sábado, 27 de septiembre de 2014

La Historia de Jim Jones y el Templo del Pueblo


Por no tener familia
heredé la familia de la humanidad.
Por no tener posesiones 
lo he poseído todo.
Rechazando el amor de uno 
he recibido el amor de todos
Rindiendo mi vida a la revolución
encontré la vida eterna.
Suicidio Revolucionario.
-Huey Newton (cofundador de los Panteras Negras)

Jim Jones nació el 13 de Mayo de 1931 en la ciudad de Lynn, Indiana, en un ambiente de segregación racial y de fundamentalismo cristiano. Su padre, James Thurmond Jones estaba enfermo por los gases que había respirado en las trincheras en la I Guerra Mundial y parece que era simpatizante del Ku Klux Klan, aunque no hay constancia de su pertenencia a ese grupo. Su madre Lynetta Jones era una trabajadora que instiló en su hijo su amor por los animales, una preocupación por los desfavorecidos y una gran imaginación. Jones recogía animales de la calle y parece que desde muy pequeño tenía claro que quería ser predicador porque en el garaje ya soltaba sermones a los perros y a los niños vecinos. El mismo Jones dijo que el Pentecostalismo al que estuvo expuesto de niño había sido una gran influencia en su vida. En cuanto a su infancia circulan anécdotas, cuya credibilidad es dudosa, que indicaban ya un cierto fanatismo como poner caca de vaca en la Biblia o mear en el cáliz cuando no estaba de acuerdo con ciertos sacerdotes que consideraba hipócritas. En aquel ambiente Jones desarrolló la preocupación por dos áreas que le acompañó toda la vida: la integración racial y el socialismo.

En 1954, como pastor asociado de la Laurel Street Tabernacle, Asembly of God, ya entró en conflicto con sus jefes porque insistía en que los negros se sentaran en las primeras filas. Enseguida formó su propia iglesia, la Community Unity Church y en 1955 la Wings of Deliverance que luego cambió de nombre a the Peoples Temple Full Gospel Church. El mensaje de Jones era de igualdad racial. Por ello fue colocado entre los puestos de honor del Indianapolis Recorder, un periódico negro y en 1961 fue nombrado director de la Comisión de Derechos Humanos de Indianápolis dedicado a integrar el departamento de policía, hospitales, bancos, agencias de préstamos y compañías telefónicas. 

Según su esposa, para cuando se casaron en 1949 Jones ya era un comunista comprometido. Se consideraba maoísta pero simpatizaba con Stalin y la Unión Soviética. El propio Jones hablaba de su ideología como socialismo religioso o socialismo apostólico. Posteriormente, el socialismo llega a ser en su ideología “Dios Todopoderoso, el Socialismo”. En 1959 tuvo a su hijo Stephan Ghandi Jones y adoptó otros niños de razas diversas en lo que él llamaba su “familia arcoiris”. En 1960 el Templo del Pueblo fue aceptado en la Iglesia Cristiana, Discípulos de Cristo, lo que le daba mayor respetabilidad (era una iglesia fundada en 1830) y fue ordenado ministro de los discípulos de Cristo.
Timothy Stoen

En 1969 el Templo del Pueblo se trasladó a Redwood Valley, en California y en esta época Jones conoció al abogado Timothy Stoen que se integró en la iglesia de Jones como dirigente y tendría una gran influencia en la suerte final del Templo del Pueblo. El caso es que Stoen quiso que Jones fuera el padre de su hijo (el más honesto, valiente y compasivo hombre del mundo)  y Jones se acostó con la mujer de Stoen, Grace Stoen. Pero cuando Stoen abandonó el Templo del Pueblo se inició un pleito por la custodia del hijo, John Victor Stoen, que estaba con Jones en Jonestown. Jones decía que era su hijo biológico y no estaba dispuesto a entregarlo. Todo este litigio influyó en agravar la paranoia de Jones y en su recurso al suicidio como salida.

En los primeros años 70 empezaron a aparecer los primeros artículos de prensa contrarios al Templo del Pueblo. En 1972 en el San Francisco Examiner el reverendo Lester Kinsolving criticó las pretensiones mesiánicas de Jones y la estructura autoritaria del Templo del Pueblo pero Jones consiguió parar los artículos y de los ocho que se iban a publicar sólo se publicaron cuatro. Pero desde entonces la prensa era percibida como un enemigo por el Templo del Pueblo. En 1973 desertaron ocho miembros situados en cargos dirigentes del Templo y fue en respuesta a este hecho que Jones empezó a hablar por primera vez de suicidio colectivo  como estrategia defensiva para evitar los ataques al movimiento. 

En los primeros años 70 el templo llegó a tener entre 3.000 y 5.000 miembros (el Templo llegó a hablar de 20.000). Jim Jones estuvo muy implicado en la política de San Francisco. Apoyó al candidato George Moscone en 1975 y Jones fue recompensado con el cargo de presidente de la San Francisco Housing Autority. La verdad es que Jones hacía un gran trabajo en todo lo referente al alojamiento y atención a pobres y desheredados y recibió varios premios por su trabajo humanitario. La revista Religion in Life le nombró como uno de los 100 pastores más importantes en 1975. Los Angeles Herald le concedió el premio “Humanitarian of the Year" en 1976 y también fue uno de los 4 premiados con el “Martin Luther King, Jr., Humanitarian of the Year”. A pesar de ello, Jones se sentía perseguido y en la celebración de 1977 en honor de los suicidas que se habían arrojado por el Golden Gate, dijo que él se sentía en un estado de ánimo suicida aquel día.

Debido a este sentimiento de persecución y su miedo al apocalipsis nuclear Jones empezó a pensar en mover su comunidad a otro lugar. Había conocido Guyana a la vuelta de Brasil donde estuvo en los años 60 y entonces empezó a negociar con el gobierno de Guyana y en marzo de 1974 llegaron a Guyana los primeros miembros del Templo. El gobierno de Guyana les cedió un terreno de 3.000 acres y en en Junio de 1974 un grupo de 15 miembros ya había empezado a despejar la jungla. En 1975 ya había 50 miembro del Templo en Guyana. Hay que decir que el Templo del Pueblo no era el único grupo religioso que se había establecido en Guyana; estaba también un pequeño grupo llamado The East dirigido por Les Campbell y otros dos grupos llamados Hashabah Yisrael, dirigido por dos maestros de Nueva York y The House of Israel, dirigido por David Hill. 

El 1 de Agosto de 1977 aparece en el New West un artículo muy crítico con el Templo del Pueblo en el que se dice que debería ser investigado por prácticas coercitivas, maltrato a los miembros, delitos financieros y por su influencia en la política local de San Francisco. Jones decide irse a Guyana y en Septiembre de 1977 ya hay 1.000 miembros en Jonestown. Con respecto a la composición demográfica de esta comunidad, 75% son negros, 20% blancos y el 5% hispanos, asiáticos y nativos americanos. Aproximadamente dos tercios son mujeres, casi 300 tienen menos de 18 años y 150 son mayores de 65 años. 

A lo largo de 1978, Timothy Stoen y los “traidores” al Templo -agrupados bajo el Comité de Familiares Afectados- presionan para recuperar la custodia de su hijo, así como para que se investiguen los abusos y presionan al Congreso. Al final el congresista Leo Ryan, representando al distrito San Mateo del norte de California decide ir a investigar a Jonestown y llega el 17 de Noviembre de 1978. Le enseñan la ciudad pero a la noche reciben la petición de 14 insatisfechos que quieren irse de Jonestown. Al día siguiente, de vuelta al aeropuerto para abandonar Jonestown se infiltra Larry Layton, de la seguridad de Jim Jones, entre los periodistas y fieles que regresaban a USA y dispara contra el grupo matando al congresista Ryan, a tres periodistas y a un desertor. 
Leo Ryan

A partir de ese momento, Jones comprende que es el final y que van a venir a por ellos. En los meses previos Jones había mantenido conversaciones con el cónsul soviético para ir a Rusia pero ahora eso sería imposible. Acorralado, Jones da la orden de cometer suicidio, algo que habían entrenado previamente en las llamadas “noches blancas”. Cuando se sentían amenazados Jones convocaba una “noche blanca”. En una de ellas había dado a beber un líquido a sus fieles diciendo que era un veneno y todos lo tomaron pero luego les dijo que era mentira aunque debían estar preparados. La idea del suicidio colectivo aparecía con frecuencia en los últimos meses en Jonestown y Jones había amenazado con ella a sus enemigos, como forma de disuadirles de actuar contra ellos.

El caso es que el suicidio esta vez se realiza  y desaparece toda la vida de Jonestown incluidos perros, peces y animales de granja. Mueren 914 personas, 260 niños, un ciudadano de Guyana y 913 norteamericanos. A esto hay que añadir que en las oficinas del Templo del Pueblo en la capital de Guyana, Georgetown, Sharon Amos con la ayuda de otro miembro del Templo mata a sus tres hijos y se suicida. Otra historia rocambolesca es las vueltas que dieron durante meses los cadáveres de esta gente (nadie los quería) hasta que fueron sepultados en un cementerio en California. Todo el mundo se distanció física y psicológicamente de este suceso, nadie quería tener nada que ver con él.

En cuanto a la ideología de Jim Jones algunos de los ingredientes eran:

  • El Dios del cielo de la religión tradicional no existe y si Dios existiera sería culpable de enormes crímenes contra la humanidad. Ese Dios mitológico (Dios buitre le llama Jones) era un egoísta patológico que crea el mundo por no aguantar la soledad y pide la adoración de los seres humanos (Jones dice que si el fuera Dios no habría creado el mundo y que habría preferido seguir estando solo). Además asocia al dios tradicional con la opresión política y la represión de la libertad humana. Casi todas las tiranías han contado con el respaldo del dios tradicional. En el catálogo de crímenes cometidos por este dios está que dos de cada tres niños pasan hambre, un mundo lleno de guerras, los indios muertos en Wounded Knee, los judíos muertos en el Holocausto y la opresión de los negros. Tal dios debería ser arrestado y condenado por actos criminales. Una de las bromas favoritas de Jones es que alguien le pregunta a Lucifer por qué se había ido del cielo y Lucifer contesta: pónte aquí, da vueltas en círculo y repite: “Aleluya, Dios sea alabado, Amén”. Al de unas vueltas el interrogador dice: “estoy harto de esto” y Lucifer le responde: “Pues por eso me fui”.
  • Al verdadero dios Jones lo llama el Principio, o Divino Principio, según la ecuación: “Dios es el Principio, el Principio es Amor y el Amor es el Socialismo”. A través del Divino Socialismo todas las personas pueden ser dioses. Por supuesto, Jones es este Dios encarnado y se declara la manifestación viva del Principio, del Amor y del Socialimo. Simplemente había sido elegido para ser Dios, el Mesias. Socialismo es para Jones que nadie puede poseer la tierra, ni el aire y que todo debe ser común.
  • Esta divinidad lleva asociada una dimensión paranormal: Jones decía que podía andar sobre el agua, convertir agua en vino, atravesar muros, pero también curar enfermedades y resucitar a los muertos. Presumía de que nadie de su congregación había muerto desde 1959 y decía tener poder sobre la muerte. En cuanto a las curaciones reconocía que no sabía cómo lo hacía. Por supuesto muchas de las curaciones eran falsas pero disparaban el efecto placebo y esto producía “verdaderas curaciones”. Jones decía que venía de otro planeta, que la Tierra no era el centro del espacio cósmico y que otros planetas estaban más evolucionados que nosotros.
  • El miedo a un apocalipsis nuclear. Pero esto no era exclusivo de Jones, sino propio de la época Recordemos que el mismo William Faulkner en su discurso de aceptación del premio Nobel en 1950 había dicho: “Sólo hay una pregunta: ¿Cuándo seré reventado?”. Jones desarrolló ese miedo en 1961 tras leer un artículo de la revista Esquire. Desde ese momento siempre estuvo preocupado por buscar un lugar donde su congregación estuviera segura.
  • Un sentimiento paranoico de persecución por parte de tres enemigos principales: el Gobierno USA, los traidores que habían abandonado la secta, representados por al agrupación de familiares preocupados, y la prensa. Su paranoia era desproporcionada, por supuesto, pero como suele ocurrir con la paranoia, también tiene un grano de verdad y es verdad que sí tenía enemigos que querían destruirle.
  • Jim Jones decía ser negro, un mesías negro, y tener un alma negra, un corazón negro y una conciencia negra. En USA los negros y los pobres son tratados como subhumanos y todos viven como en un exilio, USA es la nueva Babilonia, el antiguo Egipto, la imperial Roma, el Anticristo, el enemigo del Todopoderoso Socialismo. En un discurso en 1972 en Redwood Valley Jones contó que su madre, en un intento por salvar a la humanidad, había contactado mentalmente con otro planeta. En esta transmisión mental ella quería un hijo negro, con pelo negro y ojos negros pero tanto su padre como su madre tenían ojos azules y no podían tener un hijo negro. Pero su madre había contactado con la vibración cósmica negra y por eso Jim Jones había nacido negro. El 70-80% de los fieles del Templo del pueblo eran negros y su líder , entre otras cosas, hablaba de una liberación de los negros. Para entender este movimiento hay que situarlo también dentro de la historia de la religión negra en USA.
  • Para Jones lo negro es bueno y lo blanco es malo. A todo lo malo lo considera blanco. Por ejemplo, la Biblia es el texto del hombre blanco. Sorprendentemente declara que la Biblia no es un texto antiguo sino que fue escrito por el rey Jacobo I de Inglaterra en 1611 para servir los intereses del hombre blanco en el mercado de esclavos. 
  • Con respecto al tema del asesinato de los niños existía una ideología de sacrificio que consigue la redención, que tampoco es exclusivo de este movimiento, sino de muchas religiones. Jim Jones insistía en que no había que dejar que los niños cayeran en manos de USA y se les lavara el cerebro o fueran incluso asesinados por una sociedad que ellos veían como fascista. La muerte en Jonestown redimía a estos niños  de una vida deshumanizada en USA, como robots sin identidad humana y no como personas.
  • En cuanto al sexo, parece que hubo un intento de decretar abstinencia durante cuatro meses en Jonestown en 1977 pero la gente incurría en “sexo traidor” así que Jones lo permitió. Pero Jones prohibía las relaciones exclusivas entre parejas o matrimonios. No quería que la gente se enamorara, “ya estamos enamorados con la revolución”. El sexo, como todas las demás cosas, tenía que ser comunitario. Las relaciones sexuales uno a uno eran consideradas “sexo capitalista”. En palabras de Jones: “tienes que dar tu vagina, tu pene y tu culo si te lo piden, y si no puedes es que no eres un comunista comprometido”. Todo lo que llevara a vínculos individuales entre personas era rechazado por Jones ya que para él sólo había una gran familia. Los vínculos naturales tenían que ser sacrificados en nombre de la nueva familia.
  • Es muy curioso que había un Comité de las Relaciones que controlaba todo el tema de amoríos y romances entre la gente y el propio Jones fue denunciado ante él por tener relaciones sexuales sólo con blancos. Jones contestó que “el sexo es un acto hostil y que como él estaba contra los blancos sólo follaba con blancos”. Impresionante.

De todo lo anterior podemos sacar muchas conclusiones, una de ellas que la gente es capaz de creer, literalmente, cualquier cosa. Pero hay algo muy importante que Jones consiguió con todo el régimen de vida organizado en Jonestown: la muerte del individuo y la integración de todas las personas en una única comunidad o cuerpo. En ello, desde luego influyen las técnicas de lavado de cerebro, el duro trabajo, la falta de sueño, etc. Pero no podemos olvidar el significado espiritual que todo ello tenía para muchos de los fieles del Templo. Hay muchos testimonios de felicidad por formar parte de esa experiencia de ser parte de algo más grande que uno mismo. El discurso de Jones no sólo fue un mensaje, fue un mensaje “recibido”. En las cintas que se han estudiado con sus palabras se escuchan aplausos, ánimos y apoyo de la audiencia. Jones insistía. “no puedes separarte a ti mismo de tu hermano y tu hermana”. Todos estaban conectados entre sí. El universo simbólico generado por el discurso de Jim Jones era la posesión común de todos los que murieron en el suicidio colectivo. El acto revolucionario fue la afirmación simbólica de un millar de personas que dijeron: “No nos gusta el mundo tal como es”.

Jonathan Haidt habla de que el ser humano tiene un interruptor que nos hace funcionar en “modo chimpancé” o en “modo abeja”, es decir, en modo individualista o egoísta y en modo colectivista o grupal. Parece que Jim Jones (y otros líderes religiosos) saben dar con ese interruptor y pasar a sus fieles al modo abeja hasta llegar a creer que no tienen vida fuera del grupo. Esto no funciona en todos (unas 80 personas escaparon del suicidio de Jonestown), pero funciona en una mayoría importante. Los suicidas de Jonestown fueron pintados en la prensa popular como no americanos, no religiosos, no socialistas, locos y , al final, como no humanos. Pero la gente de Jonestown eran seres humanos y la muerte de Jonestown fue una muerte humana.

@pitiklinov

Referencia:


2 comentarios:

  1. Estremecedor, inquietante, interesante. Como si esta persona hibiése viajado des de la lucidez de la locura hasta el mismo abismo de ella.

    ResponderEliminar
  2. idealista religioso filosofo. y politico. encontro que el camino es la libertad la soberania y la independencia colectiva del sistema opresor y capitalista imperial... por eso se mudan aguyana .. pero al ver llegar a la cia representado por rey , prefiere morir . ( esa es una idea, y lo otro seria que simplemente era un experimento mas con humanos de la post guerra) y al ver que el socialismo si es autosustentable y que brinda la mayor suma de felicidad posible los envenenan a todos con ese jugo qu a lo mejor era parte de la santa cena............

    ResponderEliminar