lunes, 28 de agosto de 2017

El suicidio de la ciencia

La naturaleza es indiferente a nuestros valores y sólo puede ser entendida olvidando nuestros conceptos del bien y del mal
-Bertrand Russell

Ya hemos hablado antes del conflicto entre moral y ciencia y en este caso volvemos sobre ello porque la batalla la está ganando claramente la moral y nos jugamos mucho. Nada menos que el Scientific American se apunta, en el editorial de un número dedicado a la nueva ciencia del sexo y del género, a la teoría de que el sexo no es binario, que muchos somos híbridos y a la negación de las diferencias biológicas innatas entre los sexos. Esta postura tiene problemas científicos y filosóficos como muy bien señala Jerry Coyne en esta crítica y vamos a ver los dos.

Las pruebas de que hay que cambiar los libros de texto de bilogía, según Scientific American, son: “que investigadores han encontrado células XY en una mujer de 94 años, que cirujanos han encontrado un útero en un hombre de 70 años padre de cuatro hijos y que el cerebro consiste en un mosaico de células yin y yang”.

Decir cosas como las dos primeras en serio es realmente sorprendente. El propio Scientific American ha informado de descubrimientos recientes en los que se han encontrado células de los hijos vrones en los cerebros de las madres capaces de residir allí durante décadas. No nos informa si esta señora de 94 años había sido madre de algún varón pero en cualquier caso el quimerismo es un fenómeno conocido. En cuanto a que se encuentre un útero en un hombre tampoco hace que tengamos que tirar toda la biología a la basura, evidentemente. Los conductos de Müller están presentes en los embriones humanos de ambos sexos y son los que van a dar lugar al útero, trompa de Falopio y cervix en las mujeres mientras que degeneran en los hombres. El proceso de desarrollo embrionario puede verse alterado por múltiples razones.

Voy a dedicar algo más de tiempo a lo de que nuestros cerebros son mosaicos masculinos/femeninos. Esta idea procede de un estudio de Daphna Joel de 2015 al que se le ha dado mucho bombo y platillo: no existen cerebros masculinos y femeninos, no hay diferencias entre ellos y no se puede diferenciar un cerebro masculino de uno femenino. Lo que la prensa no ha dado a conocer es que este estudio ha sido muy criticado, por ejemplo por Del Giudice y cols. que critican la mala metodología y que incluso con los datos de Daphna son capaces de predecir el sexo en el 69-77% de los casos. Checkroud y cols. usando las resonancias magnéticas del Brain Genomics Superstruct Project predicen el sexo del individuo en el 88,9-94,5 de los casos. (ver aquí respuesta de Daphna a las críticas). Para una crítica bastante centrada y razonable del estudio de Daphna ver la de Kevin Mitchell en Wiring the Brain.

Pero es igual, supongamos que tiene razón Daphna y que hoy en día no pudiéramos diferenciar cerebros masculinos y femeninos, ¿quién nos dice que nuevas herramientas con más resolución o nuevos descubrimientos de las estructuras cerebrales no van a hallar diferencias en el cerebro de hombres y mujeres en el futuro? Imaginemos que se descubre un núcleo en el hipotálamo de las mujeres ausente en el de los hombres. Si eso ocurriera ¿qué haríamos entonces? ¿tendríamos que decir que los derechos de los hombres no son iguales que los de las mujeres? ¿Prohibimos el artículo y hacemos un Index Articulorum Prohibitorum como el que tenía la Iglesia Católica? Creo que este planteamiento es ridículo y lo es por mezclar los planos de la realidad y de la moral. La ciencia busca la verdad y la moral busca el bien. Si mezclamos estos dos planos montamos un lío bien gordo. Pero este problema de mezclar la moral, lo que “debe ser”, lo que “nos gustaría que fuera” con “lo que es” es un problema muy antiguo. Sin remontarnos más, es el problema de Galileo el que estamos reeditando ahora. Entonces el conflicto se dio entre la Iglesia católica y la ciencia, ahora el conflicto se da entre la Religión de lo Políticamente Correcto (ideología de género, postmodernismo…) y la ciencia.

Hay fundamentalmente dos maneras erróneas de mezclar los planos moral y científico y ambas tienen graves consecuencias: la falacia naturalista y la falacia moralista:

1- Falacia Naturalista

La falacia naturalista consiste en mantener que “lo que es” debe ser. Es decir, lo que es “natural” o encontramos en la naturaleza es lo que debemos considerar bueno moralmente. Voy a poner un ejemplo del error que esto supone. En la entrada sobre cómo la gente normal se convierte en genocida vimos que existe el universal Ellos/Nosotros según el que tenemos una tendencia a dividir el mundo en ellos y nosotros. Como dice aquí Michael Tomasello: “Es uno de los hallazgos más sólidos de la psicología, las diferencias de trato a los miembros del grupo y a los que no lo son. Favorecemos a los de nuestro grupo y desconfiamos de los de fuera”. Entender nuestra naturaleza, incluidos los aspectos más oscuros, puede ayudar, según Tomasello, a mejorar nuestras sociedades. 

Estoy totalmente de acuerdo con él. Es verdad que existe esa tendencia y no debemos negarla. Pero no tenemos por qué considerarla buena moralmente. Al contrario, nuestros valores morales nos dicen que queremos construir un mundo en el que no nos matemos unos a otros. Por lo tanto, estudiaremos la realidad para cambiarla y veíamos en la entrada mencionada que si las personas cooperan juntas en busca de objetivos comunes conseguimos ampliar el “Nosotros” y disminuir los conflictos entre los grupos. Resumiendo, que sea “natural” nuestra tendencia al enfrentamiento no quiere decir que debamos darla por  buena. De la misma manera, también tenemos una capacidad para la agresión porque ancestralmente ha sido adaptativa cuando la relación coste-beneficio era favorable a actuar agresivamente. Pero tenemos que diseñar una sociedad en la que la agresión no obtenga recompensa, donde la  relación coste-beneficio de la agresividad no compense.

Hablando muy grosso modo esta falacia la suele cometer más la derecha.

2- La falacia moralista. 

Es justo lo contrario a la falacia naturalista. En el caso de la falacia moralista es el “debe ser” lo que se considera o se impone como “lo que es”. Es decir, lo que consideramos bueno moralmente se impone como realidad. Por ejemplo, como queremos que hombres y mujeres sean iguales y no haya diferencias morales ni de derechos ni de ningún tipo entre ellos, pues entonces decimos (como ha hecho el Scientific American) que no hay diferencias biológicas entre los hombres, que somos iguales biológicamente. Esta falacia, en líneas generales también, la suele cometer más la izquierda.

Por poner otro ejemplo, el que mencionábamos en la entrada sobre el caso Google, la prohibición de la genética en la URSS por ser una perversión burguesa: como la existencia de los genes no me viene bien para mi ideología pues prohibo los genes…

¿Por qué no debemos mezclar ciencia y moral?

Porque la ciencia no nos puede decir lo que está bien y lo que está mal. El mundo de ahí fuera es amoral, no hay valores morales en la naturaleza. La moral es, en palabras de Oliver Scott Curry: “un conjunto de estrategias biológicas y culturales para resolver los problemas de cooperación y conflicto de las sociedades humanas”, es decir, es una adaptación humana para la cooperación. Ningún telescopio ni microscopio va a encontrar nunca valores morales ni ningún escáner va a encontrar derechos humanos en el cerebro. Como dice Harari en De Animales a Dioses : “No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos”.

Por eso es un error hacer que los derechos dependan de hallazgos científicos. Que hombres y mujeres tienen los mismos derechos no depende de que sus cerebros sean idénticos y ningún descubrimiento científico puede cambiar nuestro valor moral de que los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos. 

Debemos separar ciencia y moral como se separó en su día Estado y Religión. Tenemos que sacar a las instituciones morales (las que dicen lo que es bueno y malo) de la ciencia si no queremos volver a la Edad Media. Si dejamos que estas instituciones y la ideología  dicten los resultados que puede obtener la investigación científica asistiremos en breve al suicidio de la ciencia.

Pero lo que está ocurriendo, el sometimiento de la  ciencia a los dictados de las instituciones morales (sean iglesias o credos de un tipo u otro) es también muy revelador. Lo que esto nos indica es que el deseo de ser considerados buenos, de que no nos etiqueten de malos e inmorales y nos expulsen del grupo es mucho más fuerte que el instinto humano a buscar la verdad. Incluso en científicos.

@pitiklinov

PS- Kevin Mitchell acaba de actualizar su refutación de la idea de Daphna Joel de que nuestros cerebros son  mosaicos de partes femeninas y masculinas

17 comentarios:

  1. Es muy cierto lo que señalas. Pero es curioso que siempre se hable de lo mismo, la "filosofía moral de género", y se olviden tantos y tantos casos que son lo mismo. ¿Hablamos de comer carne? Etcétera.

    Aquí también veo un desenfoque:

    - Pero lo que está ocurriendo, el sometimiento de la ciencia a los dictados de las instituciones morales (sean iglesias o credos de un tipo u otro) es también muy revelador.

    ¿Qué mecanismo se te ocurre para que "la ciencia" decida someterse al dictado de las "instituciones morales"? ¿El deseo de los científicos de ser considerados buenos? Raro, porque hoy son los científicos (y no ninguna Iglesia) lo que está definiendo el bien. Es "la ciencia la que se ha convertido en la mayor "institución moral" que existe. Con todas las ventajas que eso conlleva. son la nueva casta sacerdotal.

    Aun así, podría no ser tan grave si decidieran libre y honradamente la guía moral de la sociedad. El imperio de la sabiduría. Pero no es el caso, porque, ¿quién paga la ciencia hoy?

    Otra nota. A la ciencia antes se le pedían predicciones. Muy sensato, porque es la única forma de aceptar que es posible que sepan de lo que hablan. Hoy se le pide "consenso", que es la herramienta moral por excelencia.

    https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/10/ciencia-clasica-posmoderna.jpg

    No, no es el suicidio de "la ciencia". Pero sí del conocimiento.

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    1. Hola Plazaeme, en esto no lo vemos de la misma manera, claramente. Para mí es muy claro que estamos reviviendo los tiempos de Galileo y que los científicos no se atreven a hablar claro por miedo a la condena moral. Tal vez nuestra diferente visión venga de que yo me fijo más en lo que está pasando en biología y tú en el cambio climático, que no conozco. Y si hablamos de la carne está claro que lo que ha pasado es una moralización de su consumo, que somos cada vez más sensibles al dolor de los animales...
      Pero si miras en general, el ataque a la ciencia viene de filosofías como la postmodernista donde todo es subjetivo o los estudios de género donde todo se basa también en lo subjetivo. Yo lo he llamado suicidio porque los científicos se han apuntado a ese desmantelamiento de la ciencia, pero igual es que hay que llamarlo asesinato de la ciencia en vez de suicidio...

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    2. Mira casos de científicos atacados por activistas de distinto tipo:
      https://evolucionyneurociencias.blogspot.com.es/2017/02/activismo-politico-y-ciencia.html
      pero explícame dónde ves el poder del científico que seguro que lo dices por algo

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    3. Puede ser. O puede ser que de que estés mirando un campo muy específico y atípico. Donde, sí, una especialidad es atacada con moralina desde fuera. Pero no estoy seguro de que sea la norma. Ese es un caso en el que los políticos no están recurriendo a los científicos para que les definan "el bien". Pero mira los casos en los que sí recurren a la nueva casta sacerdotal, que no son sólo el cambio climático.

      - DDT. Millones de muertos.
      - Partículas en el aire. Puro humo (metáfora).
      - Maltusianismo, etc.
      - Eugenesia.
      - Genética (los humanos vamos aparte). Hoy va saliendo de la alcantarilla, pero ha sido frenada por la moralina. Y aun le cuesta.
      - Psicología; tabla rasa, y blablabla.
      - Nutrología. O como se llame, pero es una mera fantasía moral.
      - Antropología. Ahora resulta que hay que ... ¡salvar lenguas! Por no hablar de "identidades".

      No voy a seguir con la lista. Me parece obvio que en todos esos casos no han sido los científicos una víctima de la moral, sino impulsores de la misma. Y los sacerdotes a los que el poder acude en busca de legitimidad "objetiva".

      Podríamos mirar la mecánica de cómo funciona, que yo creo que es muy sencilla y visible. Pero teniendo la idea (ciencia como moral), y sabiendo dónde mirar (científicos ejerciendo de pastores), se ve. Creo.

      Si tengo razón (es discutible), no se trataría del sometimiento de la ciencia a la moral, sino del uso de los científicos del ambiente posmo, en su propio beneficio. Después de todo, no suelen ser los más tontos de la clase. Y eso es algo que se puede hacer inconscientemente, instintivamente. Somos animales de banda que necesitamos reconocer "el ambiente" sin error.

      En fin, una propuesta alternativa. Sin más.

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    4. La idea de la tabla rasa no tiene validez científica, y sólo es apoyada por los charlatanes posmodernos.
      La antropología es una de esas ramas del conociemiento bañada con superchería posmoderna e izquierdosa.
      Te concedo el caso de la nutrición, dónde unos resultados mal entendido hicieron mucho daño, cuando se tradujeron en políticas públicas. (caso del colesterol "malo").

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  2. Otra nota. La falacia naturalista. Probablemente es cierto que se da más entre la derecha. Pero se me ocurre que no es por una mayor tendencia a la moralina por parte de la derecha, sino a una menor afición por las fantasías.

    - Pero tenemos que diseñar una sociedad en la que la agresión no obtenga recompensa, donde la relación coste-beneficio de la agresividad no compense.

    ¿Coste beneficio, de quién; del agresivo? ¿Y puedes saber el resultado, para la sociedad, de una ingeniería social de disminución de la agresividad? ¿Desde cuándo hemos mostrado tener la capacidad de conocer y predecir sistemas tan complejos? ¿Hacemos un repaso del resultado de las grandes ideas e ingenierías ecologistas? ¿Y de las locuras que han producido tantas y tantas ingenierías sociales, todas ellas muy bienintencionadas, y exquisitamente inteligentes?

    Es posible que a la "falacia naturalista" se le pueda llamar también "sensatez realista". Se me ocurre.

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    1. En cuanto a lo del coste-beneficio me refería en términos evolucionistas, en el sentido de este artículo:
      https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23864299 (free)
      la especie humana es especialmente agresiva comparada con otros animales y probablemente es porque ser agresivo ha compensado ancestralmente.
      No soy nada partidario de ingenierías sociales que generalmente resultan nefastas.
      Te pongo un ejemplo muy sencillo: si en una incorporación de autopista hago que traes carriles converjan en uno vamos a tener problemas porque todo el mundo quiere pasar el primero. Si doy a cada carril su propia entrada y luego unos kilómetros más adelante reduzco carriles pues todos muy civilizados y tranquilos...
      Si yo no tengo comida para mis hijos igual sí recurro a la agresividad, si hacemos una sociedad organizada , solidaria y justa no necesito ser agresivo porque puedo comprar la leche en el supermercado tranquilamente. La agresividad ocurre cuando compensa, la gente no es agresiva sin más cuneado no tiene sentido ser agresivo (excepciones aparte)
      Me refiero a crear una sociedad que no saque lo peor de nosotros porque enfrentarnos es muy fácil. Hay que pensar las cosas teniendo en cuenta nuestra facilidad para enfrentarnos.

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    2. Gracias. Entendía la idea.

      El ejemplo es, como dices, muy sencillo. El típico caso de lo que sí solemos poder conocer ... y predecir. Y no verás un sesgo de derechas en contra de tratar de hacer carreteras "civilizadas". No es un sistema complejo.

      - Hay que pensar las cosas teniendo en cuenta nuestra facilidad para enfrentarnos.

      Totalmente de acuerdo. Había entendido mal lo de "diseñar una sociedad". Me rasca -me preocupa- la frase, pero entendida así, no.

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  3. Hoy las "Instituciones Morales" son las que se han erigido principalmente a todo lo relacionado con lo conocido como "Ideología de Género" y sus gurús.

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    1. En ese punto si hay democracia: lo opuesto a la ideología de género es la falacia naturalista y allí también hay gurús destacados como Agustín Laje y su compañero de cuentos, Nicolás Márquez.

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  4. "Tenemos que sacar a las instituciones morales (las que dicen lo que es bueno y malo) de la ciencia si no queremos volver a la Edad Media"

    En realidad, lo que nos sacó de la Edad Media fue utilizar criterios racionales propios del pensamiento científico para la moralidad (Ilustración). Así que necesitamos más ciencia en la moralidad y no menos. El problema es que las ideologías morales todavía hoy están basadas en prejuicios. Dawkins es valiente cuando postula que la ciencia debe defender el ateísmo, pero eso es solo una parte de lo que una ideología moral racional debe hacer. Por ejemplo, Dawkins no es tan activo contra el nacionalismo como lo es contra el teísmo, ni mucho menos defiende el desarrollo de estrategias psicológicas organizadas al margen de la política para promover la prosocialidad plena (la cooperación pacífica).

    En cuanto a las diferencias "de género", quienes se quejan de las críticas que se hacen a los estudios acerca de una supuesta ineptitud relativa de las mujeres en el estudio de las ciencias, suelen ser los mismos que no toleran una realidad mucho más evidente como es que la inmensa mayoría de la violencia y la agresión entre los Homo Sapiens procede de los varones...

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  5. Hola Pablo. Soy Fabricio de Argentina. Quisiera saber tú opinion sobre lo que dice este artículo, Acerca de neurociencias y genero que plantea lo que criticas.
    https://www.pagina12.com.ar/amp/59356-las-neurociencias-respaldan-la-jerarquia-de-los-sexos

    Un abrazo

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  6. Pd: aclaro que es una tesis doctoral de una biologa Argentina feminista. Es muy técnico y me gustaría conocer tu interpretacion.

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    1. Hola Fabricio,

      En conjunto me parece el artículo de una mujer que empezó haciendo investigación pero se ha pasado a los estudios de mujer o de género o queer (lo digo por lo de neuroqueer en su título) y repite la ideología propia de este campo.

      Mira, esto es lo último en investigación sobre las diferencias sexuales a nivel cerebral, un número completo de la revista Journal of Neuroscience Research:
      http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/jnr.v95.1-2/issuetoc

      busca por ahí a ver si encuentras que las neurociencias corroboran que las mujeres son inferiores o que hay una jerarquía, que hay que oprimir a la mujer, o cosas por el estilo. No lo encontrarás por ningún lado.

      No voy a entrar a discutirlo punto por punto pero sí te digo algunas cosas:

      lo del número de pacientes de los estudios. Puede que tenga razón en muchos de ellos. Pero también hay estudios como este con 46.034 SPECT cerebrales, 119 voluntarios sanos y 26683 pacientes…no sé si le parecen números suficientes…
      http://www.amenclinics.com/blog/women-more-active-brains-than-men/ y encuentran mayor flujo sanguinoso cerebral en mujeres en ciertas regiones.

      Acepta que sí hay diferencias sexuales en hígados, por ejemplo, pero niega que pueda haberlas en cerebro…no sé…¿hay alguna ley física que impida que el cerebro pueda tener diferencias sexuales?

      Se contradice, y hasta se lo señala la entrevistadora, cuando dice que hay que hacer estudios tanto en hombres como en mujeres pero a la vez dice que los cerebros son iguales. Pues si son iguales entonces con estudiar el del hombre ya vale…

      en algún pasaje llega a aceptar que hay diferencias pero que son culturales…Bueno, son dos cosas distintas. Primero se trata de ver si hay diferencias y segundo se trata de ver cuál puede ser la explicación de esas diferencias. Hay una idea muy interesante de De Vries que plantea que las diferencias a nivel cerebral podrían ser compensatorias, para que al final no haya diferencias de conducta: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14670982 Es decir, las diferencias cerebrales no producirían diferencias en conducta sino que las evitarían.

      En fin, más ideología que ciencia
      Un saludo



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  7. Gracias por la respuesta. A mi me llamó la atención que siendo biológa no mencione la selección natural como factor a tener en cuenta en el análisis. Además denuncia sesgos de los científicos y ella misma cae en ellos.
    Gracias por la bibliografía. Si tenés mas, sobre todo en español (se que es dificil por la poca seriedad de la difusión científica en hispanoamérica, salvo honradas excepciones como la tuya), te encomiendo que me las pases. Un abrazo.

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  8. Me gustaría insistir en que la neurociencia no puede establecer jerarquías ni superioridades ni nada de eso. La neurociencia puede decir que hay más células en tal núcleo o más flujo sanguíneo en tales áreas. Y punto. Los neurocientíficos, o algún neurocientífico, o alguien que haya leído los estudios de los neurocientíficos, sí puede lanzarse a hacer valoraciones pero lo hará con su moral, no con su ciencia. Son campos diferentes.

    Si encuentro bibliografía en castellano la pondré aquí
    Saludos

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  9. El método lo impone el objeto, es pura falacia querer defender lo indefendible.

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