domingo, 3 de febrero de 2019

Teoría Diádica de la moral y el éxito del feminismo.

Para seguir esta entrada recomiendo leer la anterior titulada la Esencia de la Moralidad donde resumo someramente la Teoría Diádica de la Moral de Kurt Gray. Aquí voy a defender la hipótesis de que el llamado paradigma de género en el campo de la violencia de pareja y doméstica -y en general, el feminismo a un nivel más amplio en la sociedad- están utilizando (sin saberlo) nuestra predisposición a percibir la moralidad de una manera diádica para avanzar en sus objetivos. En concreto, están haciendo un uso extensivo de la díada “hombre/perpetrador- mujer/víctima”  de manera que ponen el foco en todo lo que encaja con esa narrativa y barren debajo de la alfombra todo lo que la desmiente. Creo que su estrategia está siendo exitosa en el sentido de que la teoría feminista se ha hecho ley y su discurso es el hegemónico en nuestra sociedad, pero creo que ese éxito esconde un fracaso si es que los objetivos últimos del feminismo eran la igualdad entre hombres y mujeres. 

Recuerdo brevemente de todos modos dos cosas de la Teoría diádica. La primera es que la esencia de un juicio moral es la percepción de dos mentes complementarias, una díada, compuesta por un agente moral intencional y un paciente moral que sufre (la acción del agente). La díada o pareja moral es asimétrica y está compuesta por un agente intencional (perpetrador) y un paciente que sufre (víctima) y la esencia de la inmoralidad no es simplemente el daño sino daño causado intencionalmente. Como decía, la teoría feminista promueve la díada “hombre perpetrador/mujer víctima” o en plural: “hombres perpetradores/mujeres víctimas”. 

Un segundo elemento teórico importante para entender todo lo que vamos a hablar es el concepto de “encasillamiento moral” que consiste en que la gente es catalogada o bien como agentes morales o bien como pacientes morales, y no se puede ser las dos cosas a la vez. Cuando alguien es catalogado de agente moral, automáticamente se le adjudica responsabilidad y agencia y no puede ser paciente. Cuando alguien es catalogado de paciente moral se le adjudica capacidad de sufrir y derechos y no se le adjudica agencia y responsabilidad. La categorización moral no se aplica a los actos sino a las personas y esta clasificación es permanente. Vamos ahora con las pruebas de que la estrategia del feminismo en general se basa en la plantilla moral “hombre perpetrador/mujer víctima”:

En España no tenemos datos oficiales sobre infanticidio. Estos actos violentos son cometidos frecuentemente por mujeres. Depende de las muestras pero tanto padres como madres cometen infanticidio y filicidio. En esta muestra española la mayoría de los agresores son mujeres; en este estudio del Bureau of Justice de EEUU de homicidios de 1980-2008, en los homicidios de niños de menos de 5 años el padre es el perpetrador en el 33% y la madre en el 30%; en esta revisión a nivel mundial con datos de perpetradores de 33 países, las proporciones varían por regiones pero en conjunto las madres son las perpetradoras en algo más de la mitad de los casos, el 54,7%. También depende de la edad de la víctima: el neonaticidio es cometido prácticamente en el 100% de los casos por las madres y a medida que los niños van siendo más mayores el porcentaje en el que los perpetradores son los padres aumenta. Pero dar datos  de las mujeres como perpetradoras de homicidio infantil rompería la díada “hombre perpetrador/mujer víctima”. Si una mujer entra en una díada con un niño no va a poder ser el paciente moral, necesariamente va a tener que ser el agente moral. Por definición, el niño es la inocencia, luego el perpetrador y el agente moral sería la mujer y esto la sacaría de su papel de víctima. Evidentemente, no interesa dar visibilidad a esta circunstancia.

Recientemente, Almudena Grandes escribía que “todos los asesinatos son criminales, pero sólo las mujeres mueren por el simple hecho de serlo”. Siguiendo su misma lógica -que no comparto- también se podría decir que “todos los asesinatos son criminales, pero sólo los niños mueren por el simple hecho de serlo”. Los homicidios infantiles en general no son reflejados en los medios de la misma manera que los de mujeres ni reciben la misma respuesta ni movilizaciones. Sólo lo son cuando los cometen hombres en el contexto de un homicidio de pareja. Creo que estos hechos apoyan que sólo se publicita lo que coincide con la díada que comentamos.

No hay datos y no se puede hablar de la violencia que sufren los hombres. Los hombres son también víctimas de la violencia de pareja y doméstica, y la bibliografía sobre ello no permite dudas. Con respecto a la forma más grave del homicidio, que yo sepa, no tenemos datos oficiales. En USA las mujeres son las víctimas en un 77,4% de los casos, lo que quiere decir que los hombres lo son en algo más del 20%. En el Global Study on Homicide de UNODC (Gender related killing of women and girls) a nivel mundial, el 82% de las víctimas de homicidio de pareja son mujeres y el 18% hombres (si incluimos a toda la familia y no solo a la pareja, es decir si nos referimos a las personas muertas a manos de un familiar o pareja, las mujeres son el 64% de las víctimas y los hombres el 36%). Esto quiere decir que la cifra de hombres muertos es diferente a 0 y eso debería tal vez suponer una atención diferente de 0. Pero no es así.

Recientemente se celebró una conferencia en el Parlamento Europeo en el que se habló de varias cosas y entre ellas de la violencia contra los hombres. Esto costó un linchamiento en Twitter a las personas que tomaron parte en dicho acto. El argumento era que hablar de eso cuestiona la dimensión de la violencia machista. Aquí vemos la díada de la que estamos hablando y el encasillamiento moral: no se puede hablar del hombre como víctima porque automáticamente es minimizar su rol de perpetrador y cuestionar el papel de víctima de la mujer. No se puede ser las dos cosas, agente moral unas veces y paciente moral otras, eso no es posible. Tampoco pueden ser unos hombres perpetradores y otros víctimas, todos los hombres son perpetradores, todas las mujeres son víctimas. La Teoría diádica nos ayuda a entender estas actitudes. Tema tabú.

No tenemos datos de la violencia y homicidios en parejas homosexuales. La violencia en parejas homosexuales es por lo menos tan frecuente como la violencia en parejas heterosexuales. Pero es una violencia incómoda para la teoría feminista porque rompe la díada hombre perpetrador/mujer víctima. Aquí observamos a mujeres perpetradoras frente a otras mujeres y a hombres víctimas de otros hombres y perpetradores de violencia contra hombres, y esto no encaja. Algunas voces han pedido que se registre esta violencia intragénero y dan datos de que en los últimos 10 años han muerto por lo menos 15 personas. Como refleja la noticia: la policía no tiene una herramienta para registrar esta violencia y "Sólo se recoge en la denuncia como un caso de violencia doméstica si te cuenta la víctima que la pelea es con su pareja, pero pocas lo cuentan y por tanto los casos pasan inadvertidos". Creo que esta propuesta no ha sido atendida ni parece existir intención de que lo sea.

De nuevo, el argumento vuelve a ser el de los números, es que son menos que las mujeres muertas a manos de sus maridos. Para empezar, no sabemos las cifras de esta violencia intragénero porque no hay datos pero es evidente que van a ser menores que la violencia en parejas heterosexuales porque el 95% de las personas son heterosexuales y las parejas de heterosexuales son la inmensa mayoría. Si la tasa base es mucho más baja las cifras totales serán más bajas, es evidente. Si el 95% de las personas fueran homosexuales, la violencia ocurriría principalmente en parejas homosexuales que serían la inmensa mayoría. 

Vamos a hablar algo de números. En este debate televisivo, por ejemplo, Raquel Castillejos argumenta que los números son importantes. Deberíamos hablar del bienestar, la seguridad y los derechos de todas las personas, y de abordar todo tipo de violencia pero ya que los números son importantes, vamos a hablar un poco de números.


Los homicidios de pareja son la única violencia letal en la que las principales víctimas son las mujeres. En cualquier otro tipo de homicidio los hombres son los principales perpetradores pero también las principales víctimas (80%). Los asesinatos de mujeres por sus parejas fueron aproximadamente el 15% del total de asesinatos cometidos en España en 2016. En el anteriormente citado Global Study on Homicide se recoge que de cada 8 homicidios, uno es de pareja. Es decir, estamos hablando de un subgrupo pequeño de todos los homicidios. Y eso hablando de asesinatos. Si hablamos de otra violencia letal como es el suicidio nos encontramos con 3.679 suicidios en España en el año 2017, 2718 hombres y 961 mujeres. Es decir, tanto hombres como mujeres se matan más a sí mismos que lo que matan a otras personas. Si dedicamos la atención que dedicamos a 47 mujeres muertas al año y los números son importantes, ¿cuánta atención deberíamos dedicar, por ejemplo a las 961 mujeres que se mataron a sí mismas o a los 2718 hombres que hicieron lo propio, sólo en un año? La respuesta es que hay números y números, hay números que encajan con la plantilla diádica que venimos comentando y números que no encajan y los números que reciben toda la atención son los que encajan. Y  la teoría diádica nos ayuda a entender el diferente efecto de unos números y otros.



Las discriminaciones y desventajas que sufren los hombres no son reconocidas. Es un hecho que no se puede discutir que los hombres son perjudicados en esta sociedad de diversas maneras: suicidio, accidentes laborales, servicio militar y guerras, fracaso escolar, personas sin techo, etc.  No debería ser ningún problema reconocer esto. El filósofo David Benatar, famoso por su postura antinatalista tiene un libro titulado el Segundo Sexismo donde defiende de una manera muy sólida que existe este segundo sexismo. Pero todos estos argumentos y datos no tienen ningún peso en el discurso más asumido en nuestra sociedad. De nuevo, creo que la Teoría diádica -y en concreto el encasillamiento moral- nos ayuda a entender el porqué. Si los hombres son agentes, los hombres no pueden sentir, experimentar, no pueden ser víctimas. Además, la teoría feminista del patriarcado mantiene que todos los hombres oprimen a todas las mujeres y, por lo tanto, ningún hombre puede estar oprimido o sufrir ningún tipo de desventaja en esta sociedad, sólo las mujeres. A los hombres, a todos por definición, les va de maravilla. Así que estas desventajas son suprimidas de la narrativa dominante. 

Benatar no niega el primer sexismo, para nada. No dice que las mujeres no sufran desventajas y discriminaciones. Respeta eso. Sólo dice que los hombres también sufren desventajas y discriminaciones, aunque sean menos, no se trata de una competición. Podemos decir que las desventajas de las mujeres son mayores, vale, pero es absurdo negar las que sufren los hombres. Y aunque evaluáramos que las discriminaciones de las mujeres tienen un nivel de 90 sobre 100 y las de los hombres un valor de 10 sobre 100, seguirían estando ahí y necesitando un pequeño porcentaje de atención. Pero no, el trasfondo es que hablar de las discriminaciones y desventajas que sufren los hombres es negar las que sufren las mujeres, por lo tanto, cero atención a los problemas de los hombres. 

Recientemente, apareció esta noticia sobre el fracaso escolar en Inglaterra, que es mayor en los chicos como en la mayor parte de Occidente. Las autoridades se habían propuesto hacer algo al respecto pero las feministas consideran este tema tabú y lo bloquearon. Por lo visto, hacer algo por los hombres es ayudar a los opresores, a los privilegiados, a los perpetradores de violencia. Pero, a la vez, se nos sigue diciendo que el feminismo busca la igualdad… Los chicos que son expulsados en mayor porcentaje de la escuela tienen mayor riesgo de caer en la delincuencia, en el consumo de drogas o en la violencia. Además, las mujeres van a tener menos hombres con estudios superiores a los que elegir como pareja. Es decir, el fracaso escolar perjudica a toda la sociedad, pero nadie hace nada al respecto. La Teoría diádica, de nuevo, nos ayuda a entenderlo. Esta realidad no encaja con la plantilla diádica de la agenda feminista.

Los hombres no hacen cosas buenas a las mujeres. La díada hombre “perpetrador/mujer víctima”, se refiere a actos inmorales. Pero también existen actos diádicos moralmente buenos en los que un agente hace algo bueno por un paciente moral. Y, por supuesto, existen en la díada hombre/mujer. Voy a poner un ejemplo reciente. En Noviembre del año pasado ocurrió un asesinato en masa en Thousand Oaks en un bar en el que unas chicas celebraban un cumpleaños. Pues bien, muchos hombres actuaron como escudos protegiendo con sus cuerpos a las mujeres. Es decir, en una situación de vida o muerte lo que hicieron muchos hombres de una manera instintiva fue correr el riesgo de dar su vida por la de las mujeres. No se ha hablado mucho de ello y es normal porque es algo que ocurrió en USA muy lejos de nosotros, pero del propio asesinato y de otras cosas también muy lejanas nos enteramos sin problema. Está claro que este tipo de hechos no encaja con la plantilla diádica que venimos comentando.

Bien, podría poner más ejemplos y argumentos pero creo que todo lo comentado es suficiente para apreciar el éxito de la narrativa feminista y algunas de las razones de su triunfo. La mente humana tiende  a ver los actos morales de una manera simple, diádica, con un agente y una víctima y tiende a generalizar de los actos morales a las personas y a juzgar a las personas de una manera permanente como agentes o como pacientes, como perpetradores o como víctimas. El feminismo refuerza esta plantilla presentando a la sociedad exclusivamente los datos que encajan con esa plantilla y ocultando los que no encajan. Nuestra mente moral hace el resto.

Pero quería acabar esta entrada reflejando que este éxito del feminismo es a la vez su fracaso. Al encasillar continuamente a los hombres como agentes y a las mujeres como pacientes lo que se consigue es que sea más difícil percibir a las mujeres como agentes capaces de planificar, de tener intenciones y no solo de sentir. En este sentido, el feminismo actual está de acuerdo con el llamado sexismo benevolente, que veía a las mujeres como seres necesitados de protección y que no pueden valerse por sí mismos. Y a los hombres como seres de piedra, que no lloran ni sienten ni padecen. Es lo que se llamaba la norma de caballería. Todo este planteamiento nos devuelve a un concepto de la mujer como víctima y ser desvalido que necesita la ayuda de caballeros andantes. El caballero andante ahora es el estado, pero estamos donde estábamos, muy lejos de la igualdad entre hombres y mujeres. Por supuesto, los seres humanos adultos somos agentes unas veces y pacientes otras, perpetradores en ocasiones y víctimas en otras. Tanto hombres como mujeres. Pero no hay que dejar que la realidad nos estropee una buena historia.

@pitiklinov

PS- Tania Reynolds va a sacar un artículo sobre esta cuestión. Se titula Man up and take it: The effects of Moral Typecasting on Responsiveness to Harm experienced by Men and Women. Está actualmente en revisión y se publicará en 2019. Aquí hay una entrevista donde habla de las investigaciones que llevaron a acabo en el estudio. Tienes una transcripción de la entrevista aquí.













42 comentarios:

Isa dijo...

En realidad "La Igualdad" es una quimera romántica para idealistas confusos, siempre y en todas partes sin apenas excepciones son la relaciones de poder lo que nos define. El que tiene el poder impone las reglas y, el que no lo tiene las cumple, a ser posible sumisamente; por tanto es igual la narrativa que se imponga "Feminista" en el caso que nos ocupa; siempre tendrá las de perder frente al idealista y su ideal de igualdad. Cuando en el fondo de lo único que se trata es de equilibrar la cantidad de poder en manos de unas de las partes en el peor de los casos. En el mejor, lo mas saludable es ostentarlo. !Ahora bien lo único que acaba con las relaciones de poder es el amor incondicional, lo único que garantiza la igualdad. Saber diferenciar entre sostener la ideología de igualdad e, irradiar amor incondicional para corporizar esa igualdad, es el punto ciego a resolver de los que no entienden que el idealismo es otra forma de relación de poder enfrentada, a la realidad que se impone por la fuerza.

Javier Bilbao dijo...

Buen enfoque, me gusta. Efectivamente en España se ha construido en los últimos 15 años un discurso político-mediático como el descrito y añadiría como explicación complementaria que ese discurso ha heredado los esquemas mentales de la lucha contra ETA. Me explico. Todos recordaremos cómo a finales de los años 90 se cometían atentados de forma periódica y cada uno de ellos traía consigo cierto "ritual" de condenas políticas, minutos de silencio en ayuntamientos, concienciación colectiva en torno a una lucha que debía continuar, lazos azules, manos blancas... etc. A partir de 2004 con el nuevo gobierno llega la LIVG, la lucha contra ETA pierde protagonismo -además de estar debilitada, el planteamiento para afrontarla cambió con la negociación que inició Zapatero-, así que la violencia doméstica pasa a cubrir ese espacio y pasa a ser abordada con la misma mentalidad (minutos de silencio en ayuntamientos, lazos, declaraciones de condena, concienciación...). De hecho suele aludirse a esta violencia como "terrorismo machista". El problema es que no lo es. Si bien una banda terrorista puede ser erradiscad por completo, la violencia doméstica no peude ser extirpada al 100% porque no es un grupo organizado en torno a unas mismas metas políticas. De ahí que cada vez se dediquen más recursos, se enfatice más el discurso público en contra pero los resultados no varíen apreciablemente.

Pitiklinov dijo...

Muchas gracias, Javier, no me había dado cuenta de las semejanzas, tienes razón

anónimo dijo...

Se parece a todos las dicotomías que ya conocemos: poseedores/desposeídos, locos/cuerdos, los de arriba/los de abajo, etc. que pueden ser reconocidos (vendidos se diría en lenguaje de marketing) con facilidad a un público poco exigente. Podría resumirse en el pueril buenos/malos primitivo del que derivan, siempre colocándose convenientemente en la primera opción con una línea muy clara que les separa de la segunda. Este tipo de moral corresponde con un tipo de pensamiento muy primitivo porque no contiene ninguna reflexión sobre la complejidad del conmportamiento humano y social.

angelesbetan dijo...

Lo peor es que esto no tiene visos de cambiar, el estado es cómplice, la sociedad se deja llevar y diferentes grupos viven de ello. Si lo que Ud ha escrito aquí intenta decirlo en un programa de radio o tv, no lo dejarían acabar el argumento y lo tacharían (no solo e sus datos, sino a Ud mismo) de impresentable) Es la libertad que tenemos.

Unknown dijo...

Es que es su sustituto. Incluso en la forma de solucionar el negocio de las empresas de excoltas. Por cierto, ¿a nadie le extraña que cuanta más crisis, más gente sin medios, delicuentes llegado de lugares donde la vida no vale nada, menos asesinatos haya? En el 2.000, en pleno "España va bien",hubo 1323 asesinatos. Me parece que estas cifras son como las del PIB, el IPC, la deuda y todas las demás: Falsas. SE bajó el número estadístico de asesinatos para que proporcionalmente la "violencia doméstica" parecera mayor. Pero España no es sólo el país con mayor aumento de homicidios, sino también el que ha sufrido más por cada cien mil habitantes: 3,3 frente a 1,7 de media europea. Incluso en términos absolutos, España fue el país con más homicidios en el año 2000: 1.323. En Alemania, con más del doble de población, hubo 961. https://elpais.com/diario/2002/10/15/espana/1034632823_850215.html

Anónimo dijo...

Cuando la palabra "género", fruto de una mala traducción del inglés, se convirtió en el santo y seña del feminismo que más se hace oír en los medios de comunicación, éstas exigieron que se incluyese en el texto de la ley el término "violencia de género" , y lo consiguieron pese a que fue explícitamente señalado como inadecuado por la RAE y por el Consejo de Estado. Recuerdo muy bien, sin embargo, que en los años anteriores, allá por el cambio de siglo, el objetivo que se había marcado este feminismo era, precisamente, que se utilizara el término "terrorismo doméstico" o "terrorismo machista" y que se le aplicara la misma legislación "excepcional" que se había utilizado contra ETA.

Me permito ponerle a un artículo tan pertinente y bien documentado una pequeña objeción técnica: el gráfico (tomado de una fuente externa) en el que se comparan las proporciones entre distintos homicidios creo que tiene un grave error geométrico: la proporción entre la altura de las figuras es correcta, pero la proporción en la superficie que ocupan no lo es, lo que distorsiona mucho la percepción de las proporciones reales.

(Athini Glaucopis)

Emilio Prieto dijo...

Quizá el error de base esté en considerar la igualdad como objetivo del feminismo. El feminismo puede que en algún momento haya perseguido ese objetivo, pero para el feminismo del que hablamos, para el feminismo hegemónico hoy, la igualdad es solo una coartada que pretende ocultar que el objetivo real es el empoderamiento femenino. Y solo hay una traducción para esa palabra, el poder debe ser para las mujeres allí dónde se encuentren.
Nadie debe llamarse a engaño porque todos sabemos que la ley contra la violencia de género trata de forma diferente a mujeres y hombres, lo que no les impide hablar de igualdad, como sabemos que la discriminación positiva discrimina y ¡hay que ver de qué manera! pero eso no les impide seguir hablando de igualdad.
En la universidad ya son mayoría las mujeres pero el Ministerio dice que hay que seguir discriminando a favor de las mujeres. Sin embargo ante el fracaso escolar que es abrumadoramente masculino se hace como si no existiera. Los ejemplos se podrían multiplicar infinidad de veces pero supongo que no será necesario.
El caso de la salud mental sería paradigmático en ese sentido. A pesar de producirse una brecha de género desfavorable a los hombres, la U.E. no duda en identificar salud mental con salud mental femenina, hasta el punto de hacer responsable al hombre no solo de su mala salud mental, sino también de la mala salud mental de las mujeres.
Pues bien, sin despeinarse, a todo eso le siguen llamando igualdad. Hace tiempo que el artículo de la Constitución que se refiere a la no discriminación por razón de sexo ha dejado de tener cualquier vigencia.

Emilio Prieto dijo...

Releí el comentario después de enviado y me di cuenta de que no estaba siendo justo, o que lo sería más si añadiera un párrafo que dijera algo así como que, todo lo anterior sucede con la aquiescencia de una mayoría de hombres.
Acabo de visionar un TED que habla de los siete pecados capitales de la comunicación humana y todos ellos están personificados por varones incluyendo: el chismorreo, el criticismo, la negatividad, la queja permanente, la mentira y el dogmatismo. El ponente es un varón.

idea21 dijo...

"Las discriminaciones y desventajas que sufren los hombres no son reconocidas. Es un hecho que no se puede discutir que los hombres son perjudicados en esta sociedad de diversas maneras: suicidio, accidentes laborales, servicio militar y guerras, fracaso escolar, personas sin techo, etc. No debería ser ningún problema reconocer esto"

Asombroso que se considere "discriminación" contra el hombre porque entre ellos haya más suicidio y personas sin techo. ¿Es culpa de las mujeres el que los hombres no quieran mejorar una forma de vida que dominan y dirigen ellos desde el principio de los tiempos? Sería como que las mujeres se quejen de que se las discrimina por tener los brazos más débiles (¡cuotas para que las mujeres trabajan de peón de albañil!) o porque son más sensibles al estrés (¡exigimos tratamientos hormonales para llorar menos!).

Madre mía...

Pitiklinov dijo...

Gracias por confirmar con tu comentario mi argumento

idea21 dijo...

Pitiklinov, lo tuyo con las mujeres hace ya tiempo que dejó de tener que ver con argumentos, sino que constituye un estilo de vida...

Pitiklinov dijo...

Es tu privilegio pensar que mis argumentos no valen nada y hacer las hipótesis que quieras acerca de “lo mío con las mujeres”

idea21 dijo...

¿Tus argumentos? ¿que se discrimina a los hombres porque ellos incurren más en el suicidio es un argumento?

Pitiklinov dijo...

Mis argumentos están muy claros en el texto

Emilio Prieto dijo...

Yo también tengo una petición. Me gustaría conocer la opinión de Idea 21 sobre los hombres más allá de esa afirmación suya de "que dominan y dirigen ellos desde el principio de los tiempos" o de que los brazos más fuertes los hacen aptos para la albañilería, cosa que a las mujeres no porque tienen los brazos más débiles.
Tengo algunas dudas. Por ejemplo, ese principio de los tiempos qué significa: el Big-Bang, la aparición de la reproducción sexuada, los homínidos, nuestra especie… en fin que sería bueno saberlo por si hubiera que atajarlo.
Pero más cosas como, qué papel jugarían en esto las piernas, dada su enorme importancia para caminar, bailar e incluso elevar y sostener un peso. ¿Y quién las tiene más fuertes: ellos o ellas? Influiría el resultado en cómo habrían de repartirse los premios Nobel y, en general, las profesiones.
Pero yendo un poco más allá. Esto de los hombres y las mujeres, es para todos y todas, es una media, una mediana o cómo va eso de poder comparar así en bloque. Yo conozco mujeres con los brazos muy fuertes y no sé si eso cambiaría algo las cosas.
En fin que tendría un millón de preguntas más.

Anónimo dijo...

Si aceptamos que una cifra muy alta de suicidios es una prueba de esos "privilegios masculinos", habría que reconocer que el Maoísmo había estado muy cerca de empoderar a las mujeres rurales chinas:

https://www.elmundo.es/elmundosalud/2006/01/02/neurociencia/1136220018.html

La prensa occidental, debido sin duda a su concepción heteropatriarcal y capitalista, no entendía la buena noticia que suponía esa enorme tasa de suicidios femeninos, y la malinterpretaba como una prueba del terrible sufrimiento femenino.

(Athini Glaucopis)

Anónimo dijo...

Me he acordado de un pasaje de la novela "Tonto, muerto, bastardo e invisible" de J.J. Millás, cuando he leído a un comentarista defendiendo que la altísima proporción masculina entre los mendigos sólo puede ser explicada como una prueba más de que "los hombres no quieran mejorar una forma de vida que dominan y dirigen ellos desde el principio de los tiempos".

En el pasaje de la novela, el narrador (cuya lógica le ha llevado a concluir que él mismo, entre otras cosas, está muerto y es invisible) deja abandonada a su suerte a una joven china en medio de Dinamarca, y luego se la encuentra rebuscando en la basura. Pese a ello, la lógica del narrador le permite interpretar tal hecho como una demostración de lo bien que él se ha comportado con la joven en cuestión: "vi en una esquina una sombra pequeña hurgando en un cubo de basura, eso, me dije, es en este país una elección".

(Athini Glaucopis)

idea21 dijo...

Solo un último comentario. Me parece bien que Pitiklinov siga el estilo de vida que le gusta. Espero que sea muy feliz. No volveré a participar.

Anónimo dijo...

Recapacita, internet y la vida no serían lo mismo sin tanto ad hominem.

Arturo B.

Pablo dijo...

Después de leer con detenimiento tus dos artículos sobre la Teoría Diádica de la Moral, me decido a escribir estas líneas con la intención de aportar una dimensión del victimismo que no se ha citado hasta ahora.

Una de las experiencias más tempranas y chocantes en mi vida profesional como funcionario de prisiones fue constatar que las prisiones están llenas de personas plenamente convencidas de ser inocentes de los delitos por los que les condenan. Muy pocas ingresan con sentimiento de culpabilidad e incluso en esas, esa culpabilidad es pronto sustituida por un sentimiento de injusticia y una fuerte creencia de ser en realidad más víctimas que perpetradoras. Daba igual el tipo, la gravedad o el descaro de sus delitos siempre encontraban algo que les hacía convencerse de que habían sido mal tratadas de alguna manera, de que habían sido tratadas injustamente, de que en realidad eran total o parcialmente víctimas de lo sucedido: ver a otras personas con delitos similares que le condenaban con menos pena, o que conseguían los beneficios penitenciarios antes, o que pertenciían a barrios pobres y marginales ...

Siempre entendí que como nadie quiere ser el protagonista malo de la película de su vida, hacerse la víctima era una forma de echar balones fuera, de sentirse mejor y no dar tan mala imagen a sí mismo, a sus más allegado y a la sociedad.

Desde hace unos años mi trabajo consiste en impartir programas a quienes habiendo cometido delito se le sustituye la pena de prisión impuesta por, entre otras medidas, la realización de determinados programas adaptados al delito cometido.

Lo que me encuentro al abordar programas para condenados por delitos de violencia de género, es que esa forma de victimización que he citado hace de nuevo su aparición y así suelen explicar su condena culpabilizando a la expareja que era una..., o que quería cobrar la paga por mujer maltratada, a la presión de las "feminazis", al sistema judicial y la sociedad en general que solo ve por la ideología de género... a la par que es muy dificil que de entrada alguno esté dispuesto a contemplar alguna responsabilidad propia que pueda justificar la condena.

Por supuesto que todos sin exclusión rechazan la violencia contra las mujeres y se declaran defensores convencidos de la igualdad del hombre-mujer, y cuando les pregunto si se refieren a la igualdad de derechos y oportunidades porque iguales iguales no parece que seamos, también son una mayoría los que acaban viendo esa diferencia en que ellas son más astutas, más retorcidas y, como uno me dijo, de peor sangre que los hombres.

Esa victimización que suele ser compartida por la mayoría de los penados,
hace que solo se fijen en aquello que les da la razón y así acaben convenciendose entre todos de que la mayoría han sido condenados solo por, como algunos dicen, ser hombres, negando sin pudor la violencia ejercida.

Creo firmemente en la necesidad de revisar continuamente los enfoques, las creencias, los planteamientos, las actuaciones y las leyes que utilizamos para regular las actividades humanas y sus problemas de relación y eso incluye, por supuesto, a la relación hombre - mujer, a todo tipo de violencia y a las leyes que pretenden sancionarla. Pero me preocupa que las revisiones, so pretexto de compensar los excesos anteriores, se hagan cometiendo el error que critican, sesgando la realidad hasta negar lo que no nos encaja.

Si solo destacamos que el feminismo instrumentaliza la victimización, que no todo es machismo, que la ideología de género pretende someter a los hombres... No veremos que también hay "machinazis", resentidos y misóginos.

Conformarse con interpretaciones simples de lo que es en realidad complejo y diverso obviando lo que no nos encaja, nos hace míopes , nos estanca en los problemas y nos hace incapaces de encontrar salidas.

Pitiklinov dijo...

Yo también te deseo lo mejor, Idea21, toda la felicidad del mundo

Pitiklinov dijo...

Hola Pablo,
te agradezco el comentario porque creo que me va a permitir precisar algunas cosas. Creo que tu comentario tiene unas tres partes principales
1- Que la plantilla hombre perpetrador-mujer víctima existe aunque muchos hombres maltratadores la niegan y se sienten víctimas
2- Que revisar la posición hegemónica actual que dice que todo es machismo es sesgar la realidad y negar lo que no encaja
3- que mi interpretación es simple porque la realidad es compleja y así no se solucionan las cosas.
Vamos por partes

1- El fenómeno de no reconocerse perpetrador sino una víctima, como tú mismo dices, parece ser algo generalizado en la mayoría de la gente que ves que entra en prisión. Les ocurre a los hombres maltratadores y entiendo que les ocurre a los hombres y mujeres que cometen otros delitos. Supongo que les ocurrirá también a las mujeres maltratadoras, a las lesbianas que maltratan a sus pareja y los gays que maltratan a las suyas. Supongo que también los padres y madres que cometen homicidio infantil tendrán la misma reacción y supongo que la mujer que ha asfixiado a su hijo recién nacido y lo ha tirado a un contenedor también achacará su acto a la pobreza o dificultades económicas y también se considerará una víctima. Supongo que los hijos que pegan a sus padres, los hombres y mujeres que han maltratado a señores o señoras mayores, o incluso los han asesinado, harán lo mismo y también culparán a las víctimas.

No veo qué nos aporta este argumento al tema objeto de debate. Si lo que quieres decir es que existen hombres maltratadores, yo no lo he negado en ningún momento. Eso es evidente. Es una realidad pero lo que yo digo es que no es toda la realidad, sólo una parte. Lo que yo digo es que al lado de ese realidad -fíjate que digo al lado no en lugar- existen otras realidades que se ocultan y que tanto hombres como mujeres pueden ser agentes y pacientes y que todas las víctimas requieren nuestra atención y solidaridad, también los hombres cuando lo son.

Pitiklinov dijo...

2- En cuanto a la segunda parte, no estoy nada de acuerdo y creo que caes en una cosa que Scott Alexander llama moderación inversa lo cual es un nombre muy soso que no dice nada pero el fenómeno al que hace referencia es muy real. Se trata de los siguiente:

- El consenso popular dice que algo es 100% X y 0% Y.
- Unos pocos iconoclastas dicen que X es real e importante, pero que también deberíamos pensar en Y a veces
El consenso popular reacciona y dice: ¿Cómo puedes pensar que todo es 100% Y y que X es completamente irrelevante?

Puedes leerlo aquí: https://slatestarcodex.com/2018/12/18/fallacies-of-reversed-moderation/

Un ejemplo:
- Una mayoría de psicólogos dicen que todo es aprendido
- unos pocos iconoclastas dicen que los genes también importan y que experimentos de genética de conducta dicen que influencia genética es del 50%
Reacción del consenso de los psicólogos: “sois unos deterministas genéticos, pensáis que sólo existen los genes…”

Tu posición me recuerda a eso, a una acusación de que nos hemos ido al otro lado. Como yo, y otra gente, decimos que todo no es machismo estoy negando que exista el machismo y que el péndulo se ha movido demasiado hacia el otro extremo y somos unos extremistas. Lo que yo veo es que el péndulo no se ha movido nada, ni un pelo, hacia el otro lado. El consenso actual del feminismo hegemónico de que todo es machismo es absoluto. Creo que falta mucho, pero que mucho, para que esa acusación que haces tenga visos de verosimilitud. Y si crees que estoy equivocado mándame enlaces de textos o declaraciones de feministas que reconozcan que todo no es machismo y patriarcado. Si me muestras eso no tengo problema en reconocer lo que dices.

3- En cuanto a lo de visiones simples creo que la posición de que solo existe la plantilla hombre-perpetrador/mujer-víctima es mucho -pero que mucho- más simple que la de decir que existe también la plantilla mujer perpetradora/hombre-víctima, la plantilla mujer perpetradora-mujer víctima y la plantilla hombre perpetrador-hombre víctima. También creo que la posición hegemónica actual de sabemos a qué se debe la violencia de pareja y que todo es machismo y la violencia de pareja se debe al patriarcado (que es una conspiración de los hombres para oprimir a las mujeres) es mucho, pero que mucho, más simple que reconocer que la violencia de pareja es un fenómeno multifactorial del que incluso desconocemos cantidad de cosas.

Muchas gracias

Emilio Prieto dijo...

Lo que no es de recibo es que alguien diga me voy si no se me da la razón, como no lo es continuar con la matraca del argumento del miedo: si no estás con el dogma oficial banalizas la violencia hacia las mujeres y da igual que hagas acopio de datos, estadísticas, fuentes y razonamientos sólidos, porque indefectiblemente te estás colocando del lado de los maltratadores. Ni es lógico ni es honesto.

Pablo dijo...

Hola de nuevo Pitiklinov. 1

En la primera de las tres partes en que divides mi comentario, dices que no ves qué aporta mi argumento al tema objeto de debate y paso a aclararlo. Mi comentario lo es a una entrada tuya donde destacas el éxito del feminismo al victimizar siempre a la mujer y en convertir siempre al hombre en perpetrador. Puesto que en tu exposición obviavas otras victimizaciones tan reales y presentes en "el tema objeto de debate" como la que tan profusamente fundamentabas, me decidí a aportar mi experiencia con esas otras victimizaciones necesarias para tener una perspectiva más cercana a la realidad, y ahí acabó mi aportación.

Suponer que porque destaco algo diferente y complementario a lo que tu aportas significa que lo contradigo o refuto es solo eso, una suposición. No sé en que parte de mi comentario ves que haya negado o refutado que "tanto hombres como mujeres pueden ser agentes y pacientes y que todas las víctimas requieren nuestra atención y solidaridad, también los hombres cuando lo son"

Entiendo que lo que tu destacas lo haces porque estás convencido de que "existen otras realidades que se ocultan", y no seré yo quién favorezca esa ni ninguna otra ocultación de la realidad, porque estoy plenamente convencido de que eso solo me llevaría a la cerrazón y al sectarismo.
En lo que dices respecto a la segunda parte en que divides mi comentario, no me siento identificado en absoluto. Ni he dicho ni he intentado transmitir, según apuntas, "que revisar la posición hegemónica actual que dice que todo es machismo es sesgar la realidad y negar lo que no encaja".

Supongo que por "posición hegemónica" te refieres a posturas de feminismo extremas que pretenden como único argumento explicativo que todo es debido al machismo y al patriarcado. Esa posición tiene suficientes disidentes y críticos, al menos entre los que trabajamos en violencia de género, como para que diste mucho de ser hegemónica. Otra cosa es que sea el discurso por defecto de muchas figuras públicas aceptado por otras tantas mentes acríticas.

Pablo dijo...

Hola de nuevo Pitiklinov. 2


Pretender que toda la violencia que los hombre ejercen contra las mujeres se explica solo por machismo y patriarcado es de una simpleza ridícula y totalmente irreal. Lo que yo identifico son influencias diversas en su naturaleza e intensidad, con lo que me encuentro, es con hombres que no saben gestionar sus conflictos de pareja, que no saben parar su ira a tiempo, que normalizan la violencia mútua en sus relaciones, que no saben identificar señales de alerta en una relación insana.... La influencia del machismo y del modelo patriarcal en algunos es fuerte y muy relacionada con su violencia y en otros es más un sustrato cultural que nos influencia a todos, como nos influencia el sustrato cultural cristiano-católico a los que hemos nacido en paises católicos, o como puede influirnos el valor del individualismo y la competitividad a los que hemos nacido en occidente.

Desde ese planteamiento es tan imposible para mí encontrar feministas extremas, hegemónicas, que contradigan sus argumentos hegemónicos, como lo sería para ti encontrar machistas extremos, hegemónicos, que contradigan sus argumentos hegemónicos. A no ser que creas que tal tipo de machismo no existe y que lo que yo hago es aplicar un maniqueo mecanismo de moderación inversa.

Por último en tu comentario a la tercera parte en que divides el mío, parece que das por hecho que defiendo que "solo existe la plantilla hombre-perpetrador/mujer-víctima" y vuelvo a pregruntarme dónde he afirmado yo eso.
Si de algo me han servido mi experiencia profesional en general y las muchas horas de entrevistas personales y otras tantas de sesiones grupales con hombres que han ejercido violencia contra mujeres, es que aunque unas plantillas se repiten más que otras dependiendo del contexto y otros factores, la realidad es suficientemente cambiante y diversa como para pretender abarcarla con tanto reduccionismo "plantillil".

Al final de tu último escrito encuentro una frase que suscribo sin reservas, que se refiere a reconocer que la violencia de pareja es un fenómeno multifactorial del que incluso desconocemos cantidad de cosas.

Saludos

Francisco Martin dijo...

Hola. Gran artículo e interesantes comentarios, como siempre en este blog. Cuando lo leía he pensado que esta condición diádica de la moral es bastante frecuente. Y me gustaría aportar que funciona de modo simple cuando tiene dos elementos, (hombre/mujer, por ejemplo) pero cuando se introducen otras variables la cosa se vuelve un poco loca. Por ejemplo, cuando el conflicto es entre dos colectivos "victimizados" a mucha gente le resulta confuso aplicar este esquema moral. Entonces las batallas son curiosas, como pasa entre feministas e inmigrantes o transexuales o lo que sea, ( aqui https://medium.com/@Carnaina/el-problema-con-el-feminismo-interseccional-83867d14d158 ) porque parece que compiten a ver quien es mas victima.
A lo mejor ver que las personas tienen identidades múltiples es el camino para empezar a juzgarlas por lo que hacen, y no por lo que son.

Pablo Malo dijo...

Hola Francisco, estoy de acuerdo contigo en que existe esa lucha por ser la única víctima. Parece que la solidaridad humana es un juego de suma cero y si se ayuda a unos no se puede ayudar a otros
Gracias por comentar
Soy Pablo Malo, tengo un problema de configuración en Blogger

Pablo Malo dijo...

Hola Pablo,
siento haberte malinterpretado y tengo que decir que estoy en líneas generales de acuerdo con lo que planteas
Sólo matizaría una cosa. Dices esto:


“Supongo que por "posición hegemónica" te refieres a posturas de feminismo extremas que pretenden como único argumento explicativo que todo es debido al machismo y al patriarcado. Esa posición tiene suficientes disidentes y críticos, al menos entre los que trabajamos en violencia de género, como para que diste mucho de ser hegemónica. Otra cosa es que sea el discurso por defecto de muchas figuras públicas aceptado por otras tantas mentes acríticas.”

Es curioso que cuando se habla de feminismo hegemónico resulta que nadie es feminista hegemónico. Y estoy de acuerdo contigo en que yo hablo con muchas mujeres amigas, etc., gente de la calle, que no comparten las posturas del feminismo hegemónico pero tú mismo dices al final que muchas figuras públicas tienen ese discurso por defecto. Esas figuras no son solo escritoras o artistas o lo que sea (que monopolizan el discurso que sale en los medios) sino que son también las lideres (Teresa Rodriguez) o secretarias (Adriana Lastra) de los partidos que nos gobiernan encabezadas por la vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, que te recuerdo que ha dicho cosas como “a las mujeres hay que creerlas sí o sí”. Si ser vicepresidente del gobierno no te parece bastante hegemónico… El discurso de los disidentes o críticos yo lo veo muy poco, veo a muy poca gente que trabaje en violencia de género que diga en público que el machismo o el patriarcado no es todo y que es un problema complejo y multifactorial.

De nuevo gracias por tus interesantes comentarios

Pablo dijo...

Hola otra vez Pitiklinov.

Agradezco tu reconocimiento.

La realidad que apuntas no es exclusiva del tema que estamos tratando. Esas visiones esquemáticas y polarizadas que acaban por oficializarse y que además despiertan fuertes emociones que a su vez refuerzan la polarización, pueden verse también en situaciones y enfrentamientos tan diversos como la defensa del medio ambiente, los límites de la educación, las relaciones paterno filiales, la eutanasia... y unas cuantas más.

Esos enfrentamientos de posturas extremas, esas luchas de egos públicos, esa competiciones por ver quien es más víctima como apunta Francisco, jaleadas hasta el límite por tertulias dañinas que solo acaban por sacarte la rabia y en las que intervienen tertulianos de mentes catas e insulto fácil, tienen un lado positivo, porque si consigues ver todo eso como un circo que hace ruido, mucho ruido, tu percepción de la gravedad de la situación cambia.

Si consigues que tanto ruido no embote tu percepción y acabes viendo extremismos y enfrentamientos por todos lados, si consigues distanciarte del ruidoso circo y por el contrario te fijas en la gente que te rodea verás que la cosa cambia, que los hay extremistas pero que también los hay que se mueven en visiones intermedias y alejadas de posturas hegemónicas. También constato eso en los penados con los que trato y eso me alegra y me da esperanza.

Tal y como está el circo no confío mucho en los políticos para cambiar esas situaciones, así que por ahora me centro en lo que puedo hacer en mi trabajo, con los que están más cerca de mí y aprovecho siempre que puedo espacios como este blog donde puedo dialogar y rebatir alejado de la ofensa y la pelea estéril. Por eso, tocayo, tu reconocimiento es de gran valor para mi

Saludos

Anónimo dijo...

Hola, no entiendo muchos algunos aspectos del texto. Como feminista, nunca he entendido el feminismo como lo ve Pitiklinov. El feminismo, entiendo yo, no va contra los hombres, sino contra la sociedad patriarcal que considera a la mujer un ser de segunda clase. Y en esta visión de la realidad, muchas mujeres son tan patriarcales como muchos hombres.

"también se podría decir que “todos los asesinatos son criminales, pero sólo los niños mueren por el simple hecho de serlo”".

En el caso del infanticidio es claro que es así. Lo mismo se puede decir de cualquier minoría perseguida. Cuando un racista mata a un negro, amarillo o azul por el mero hecho de serlo. Cuando se produce un crimen machista, no entiendo yo -no entendemos nosotras- que se trate de mera "violencia de pareja". El crimen machista se produce cuando el varón, instigado por sus convicciones de superioridad y desprecio a la mujer, a la ve como inferior o como ser dañino (misoginia, algo que es sobradamente conocido... y con hondas raíces literarias), da muerte a ésta precisamente porque es una mujer. Ningún hombre mata a un amigo porque éste ya no quiera ser amigo suyo, y rara vez lo mata porque lo insulte. Para el varón machista, la mujer no puede abandonarlo, por ejemplo, ni puede llevarse los hijos con él, ni puede tratarlo con lo que él entiende que es desprecio. No puede porque la mujer es inferior al hombre, porque si el hombre no domina a la mujer, está en juego su hombría, porque la mujer es su posesión, su afirmación de la virilidad. Si no se hace respetar por la mujer ¿cómo va a hacerse respetar por otros hombres?

Causas de la violencia de pareja hay muchas, y una de ellas es la violencia machista. El machismo es mucho más que el feminicidio: es el desprecio, el supremacismo y la discriminación de la sociedad patriarcal contra la mujer en concreto. En tanto que colectivo discriminado por los usos sociales, no es diferente a las diferencias de clase o raciales.

No conozco que ninguna mujer mate a un hombre "por ser hombre". Una mujer no se siente humillada porque el hombre le reclame igualdad. El varón machista sí.

"Los homicidios de pareja son la única violencia letal en la que las principales víctimas son las mujeres. En cualquier otro tipo de homicidio los hombres son los principales perpetradores pero también las principales víctimas (80%). "

Claro, porque los hombres son más agresivos en general. Las feministas somos las que menos culpa de eso tenemos porque querríamos una sociedad menos patriarcal. Muchas de las muertes entre hombres son por reyertas típicamente machistas, de ser más que el otro.

"Los hombres son perjudicados en esta sociedad de diversas maneras: suicidio, accidentes laborales, servicio militar y guerras, fracaso escolar, personas sin techo, etc."

En ninguno de esos casos los hombres son víctimas de discriminación por ser hombres. El feminismo, precisamente, quiere ayudar a contar con una sociedad más compasiva, mientras que la cultura machista es en buena parte responsable de esos casos de marginalidad por la dureza de sus exigencias en la vida social.

"Podemos decir que las desventajas de las mujeres son mayores, vale, pero es absurdo negar las que sufren los hombres."

Las desventajas de las mujeres son en buena parte consecuencia de la imposición de la cultura machista (obviamente, la menstruación no lo es), pero ninguna de esas desventajas masculinas son causadas ni por la descriminación de las feministas a los hombres, ni por la descriminación de nadie contra nadie.
(Estrella)



Emilio Prieto dijo...

Supongo que Pitiklinov te contestará convenientemente pero si esto es un foro de debate yo he planteado varios supuestos en los que el feminismo no apuesta por la igualdad: ley contra la violencia de género, leyes de discriminación positiva que iban a ser temporales y están siendo para siempre, discriminación a favor de la mujer en la Universidad, o la reciente aprobación (2017) por parte del Parlamente europeo de un texto que identifica salud mental con salud mental femenina… podría traer a colación más casos pero entiendo que para una primera aproximación esos podrían ser suficientes.
En cuanto al párrafo de tu comentario que dice referido a: “suicidio, accidentes laborales, servicio militar y guerras, fracaso escolar personas sin techo, etc." En ninguno de esos casos los hombres son víctimas de discriminación por ser hombres.
Deberías explicar entonces a qué crees que se deben. La única posibilidad de acercar argumentos y razones es conocer los de la otra parte y francamente no sé cuál es tu explicación y la del feminismo para todas esas cosas.

Anónimo dijo...

Santi

Hubo un tiempo que el feminismo buscaba la igualdad (y más específicamente la igualdad de derechos, cuando no existía). Hoy en día, se ha convertido en un sindicato de mujeres, con lo que eso implica. Y, en general, un sindicato en el que los cuadros medios y altos son los que más tiene que ganar, en forma de cuotas, discriminaciones positivas y privilegios varios, subvenciones, puestos de especialista en género, ...
A una Paqui de la vida posiblemente le importaba más colgarse medallas que la suerte de Juani la llorona, de ahí los resultados de su "asesoría".

Anónimo dijo...

Tan asombrosos como considerar discriminación que haya menos directivos varones que mujeres. ¿Es culpa de los hombres que las mujeres no quieran implicarse a los niveles que requieren esos puestos?
Verás, muchas mueres no han tenido que preocuparse por trabajar de albañil, de marinero o de peón caminero, porque en caso de necesidad, ya habría un varón que las mantuviera.
Ni de defender a su tierra, posesiones o vidas, ya tenían a los varones como carne de cañon, para defenderlas.
Ni siquiera tenían que saber nadar, cuando el barco naufragaba "las mujeres y los niños primero".
La forma de vida de la que hablas beneficiaba y perjudicaba a los dos sexos, y era promovida por los dos sexos (mi abuela era el paradigma de machismo). Era un acuerdo social en el que se intercambiaba estatus (posición y poder público) por manutención, protección y poder doméstico.
El feminismo (el de verdad) ha fracasado, esto que tenemos ahora ha sustituido el ideal de igualdad por la búsqueda de privilegios. Puede decirse que el feminismo actual es básicamente neomachismo, sólo cambiando de proveedor de sustento y protección, de los varones individuales a papá estado. Pero sigue considerando a las mujeres como seres inferiores, menores de edad que necesitan protección especial, ayudas especiales para llegar a algo en la vida.

Anónimo dijo...

¿Dices que el hecho de que los hombres mueran en guerras no es por ser hombres? ¿Tienes algún ejemplo de levas de mujeres? En este país, y en la mayoría de los países ¿cuando han hecho la mili las mujeres?
¿Dices que el hecho de que los hombres mueran en accidentes laborales no es por ser hombres? ¿Sabes a quién se encomiendan los trabajos más arriesgados (incluso cuando hay mujeres en plantilla, que en ciertos campos no suele ser el caso)? ¿Has visto muchas mujeres subidas a andamios, arreglando tejados, trabajando en zanjas, en hornos altos, en pesca de altura? Curiosamente, para eso nadie pide cuotas de genero.

"El crimen machista se produce cuando el varón, instigado por sus convicciones de superioridad y desprecio a la mujer, a la ve como inferior o como ser dañino" Me vale. Pero resulta que el Tribunal Supremo acaba de definir la violencia de género como "toda violencia ejercida por un hombre sobre su pareja", sin pararse a pensar si es por codicia, ira, pereza, gula,... o por "machismo". Y no es una postura ideológica: es simplemente la aplicación literal del código penal, en los términos en que ha sido aprobado por el Parlamento.

Pablo Malo dijo...

Hola Estrella, partimos de posiciones tan distintas que creo que no hay terreno común ni siquiera para que podamos tener un debate Pero creo que tu comentario, que te agradezco, es bienintencionado y merece una respuesta.

Te voy a señalar lo que yo creo que son errores de lógica o de datos en tu discurso. Algunos de ellos, porque refutar todo lo que dices ahí sería muy largo. Bastará con algunos puntos.

“El feminismo no va contra los hombres”. Hace mucho que el feminismo no busca la igualdad. Te podría poner mil ejemplos pero me voy a limitar a uno reciente. Si tienes Twitter lo puedes ver aquí: https://twitter.com/GeneroDebate/status/1096426848878243841 Por si no lo tienes te lo describo. La policía de Bilbao sacó un tweet que decía: “En caso de sufrir malos tratos por parte de tu pareja, seas mujer u hombre, no lo dudes, llámanos, podremos ayudarte, 092”. La portavoz de EHBildu, Aitziber Ibaibarriaga, dice: “esto es lamentable y extremadamente preocupante. Pediremos explicaciones”. Además de ella, otras feministas han protestado y el resultado ha sido que la Policía ha retirado el tweet. A mí me parece claramente ir contra los hombres, no sé qué piensa tú. Personalmente creo que toda persona maltratada, sea hombre, mujer, homosexual, bisexual, transexual, o lo que sea, se merece nuestro apoyo y solidaridad y toda la ayuda que podamos ofrecerle.
Tu concepto de machismo. Tu concepto de machismo es muy laxo y contradictorio. Primero das una definición: “El crimen machista se produce cuando el varón, instigado por sus convicciones de superioridad y desprecio a la mujer, a la ve como inferior o como ser dañino (misoginia, algo que es sobradamente conocido... y con hondas raíces literarias), da muerte a ésta precisamente porque es una mujer.” Pero luego dices por ejemplo: “Muchas de las muertes entre hombres son por reyertas típicamente machistas, de ser más que el otro.”. No sé si ves la incongruencia. Primero dices que el machismo es considerar a la mujer inferior al hombre y tal y luego usas el machismo para explicar violencia entre hombres…Lo comparas con el racismo y me parece bien. Pero con el racismo puedes explicar la violencia del que se cree de una raza superior contra el que considera inferior, pero no la violencia entre superiores. Por decirlo más claro: el racismo explica la violencia de un blanco sobre un negro pero no me puedes explicar con el racismo la violencia de un blanco contra un blanco. De la misma manera, me podrías explicar con el machismo la violencia de un hombre contra una mujer, pero no me puedes explicar la violencia de un hombre contra un hombre. Porque por definición los hombres no consideran a los hombres inferiores y tú mismo dices que da muerte a la mujer por ser una mujer. Y esto nos lleva a otro problema para tu visión.

Pablo Malo dijo...

“Mera violencia de pareja”. Mira, ¿sabes como se llama la violencia que tú dices machista en la literatura científica sobre el tema? Pues se llama Intimate partner violence y si se refiere al asesinato se llama Intimate partner homicide. ¿Sabes por qué? Pues porque cosas como ésta que dices: “Para el varón machista, la mujer no puede abandonarlo” ocurren exactamente igual en parejas homosexuales y en personas de todo sexo y orientación sexual. Si yo te describiera casos de violencia de pareja y te pongo sólo las iniciales del nombre de la persona, tú serías incapaz de decirme el sexo de las personas implicadas. Si yo te digo que P no quiere que J le abandone o que es celoso de J, o que no deja que J visite a sus familiares o amigos, o que controla su móvil para ver los mensajes y con quién habla, o que le fuerza a tener sexo cuando no quiere, etc, etc, etc. tú no podrías decirme el sexo de esas personas, por la sencilla razón de que eso ocurre entre lesbianas y pasa exactamente igual entre gays.

“Los hombres no son víctimas de discriminación por ser hombres”. En la argumentación del Convenio de Estambul (que no comparto pero si la aplicamos para unas cosas también deberíamos aplicarla para otras), ratificado por España en 2014. El artículo 3 dice: «Por 'violencia contra la mujer por razones de género' se entenderá toda violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a las mujeres de manera desproporcionada». Si a esta argumentación le das la vuelta, toda violencia que se ejerza por ser hombre o que afecte a los hombres de manera desproporcionada será también violencia de género contra los hombres. Por ejemplo, en la I Guerra Mundial murieron unos 6.000 hombres jóvenes al día durante el tiempo que duró la guerra. A las mujeres no se les llamó a filas y hubo mujeres que iban por la calle y a los hombres que no veían con uniforme les regalaban una pluma para llamarles cobardes y animarles a que se alistaran. Esto sería violencia de género. De igual manera, de las 20 profesiones con mayor mortalidad en USA los hombres las ejercen en más del 95% y algunas al 100%. La que menor proporción de hombres tiene es la agricultura y son el 75%. Es decir, los accidentes laborales ocurren de manera desproporcionada en hombres, luego lo podríamos considerar una cuestión de género también. El 95% de fallecidos en accidentes laborales son hombres.

Lee sólo los titulares de esta página sobre accidentes laborales: https://www.eitb.eus/es/tag/accidentes-laborales/ Verás que la inmensa mayoría dice: “muere trabajador…trabajador fallece…”. Rara, muy rara vez, dice trabajadora. ¿Qué crees que diría el feminismo si estas cifras fueran al revés? Pues probablemente pedirían un pacto de estado de prevención de accidentes laborales y dirían que las estamos matando en el trabajo, que las consideramos desechables y que sus muertes no importan a nadie…

Pablo Malo dijo...

En fin, sería interminable. Pero acabaré con lo de matar a las mujeres por ser mujeres. Es una frase absolutamente vacía y falsa que desgraciadamente ha hecho fortuna. No es cierto que se mate a las mujeres por ser mujeres ni a los niños por ser niños ni a los viejos por ser viejos. Si fuera así , la criminología no tiene ningún sentido. Los inspectores de policía no tendrían que investigar nada para saber las causas de un asesinato ¿que es un hombre? pues le han matado por ser hombre. ¿Que es un anciano? pues le han matado por ser anciano. A correr. La gente mata por unas razones no por lo que es la víctima sino por lo que hace. No todo lo que se le hace a una mujer es por ser mujer, lo mismo que no todo lo que se le hace a un negro es por racismo. Un empresario puede despedir a un trabajador negro y no deberse a racismo sino a que ese trabajador es un mal trabajador y llega tarde a trabajar y no hace bien su trabajo, por ejemplo. De la misma manera un hombre puede tener un problema con su esposa por cientos de razones, porque la vida en pareja implica conflictos de intereses y esos conflictos son por ser pareja, no por el sexo de cada uno porque acabo e explicarte que la violencia de pareja es igual o más frecuente en homosexuales. Por ilustrarlo: yo podría tener un problema con mi mujer si cuando me separo no me deja ver a los hijos, me pone demandas continuas, etc., pero esos mismos problemas los tendría si yo estuviera casado con un gay, ¿entiendes? Es decir, toda persona, sea hombre o mujer homosexual o heterosexual quiere controla a su pareja, tiene celos de ella, quiere saber con quién anda, pelan por ir de vacaciones al moneo o a la playa, por cuándo hay que tener relaciones sexuales, etc. Y esas personas, dependiendo de que beban o se droguen, de que tengan depresión o trastornos mentales, de que fueran maltratados en la infancia, etc, etc., etc. tendrán mayor o menor inclinación a recurrir a la violencia.

Gracias por tu comentario. Mira mis puntos de vista los he expresado en otras entradas como estas:
https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2019/01/no-es-todo-machismo.html
https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2018/05/el-paradigma-de-genero-no-explica-la.html
https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2018/01/el-feminismo-y-la-violencia-en-parejas.html
https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2018/02/por-el-hecho-de-ser-mujer.html
si quieres ver causas de homicidios de pareja mira esta entrada y las siguientes:
https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2017/01/homicidio-de-pareja-intima-la-salud.html
Te remito a ellas porque como puedes ver comentar aquí me supone un coste en tiempo y esfuerzo muy alto. Si lo que digo en esas entradas no te convence no voy a poder aportarte en estos comentarios ideas mejores
Un saludo

Emilio Prieto dijo...

Lo más difícilmente digerible es que este viaje a la desigualdad esté protagonizado por una izquierda y un feminismo que permanentemente se llenan la boca de igualdad aunque al final solo hay privilegio para algunas.

Enrique Amorín Rodriguez dijo...

Hoy someti a despiece un bochornoso informe sindical sobre la brecha salarial de género, que anuncia a bombo y platillo que las mujeres tardan diez años más que los hombres para ganar lo mismo.De ahi la prioridad estratégica de centrarse en una lucha feminista segregada y no perseguir objetivos comunes a toda la clase sin distincion alguna de género.

Sinceramente, con estos sindicatos no hacen.falta patronos, ellos mismos se pegan un tiro en el pie, escindiendo el corazón de la gran masa de la explotacion laboral en combates espurios fratricidas que desangran y.despilfarran la energia obrera de lucha contra el enemigo común. Luchando por separado,varones y mujeres son vencidos en tanto trabajadores en conjunto.

En su tiempo, tanto Friedrich Engels como Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin advirtieron contra la vampirizacion del feminismo obrero por alianzas interclasistas del conjunto de las mujeres comtra el conjunto de los varones,independientemente de sus posiciones en las relaciones de producción y propiedad.
Engels decia que la simpatia instintiva socialista por la lucha contra toda forma de opresion,irradiando desde el nucleo de la contradiccion central capital-trabajo,era parasitada por el feminismo sufragista para desviarla de sus genuinos objetivos universalistas y afirmadores de las necesidades humanas genéricas contra el particularismo de la autoexpansion indefinida del valor monetario mercantil y su substancia homogenea,la gelatina indiferenciada del trabajo abstracto.El particularismo nihilista del capital se encarnaba en las ambiciones parciales egoístas de las mujeres de clase alta por las posiciones de poder economico y politico de sus compañeros varones.Para emanciparse como mujeres,las obreras solo pedian activar luchas unitarias de la clase de todos los explotados,sin brecha de género, contra todos los explotadores,igualmente sin distingos de condicion sexual.

Y he aqui que los sindicatos se descuelgan con la siguiente metodología de cálculo de la brecha salarial de género :en vez de comparar directamente para los mismos trabajos y nivel de cualificación, a igualdad de antigüedad, tipo contractual y duracion de jornada,para congelar todas las variables causales alternativas relevantes,lo que hacen es comparar las masas salariales globales de varones y mujeres,como si fueran bloques homogéneos enterizos sin divisiones internas,hacen una división per capita de cada suma global bruta,y tan anchos forman ilusorios artefactos estadisticos,sin significado real alguno,tales como salarios masculinos de 15.94 € por hora, y femeninos de 13.6€ por hora,ambos en 2016.Pwro esto no significa que los salarios individuales reales de hombres y mujeres en todos los trabajos compartidos se diferencien entre si en ese preciso orden de magnitud.

Lo que ocurre es que el grueso de la diferencia entre masas salariales agregadas por género se debe a los descomunales sueldos ejecutivos,que pueden multiplicar en 200 veces o más el salario minimo.La aberracion de este procedimiento es sumar magnitudes heterogéneas e inconmensurables,los sueldos(que además enmascaran, en paquetes de opciones de compra de acciones,como salario, participaciones en la propiedad) de los altos ejecutivos no son privilegios que tengan como varones,y por tanto,compartan,como patrimonio común unívoco, con el mismo valor,los trabajadores básicos de nivel más bajo

Los salarios ejecutivos no implican beneficio alguno para los trabajadores varones inferiores,que los oponga a las obreras también inferiores,y el perjuicio que causan a éstas es el mismo tambien para los varones,a saber,convertir la jerarquía salarial en un juego de suma cero competitivo en que los aumentos ejecutivos se nutren de pérdidas correlativas de los ingresos basicos,de hombres y mujeres por igual.La distincion entre dirección Ejecutiva y produccion basica es parte esencial de la division capitalista del trabajo y no una secrecion particular de la division sexual de tareas,correlacionandose estrictamente la dicotomia direccion/produccion con la otra de masculino/femenino.

Unknown dijo...

Buenas tardes. Actualmente estoy estudiando psicología y realizando mi tesis sobre motricidad y escritura y me hace falta una prueba para terminarla a la cual no tengo acceso, esta es el msca ( test diagnóstico de la psicomotricidad) y si alguien la tiene y puede ayudarme favor enviarla en digital a edjorub@gmail.com, les agradezco mucho cualquier ayuda.