sábado, 15 de febrero de 2020

El Suicidio de los Hombres

En esta entrada voy a tratar el suicidio masculino. Como es sabido, la tasa de suicidio en los hombres es mayor que en las mujeres en casi todo el mundo aunque hay diferencias según los países. En Australia, por ejemplo, los hombres se suicidan 3 veces más que las mujeres, en USA 3,5 veces y en Rusia o Argentina más de 4 veces más. Estas diferencias se vienen manteniendo a lo largo del tiempo.

Este hecho plantea una paradoja por la siguiente razón: las enfermedades mentales en general pero sobre todo la depresión, las ideas de suicidio, los intentos de suicidio y las autolesiones son más frecuentes en las mujeres. Pongo algunos datos del Adult Psychiatry Morbidity Survey británico de 2014. Pensamientos suicidas alguna vez en la vida:


Intentos de suicidio alguna vez en la vida:


Autolesiones alguna vez en la vida:




Sin embargo, el suicidio consumado es más frecuente en los hombres. Es más, según datos de Inglaterra y Gales que no voy a poner para no complicar el texto, el suicidio ha disminuido y los intentos de suicidio se han mantenido más o menos constantes en las mujeres a pesar de que en los últimos años han aumentado las ideas de suicidio y las autolesiones. La solución a esta paradoja de género en el suicidio tal vez esté en dos cosas: en que no hay una relación directa entre ideas e intentos de suicidio y suicidio consumado; y en segundo lugar, en que en el suicidio influyen otros factores distintos a la enfermedad mental, como pueden ser factores exógenos o circunstancias de la vida que hacen que la vida de las personas se convierta en un infierno para el que se juzga que solo la muerte puede ser la salida.

Centrándonos en el suicidio de los hombres, ¿cuáles son las causas del suicidio masculino? Pues lo curioso es que no sabemos mucho sobre las causas o los factores de riesgo del suicidio de los hombres. Hay una explicación que se suele dar inmediatamente cuando se habla de este tema: “es que los hombres son muy malos buscando ayuda, los hombres no van al médico o al psiquiatra, a los hombres no les gusta, o les cuesta, hablar de sus problemas, los hombres actúan sus problemas (les da por beber, jugar, etc.), y otras afirmaciones en esta línea”. Hay algo de verdad en esta afirmación y sabemos, por ejemplo, que los hombres consultan menos con los servicios de salud, pero presentar esto como una explicación del suicidio masculino es demasiado simplista.

Este argumento no parece muy bueno cuando acabamos de ver cómo las mujeres se autolesionan más y realizan más intentos de suicidio. Esto parece indicar que también tienen problemas para buscar ayuda y que también actúan movidas por sus problemas. ¿Por qué no se suele decir entonces que las mujeres son malas buscando ayuda? Por otro lado, este argumento, además de incorrecto, es perjudicial porque lo que hace es culpabilizar a la víctimas, culpabilizar a los hombres que se suicidan. Y lo hace porque pone la culpa dentro de esos hombres y no fuera, en las circunstancias que les han podido mover a tomar esa decisión. Esto no se suele hacer cuando se habla del suicidio de las mujeres.

¿Cuáles son entonces las razones del suicidio de los hombres? Pues sabemos que la salud mental es un factor pero también que no es el único y que algunos factores exógenos están implicados: el bajo nivel socioeconómico y problemas financieros, los problemas de pareja, el divorcio y circunstancias asociadas como acabar separados de sus hijos, la dureza de muchos de los trabajos no cualificados que ellos realizan (trabajos manuales realizados a la intemperie), el uso de alcohol y drogas, las enfermedades, el sinhogarismo, el aislamiento social, así como una combinación de todos ellos.

Si observamos los datos del NVDRS estadounidense de 2016 sobre las circunstancias que preceden a los suicidios podemos observar algunas cosas. Una de ellas es que el porcentaje de mujeres que tienen un trastorno mental diagnosticado es mayor que el de los hombres (el 64,3% en mujeres frente al 44,3% de los hombres). Dicho de otra manera, la mayoría de los hombres que se suicidaron no tenían un trastorno mental conocido mientras que la mayoría de las mujeres sí. Esto apoya, en principio, la importancia de los factores exógenos en el suicidio de los hombres. Y también observamos con respecto a la influencia de los problemas de pareja -y teniendo en cuenta que éstos probablemente sean mutuos- que 5.253 hombres se suicidan frente a 1.391 mujeres.

En cuanto al divorcio, son muchos los estudios que han encontrado que el divorcio es un factor asociado al suicidio de los hombres en mayor medida que al de las mujeres. Gunnell (2003) encuentra:

“Los factores más consistentemente asociados con el aumento de suicidio en jóvenes varones son aumentos en divorcio, disminución de matrimonios y aumentos en la desigualdad de ingresos. Estos cambios tuvieron poco efecto en el suicidio de mujeres jóvenes”.

Walsh (2009) en un estudio de hombres y mujeres en Kentucky encuentra:

“En 2005 los problemas íntimos de pareja se documentaron como un factor contribuyente en 128 (29%) de los casos de suicidio en los que las circunstancias fueron conocidas. En 54 (42%) de los 128 casos, el juez de instrucción observó que la pareja de la persona fallecida estaba en proceso de abandonarla, rompiendo, se había ido recientemente, se había separado recientemente, había pedido el divorcio, estaba esperando el divorcio o había finalizado el divorcio recientemente. De estos 54 casos relacionados con problemas de pareja íntima, la mayoría de las víctimas (87%) eran hombres y eran significativamente diferentes de las mujeres”.


Kposowa (2000) encuentra:

“Fue el doble de probable que las personas separadas y divorciadas cometieran suicidio que las casadas. Ser soltero o viudo no tuvo efecto significativo en el riesgo de suicidio. Cuando los datos se estratificaron por sexo, se observó que el riesgo de suicidio de los hombres divorciados fue más de dos veces mayor que el de los hombres casados. Entre las mujeres, sin embargo, no hubo diferencias estadísticamente significativas en el riesgo de suicidio por estado marital. 
Conclusiones: el estado marital, especialmente el divorcio, tuvo un fuerte efecto en la mortalidad por suicidio, pero sólo entre los hombres.”

La misma Kposowa en 2003 concluye:

“Fue más de ocho veces más probable que los hombres divorciados se suicidaran que las mujeres divorciadas. Tras tomar en cuenta otros factores que se ha informado que contribuyen al suicidio, los hombres divorciados todavía experimentaban un riesgo de suicidio mucho más alto que las mujeres divorciadas. Fue 9,7 veces más probable que se suicidaran que mujeres divorciadas comparables. Dicho de otra forma, por cada mujer divorciada que se suicidaba más de nueve hombres divorciados se suicidaron.”

¿Cuál puede ser la razón de este diferente efecto del divorcio en hombres y mujeres? Los expertos suelen señalar que los hombres son más dependientes emocionalmente de sus parejas, que tienen menos red social y se quedan más aislados en caso de divorcio. También, el divorcio supone en muchos casos la separación de los hijos lo que resulta muy duro para muchos hombres. Es destacable que este punto -si los hombres que se han suicidado se habían visto separados de sus hijos- no suele ser examinado en los estudios de factores de riesgo.

Con respecto a las circunstancias socioeconómicas, el informe Men, Suicide and Society (2012), de la asociación británica Samaritans dedicada a la prevención del suicidio dice:

“Existen desigualdades sistemáticas socioeconómicas en el riesgo de suicidio. La posición socio-económica puede ser definida de muchas maneras, por trabajo, clase, educación, ingresos, o vivienda. Sea cual sea el indicador que se use, las personas en la posición más baja están en mayor riesgo de suicidio. A medida que se baja en la escalera social, el riesgo de suicidio aumenta, incluso después de tener en cuenta problemas subyacentes de salud mental.”

El suicidio de los hombres está fuertemente asociado con factores socioeconómicos por diversos factores como por ejemplo la dureza de algunos trabajos de clase baja en duras circunstancias y sin posibilidades de mejora o promoción en el futuro. Otro factor son las expectativas sociales de que el hombre es el principal proveedor de la familia lo cual puede hacer que las presiones financieras sean mayores sobre los hombres que sobre las mujeres. En esta encuesta, por ejemplo, el 80% de las mujeres dijeron que no saldrían con un desempleado. En esta otra encuesta en USA del Pew Research Center, el 71% de la gente (tanto hombres como mujeres) considera que el hombre debe ser el que soporte financieramente a la familia para ser un buen marido, mientras que sólo el 32% piensa lo mismo de las mujeres. Vemos, por tanto, que estos “estereotipos” o “presiones” no son cosas de la imaginación de los hombres sino que siguen estando en la sociedad.


Un estudio reciente encuentra que vivir en zonas desfavorecidas se asocia a depresión en hombres pero no en mujeres. Y otros estudios  encuentran que los hombres son más sensibles a factores estresantes en el ambiente que tienen que ver con las finanzas y el trabajo, mientras que las mujeres son más sensibles a factores que tienen que ver con las redes sociales en las que están incluidas.

Pero no vamos a analizar todos los posibles factores de riesgo porque quería hablar de otro factor que es también importante. Estamos hablando de los factores de riesgo del suicidio en hombres, de si los hombres buscan ayuda o no la buscan pero…¿qué pasa cuando los hombres buscan ayuda? ¿qué piensan los profesionales que tienen que ayudar a los hombres en riesgo de suicidio sobre estos hombres? Y en este sentido quería hablar un poco de la Guía para la práctica psicológica con chicos y hombres que ha sacado recientemente la APA (American Psychological Association). Uno se pone a leer y se encuentra con un lenguaje e ideología feminista con términos como poder y privilegio masculino (“chicos y hombres, como grupo, tienden a tener privilegio y poder basado en el género”, dice en la Introducción), hegemonía, interseccionalidad, etc. Y en particular con el concepto de masculinidad tradicional que parece ser la causa de muchos de los males que afectan tanto a los hombres como a las mujeres.

Imaginemos el caso de un hombre divorciado, con problemas económicos, que se ha ido a vivir a una habitación o a casa de sus padres, que no puede ver a sus hijos más que determinados días y que presenta ideas de suicidio, porque siente que su vida es un infierno, y entonces decide ir a buscar ayuda al psicólogo/psiquiatra. Lo más probable es que se va a encontrar con una psicóloga o psiquiatra mujer (las mujeres son ya mayoría en estas profesiones) la cual, si sigue las guías de la APA, le va a hablar de su privilegio masculino, de su hegemonía y masculinidad tradicional…la verdad es que dudo mucho que ese enfoque pueda ser de gran ayuda. Hay que decir que en España este posicionamiento teórico no está tan extendido pero como se suele decir: “cuando las barbas de tu vecino veas cortar…”


Conclusiones

Muchos profesionales que atienden a hombres observan que la idea de que los hombres “no hablan” es un mito. Los hombres sí hablan cuando la persona con la que están hablando sabe cómo escuchar.

El suicidio es la solución a la que acuden los hombres cuando no pueden enfrentarse y solucionar sus problemas. Tal vez como sociedad estamos fallando colectivamente en abordar esos problemas. Tal vez deberíamos preguntarnos ¿Por qué somos tan malos ayudando a los hombres?

Pero hay muchos estereotipos funcionando en esta sociedad como que las mujeres tienen problemas mientras que los hombres son problemas o son el problema. Creemos que los hombres son privilegiados, fuertes, autónomos, autosuficientes, protectores, los que ayudan, seres que tienen agencia y controlan sus vidas. Y por ello no pueden ser víctimas y tener necesidades. No podemos admitir que los hombres son dañados por procesos sociales (en los que también las mujeres juegan un papel). Creemos que son tan fuertes que sólo pueden ser dañados por ellos mismos pero no por las acciones de los demás. Redirigimos la culpa hacia ellos mismos y así la sociedad es absuelta de la necesidad de ayudarles. 

Hasta que no reconozcamos que los hombres también tienen desventajas y sufren en esta sociedad no viviremos en una sociedad igualitaria. Si queremos empezar a solucionar el problema del suicidio de los hombres, vamos a necesitar una política preventiva con una perspectiva de género sí…pero de género masculino.

@pitiklinov






17 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta rara sociedad patriarcal nos está matando a golpe de privilegios

Dani dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

La adolescencia es una edad clave para ayudar en los colegios y liceos. El fracaso escolar es mayor entre los chicos, maduran lentamente, los roles siguen marcados en los juegos: combate, violencia pero ahora en la realidad virtual que los desconecta aún más de la realidad. Tienen problemas para expresarse y expresar lo que sienten ellos y quienes los rodean. Es interesante ver cómo en algunos casos las chicas dominantes controlan a los más frágiles, la dependencia que se crea y la complicidad que muchas veces no es constructiva. Pienso que a los chicos hay que ayudarlos, primero, para que el periodo de estudios sea instructivo y los estructure. Por otra parte, el problema de las familias y el tiempo que dedican a los hijos, muchos crecen lejos de los padres y sin figura paterna de referencia tras un divorcio. Las madres se sienten incapaces de ejercer una autoridad positiva. La orientación profesional podría ser un elemento central que la escuela pública debe potenciar, este tiempo de ayuda a encontrar opciones podría ser de gran ayuda para fortalecer el carácter y la voluntad, ayudarlos a plantearse esfuerzos y objetivos a alcanzar. Una autonomía personal profesional que los haría más fuertes frente a las adversidades o accidentes de la vida como un divorcio.

Anónimo dijo...

Por cuestiones de trabajo he atendido y atiendo (soy trabajador social) a bastantes hombres que abiertamente dicen que tienen ideas de suicidio o que, directamente, reconocen que "el otro día lo intentaron". Y sí, piden ayuda, y cuando se les das esa ayuda, ya sea en dinero, preocuparte verdaderamente por ellos... responden de forma positiva. Y sus situaciones, en muchos casos, son verdaderamente duras. Enfermedades invalidantes que les impide trabajar, aislamiento social y familiar, falta de cobertura de las necesidades más básicas... Circunstancias tan duras que a cualquier persona normal le pasaría por la cabeza la idea de suicidio.

Enrique Amorín Rodriguez dijo...

Estas estadisticas y las de accidentes laborales letales o invalidantes sirven de sobra para refutar la patraña de una sociedad patriarcal construida para solaz y privilegio de los varones.Claro que para que la evidencia empirica surta su efecto tiene que haber una sana predisposición a formar las creencias sobre la base de apoyos racionales y no por la voluntad de creer a la búsqueda de algún placer psicológico narcisista. Las feministas fanáticas y sus aliados están orgullosos de autosituarse por encima de pérfidos verdugos y de tontas alienadas.Un ejemplo extremo del embrutecimiento ideológico es la votación en la Asamblea madrileña para denegar atención a menores varones violados en Centros destinados a acoger mujeres adultas victimas de violencia de genero(y sin embargo sí admiten niñas violadas,a pesar de que se dice que ya hay centros especificos para el abuso infantil,suficientemente dotados,que es falso y por eso convendría una flexibilizacion administrativa que allegara recursos complementarios en casos de emergencia.La razón real de esta exclusión de menores varones es que el dogmatismo feminista no puede permitir escenario alguno de visibilizacion de los varones como víctimas,lo que socava la verosimilitud de su demagogia esencialista de género satánico contra género santificado e infalible.Los Derechos Fundamentales se definen por su universalidad irrestricta,cumplen el Imperativo Categórico :"que puedas querer con consistencia que la máxima de tu conducta sea principio de legislación universal".En consecuencia los Derechos Fundamentales no pueden ser contradictorios entre si,ni menoscabarse mutuamente,porque si la protección de un derecho de un grupo exigiera el sacrificio del derecho de otro,ya no sería derecho sino privilegio.Por eso,la escasez de recursos no puede ser pretexto para priorizar la lucha contra la violencia de género frente al abuso o infanticidio de menores varones.Si la escasez obliga a la priorizacion,debe hacerse lo preciso para suprimir la escasez :es una obligación ética absoluta del Estado la plasmacion institucional de la equivalencia del rango normativo y axiologico de los Derechos Fundamentales de todos los Sujetos Humanos en cuanto tales.No es concebible que ninguna debida protección a menores varones abusados menoscabe la protección de mujeres agredidas ya que son exigencias dadas en un mismo plano normativo,sin jerarquía posible entre ellas.Cuando las feministas distinguen entre sujetos de primera(las mujeres)y de segunda(los varones)están corroyendo todo el legado ético igualitario de nuestra civilización, ni más ni menos.

Enrique Amorín Rodriguez dijo...

Una diputada madrileña llegó a introducir esta argumentación :"hoy ha muerto otra mujer asesinada ;a ver si nos concentramos en lo que importa y nos olvidamos de propuestas espurias".Tal es el grado de embrutecimiento de nuestra clase política, que ya no advierten las barbaridades que dicen.Las agresiones contra mujeres son más importantes, en cuanto a rango axiologico, que las violaciones y palizas a niños.Pero es que además aducir lo primero como razón relevante para denegar asistencia a los menores varones, sólo es inteligible como castigo preventivo de los varones adultos,maltratadores y asesinos,en sus figuras germinales infantiles aunque también sean victimas.De hecho se desvaloriza su condición de víctimas actuales frente a la condición de asesinos machistas potenciales, que quizás vengarán su abuso matando mujeres, desde el germen infantil de su Subjetividad Masculina tan normal como tóxica.No entiendo cómo alguien puede tener tamaña desfachatez.La peor consecuencia del feminismo actual es haber incapacitado a un amplio segmento de la opinion pública para el escrutinio critico racional de sus creencias,blindandolas e inmunizandolas como dogmas sagrados desde lo que criminalizar a cualquier contradictor,despreciando a piori todo argumento.Por ejemplo,es seguro que este artículo dejará indiferente a las feministas y aliados más fanáticos. Porque se limitan siempre a reafirmar su petición de principio. Si los datos no refutan la hipótesis patriarcal, tal como ellas la definen,es porque desechan toda investigacion objetiva como estrategia machista para proteger privilegios,pero eso sólo es posible bajo una interpretación que presupone la verdad de la existencia de un patriarcado celoso en proteger sus privilegios, argumento circular y autoreferencial donde los haya:demuestro el Patriarcado por el disfraz pseudocientifico de sus privilegios,pero ese disfraz sólo se prueba porque ya considero demostrado de antemano el Patriarcado.Desde luego asi la esfera pública de debate y deliberacion queda arruinada,y sólo queda en pie un autoritarismo oscurantista wue bo tolera critica alguna escracha y acalla s profedores,censura y hasta quema lubros y amenaza con reoresion penal de lavoalabra lubre,agitando el coco del tipo penal de la apologia del terrorismo machista,bajo el cual podría tranquilamente subsumirse este mismo blog.A esos extremos estamos llegando.

Bru dijo...

Mas allá de que los hombres hablen o no de sus problemas, creo que todavía hay un concepto de masculinidad tóxica que sigue dando vueltas en la sociedad. El hecho de que no esté naturalizado de que un hombre llore (¡Con lo liberador que es llorar!), muestre debilidad o se le ponga o se ponga el peso de mantener un hogar y que si las cosas no van bien económicamente se eche la responsabilidad al hombro. El caso de que en el divorcio, aunque sean buenos padres, es muy raro que los hijos queden a su disposición.
Mas allá de la supuesta carga que decís que ponemos las mujeres sobre ellos, que realmente creo que no existe como tal. Y que cargas tenemos todos.
Creo que son una variedad de causas que los hacen más propensos a los suicidios, principalmente creo que es el problema de que supuestamente siempre se tienen que mantener fuerte por el concepto erróneo de la sociedad y que muchos se niegan a admitir y cambiar.


www.detallesenlaweb.blogspot.com

Javier dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier dijo...

Javier16 de febrero de 2020, 22:36

Coincide que hace apenas dos semanas vi un documental centrado en este tema, como el género masculino es adoctrinado desde la infancia por la sociedad a inhibir sus sentimientos, me pareció muy interesante, con ciertas partes del documental me sentí identificado, incluso lloré, sí, los hombres también podemos llorar si algo nos conmueve, "The mask you live in", se titula.

Anónimo dijo...

La sociedad está distorsionando la figura del hombre desde hace siglos y no hemos mejorado del todo, cierto es.
Pero que injusto me parece que pongas de ejemplo a hombres que no han escogido la custodia compartida, quizás por ahí se debería de ir más a menudo....

Anónimo dijo...

Gracias por el artículo y el resumen de los datos. Ha sido muy interesante y ameno para leer! :D Sin embargo, hecho en falta unos datos que no se mencionan. ¿Qué hay de las técnicas escogidas para suicidarse? - Se sabe que el hombre escoge técnicas más efectivas y mortales (ejemplo Didier et al. (2012)).

Pitiklinov dijo...

Hola Bru,

creo que conceptos como masculinidad tóxica son más de lo mismo en el sentido de no reconocer que los hombres tienen problemas y aducir que la masculinidad y los hombres son el problema.

¿Tú oyes hablar de feminidad tóxica? Si yo te dijera que la Anorexia Nerviosa se debe al concepto de la feminidad tóxica según el cual las mujeres tienen que estar guapas y delgadas y que les hace gastarse miles de millones (a nivel mundial) en maquillaje, ropa, intervenciones quirúrgica, etc. y te dijera que las mujeres se niegan a admitir y cambiar ese concepto qué me dirías? No lo sé pero igual me dirías que ellas son víctimas de la socialización, de la publicidad, etc… ¿Y los hombres no son víctimas también de la socialización y la publicidad que les ha inculcado que tiene que ser duros y no pueden llorar? ¿Volvemos continuamente al doble rasero según el cual los hombres son agentes y las mujeres son víctimas?

¿Y oyes hablar de masculinidad “gloriosa” o “estupenda”? ¿oyes hablar de la masculinidad asociada a cosas positivas? ponme ejemplos…Yo no, yo oigo hablar continuamente de cosas que demonizan y culpabilizan al varón y la masculinidad.

En el año 2019 hubo 3.539 fallecidos por suicidio en España, 2.619 hombres y 920 mujeres. ¿Has oído hablar en algún sitio de que las 920 mujeres que se han suicidado tuvieran un problema de feminidad tóxica o de algo parecido? Las mujeres que se suicidaron -al igual que los hombres- lo hicieron por un sufrimiento insoportable en el que intervenían seguramente muchos factores como trastornos mentales y problemas personales, laborales, financieros, de relación y de otros tipos. Tenemos que investigar esos problemas y todos los factores de riesgo para intentar reducirlos y reducir así el número de personas que vean el suicidio como la única salida a su situación.

Un saludo

Enrique Amorín Rodriguez dijo...

Historicamente,las cualidades que,en conjunto,son necesarias para la supervivencia y progreso de una formación social se han distribuido en grupos caracterizados y separados por el género. Estamos en una época en que podemos y debemos flexibilizar los roles normativos de género, y mezclarlos en cada individuo buscando la combinación óptima, tanto para la potenciacion de la libertad individual como la del grupo.Asi la complementariedad conjunta,a nivel social,atributivo,global, de todos los rasgos conductuales relevantes,se reproduce también distributivamente en cada individuo por separado,de modo que cada sujeto sea un microcosmos que resume,recapitula y reproduce el orden social entero.Este esquema regulativo ideal susceptible de varios grados de realización ha demostrado ser una organización social más potente que las alternativas al engranar el Imperativo politico de la supervivencia colectiva con el impulso ético de fortalecimiento de la libertad de todos y cada uno de los individuos,sin distinción de linaje,rango,religion o sexo.A cada sujeto se le otorga un valor infinito inconmensurable,de modo que no podria compensarse el sacrificio de alguien por una mayor felicidad del mayor número,porque cada sujeto es fin para sí mismo y no mero medio de un calculo de dominio de otros.

Spinoza,profeta de la Modernidad codifico tales planteamientos en su Ética. La virtud fundamental del Sujeto que sostiene el Orden social es la fortaleza,que es firmeza en relación con sí mismo,y generosidad en relacion a otros.Es absurdo decir que la fortaleza es un valor mssculino y que las mujeres no han sido fuertes,ningún sujeto subsiste sin fortaleza. Nuestra tarea es conseguir que los parámetros separados de género de la fortaleza se mezclen en cada sujeto y así se refuercen,armonizando la libertad individual y grupal.El feminismo ha sido parte del movimiento de las libertades modernas, su objetivo no fue nunca mujerizar a las mujeres en términos identitarios sino fomentar la plena individualizacion del sujeto más allá de los géneros. Eso implica que LOS DOS géneros anteriores deben ser deconstruidos y limadas sus aristas identitarias incompatibles.Esta fuera de lugar santificar a las mujeres por un esencialismo victimista,presentándose como encarnacion perfecta de Humanidad,y modelo exclusivo y excluyente de virtud,que debe dirigir autoritariamente la deconstruccion masculina,violando las condiciones de la igualdad ética, que prohíben que ningún sujeto humano sea dios sobrehumano para otros,reducidos a su vez a la condición de bestias subhumanas.Y esi es lo que es el calificativo antietico de "masculinidad tóxica", tan intolerable como "feminidad tóxica" o "negritud toxica" o "judeidad tóxica".

Pitiklinov dijo...

Hola último Anónimo,

Ya decía que no podía tratar todos los factores implicados en el suicidio. El que comentas, el método elegido para el suicidio es uno de ellos y es importante. Por ejemplo, en Asia hay una mayor tasa de suicidio femenino en muchos lugares y una de las razones parece ser el uso de pesticidas del campo que están muy mano y son muy letales. Los hombres eligen para suicidarse, de media, métodos más letales que las mujeres pero esto no es una explicación sino que es algo que en sí mismo necesita una explicación. Es decir, ¿por qué eligen los hombres métodos más letales que las mujeres? ¿tienen las mujeres más aversión a los métodos violentos? ¿Tienen los hombres una determinación y una voluntad de morir más fuerte -cuando lo intentan- que las mujeres?

Pero además de eso tenemos los datos de este estudio que muestran que aún escogiendo los mismos métodos de suicidio, los actos suicidas de los hombres son más letales que los de las mujeres, con la excepción del ahogamiento. Por ejemplo:

-Ahorcamiento: 83,5% casos fatales en hombres; 55,3% en mujeres
-Envenenamiento: 7,2% y 3,4%

El estudio concluye: Conclusions: Higher suicide rates in males not only result from the choice of more lethal methods. Other factors have to be considered.

Saludos

Pitiklinov dijo...

Perdón, el enlace al estudio de métodos de suicidio que no me he dado cuneta que Blogger no permite enlaces:
http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download;jsessionid=2FD267727BD802D2675EEE03A913CF14?doi=10.1.1.715.6477&rep=rep1&type=pdf

Enrique Amorín Rodriguez dijo...

Me parece ininteligible identificar como toxica(dañina para los demás)la inhibición sentimental.¿Qué tiene que ver no llorar en público con ser maltratador y asesino?Pues absolutamente nada.Anque si es cierto que debe refutarse una nocion idealista utópica de autosuficiencia substancialista al modo de un alma inmortal,sostenida sobre la nada por Dios,y que sólo depende de su Voluntad agasajada por el propio ascetismo, sin concurso alguno de la generosidad de otros sujetos humanos.Nadie es isla en si mismo,toda autonomia surge en el seno de la interdependencia de autosuficiencias mutua y generosamente sostenidas.Lo esencial es que hay una interdependencia lógica entre firmeza y generosidad en una red de interacciones sociales continuas.Nadie puede ser firme consigo mismo sin el concurso de la generosidad ajena que edifica su propia libertad,pero tampoco, sin firmeza propia puede nadie regalar su generosidad a los demás.¿Hay un esencialismo de género según el cual los hombres se han especializado en ser firmes a costa de ser egoístas con las mujeres y destruir su firmeza,mientras las mujeres han sido forzadas a especializarse en la generosidad esclava con los varones sacrificando su firmeza?Pues no,porque tal situación es imposible, la generosidad sólo cumple su función si es libre y ningun sujeto puede ser generoso sin firmeza propia. Así pues, no hay deconstruccion unilateral de los varones tóxicos congénitos a cargo de sectarias feministas perfectas y omniscientes sino educacion bilateral mutua para el progreso en cada quien de firmeza y generosidad simultáneas en el seno de un circuito continuo de interdeoendencias.La expresion sentimental y las lagrimas conmovidas son una prueba de amor y confianza,al otorgarles a itra persona alimentamos generosamente su autoestima,seguridad y firmeza.Es parte de las exigencias éticas universales,no un patrimonio de género. Otra cosa es la distinción imprescindible entre virtudes reales y las apariencias falaces,las simulaciones de virtud.Llorar en público ante sujetos desconocidos e indiferentes es un contexto propicio para el cálculo hipócrita y la bellaqueria interesada.En el cristianismo primitivo había la institución de la confesión pública, donde los pecadores se reconciluaban con el grupo exponiendo su conducta,arrepintiendose y pudiendo perdón. Alli el fervor de una Fe efectiva compartida autentificaba los testimonios en nuestra época no existen tales garantías. Más bien contextos de reality show televisivos que premian las lágrimas de cocodrilo de los farsantes más descarados como tantos actores que promueven su carrera con actos estentoreos de contriccion ante millones de personas conectadas a través de las cámaras. Yo lloro, pero sólo en la intimidad,con personas de confianza para las que mis lágrimas serán un regalo significativo no falseable que edifica su libertad,y no sirve para edificarme a mi ningún autobombo barato.Y una pequeña frivolidad final,tres películas en las que siempre lloro(hay más pero ahora no me acuerdo):Octubre,Cyrano de Bergerac y La hija de Ryan,para que alguno se complazca en imaginar más detalles de mi fisionomia moral,poca toxicidad sin necesitar pagar por un taller de deconstruccion.

Anónimo dijo...

Los hijos son, para las mujeres, un seguro contra el suicidio. Eso es así porque, pocas mujeres dejarían a sus hijos solos en un mundo en el que, ellas, han decidido no merece la pena vivir. Como mujer, me parece más lógico, en caso de hacerlo, llevarse a los hijos con ella. Si, el mundo no es bueno para mí, tampoco lo es para ellos. Por eso, supongo, las mujeres no se suicidan. Todos, a lo largo de nuestra vida, pensamos a veces, en esta salida, pero la idea de hacerle esa "faena" a nuestros hijos nos frena en seco.