” en el laboratorio y ha encontrado (privando a los sujetos de luz artificial durante semanas) que llegaban a presentar un patrón de sueño fragmentado. En estos experimentos sin luz artificial los sujetos llegaban a estar 14 horas en la cama con el siguiente ritmo: 2 horas despiertos hasta dormirse, 4 horas durmiendo, 2-3 horas despiertos y por fin otro periodo de 4 horas de sueño. Es importantes señalar que el periodo de despertar era relajado y tranquilo, sin angustia por no dormir y se acompaña de elevaciones de prolactina.

No nos damos cuenta del enorme impacto que ha tenido en nuestras vidas, y en nuestro sueño, la luz. Como dice el cronobiólogo Charles A. Czeisler: “cada vez que encendemos una luz estamos, sin ser conscientes de ello, tomando un fármaco que afecta cómo dormimos”, con cambios en el nivel de prolactina, temperatura corporal y demás. El sueño fragmentado de las sociedades preindustriales y de culturas primitivas no occidentales está relacionado con la ausencia de luz artificial, que es nuestro estado natural. El tiempo no vuelve hacia atrás pero si un día te despiertas al de 4 horas de acostarte y no te puedes volver a dormir igual te tranquiliza conocer estas cosas.

@pitiklinov

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3 comentarios:

  1. Muy curioso. ¿Se conocen los patrones de sueño de otros primates? ¿Qué harían en su caso, merodear?

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    1. Muy buena cuestión, siempre es conveniente ir a ver lo que ocurre en nuestros parientes cercanos. No he leído si ocurre algo parecido en primates, pero estaré más atento de ahora en adelante :)

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  2. A mí me da mucha perrera levantarme por las mañanas. Probaré a dormir de está forma, descansando 1 hora entre ambos sueños a ver si cambia algo.

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