jueves, 5 de febrero de 2015

Ceguera y Esquizofrenia

No existen personas ciegas de nacimiento, o que se quedaran ciegas a una edad temprana, que padezcan esquizofrenia. Esto ha llevado a formular la hipótesis de que la ceguera protege del riesgo de sufrir una esquizofrenia. Si esto es verdad nos encontramos ante un hecho muy importante para la investigación del origen de la esquizofrenia, como es la existencia de un colectivo que es inmune al trastorno, y estudiar este grupo debería ser una prioridad. Vamos a revisar la información sobre este tema.

Desde hace más de 60 años, se ha postulado que la ceguera congénita o muy temprana protege del desarrollo de esquizofrenia. Según Silverstein y cols., no existe un único caso de ceguera congénita y esquizofrenia. Algún caso que se había descrito en la literatura se ha visto al revisarlo con atención que cumplía más los criterios de autismo que de esquizofrenia. Porque hay que señalar que la ceguera congénita protegería exclusivamente de esquizofrenia y no de otras enfermedades mentales. Se ha observado autismo, depresión e incluso anorexia nerviosa en ciegos (lo cual sugiere que la imagen corporal es una construcción mental y no depende de la percepción sensorial). Se ha descrito hasta aracnofobia en una persona ciega, lo que también demuestra que las claves visuales no son necesarias para el desarrollo de una fobia.

También se ha comprobado que otros déficits sensoriales, como la sordera, no protegen de la esquizofrenia. Y lo que es más raro: la existencia conjunta de ceguera y sordera no protege de la esquizofrenia. Las personas con ceguera y sordera congénita tienen más riesgo de psicosis y de retraso mental. Existe una enfermedad, el síndrome de Usher, donde los sujetos presentan sordera de nacimiento y luego se van quedando ciegos en la infancia por una retinitis pigmentaría, y en estos casos sí se ha observado síntomas psicóticos y esquizofrenia. La razón por la que añadir sordera a la ceguera hace desaparecer el hipotético efecto protector de la ceguera no se conoce.

Pero todavía nos falta añadir un matiz a esta asociación entre ceguera y esquizofrenia. Según un estudio reciente de Evelina Levada y Cedric Boeckx, de la Universidad de Barcelona, la ceguera que protege de esquizofrenia es la ceguera de origen cortical cerebral, no la ceguera de origen periférico (en el globo ocular). Estos autores presentan en su artículo algunos casos de asociación de ceguera y esquizofrenia pero todos ellos son cegueras de origen periférico. Así que se mantiene actualmente la afirmación de que no existe un solo caso de ceguera congénita cortical asociado a esquizofrenia. Pero claro, ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia. Puede que esos casos aparezcan en el futuro. Aún así, dada la prevalencia de ambas enfermedades es muy raro que esos casos no se hayan descrito ya.

¿Cuál sería la razón de esta protección de la ceguera para padecer esquizofrenia? Evidentemente, no se sabe pero Silverstein y cols. recogen en su artículo una serie de datos para explicarlo. La primera consideración a tener en cuenta es que ellos contemplan la esquizofrenia como un trastorno cognitivo que implica trastornos en percepción, atención, memoria, aprendizaje, lenguaje, planificación, etc. Esto es importante porque con este enfoque la esquizofrenia estaría en la misma liga que el Parkinson, la demencia por cuerpos de Lewy, etc., donde los síntomas psicóticos aparecen también pero no son lo esencial del trastorno. De la esquizofrenia solemos decir que es una psicosis pero sería más preciso decir que es una enfermedad cerebral que en algunos momentos de su evolución cursa con psicosis. Y tampoco es un trastorno principalmente de las emociones, como la depresión, o el Trastorno Bipolar, de los que no podría proteger la ceguera.

No voy a comentar todos los mecanismo protectores que señalan Silverstein y cols. pero básicamente se trataría de que la ceguera obliga a una reconexión diferente entre los diversos centros cerebrales (la corteza occipital se recluta para otra modalidades sensoriales como el oído y el tacto, y estas modalidades sensoriales están muy reforzadas en ciegos) y la densidad de ciertas estructuras varía en el caso de la ceguera. Los ciegos también exploran el mundo fundamentalmente con el tacto y esa exploración ocurre de un objeto a otro sucesivamente sin que sea posible la dispersión de la atención, ni el bombardeo de estímulos exteriores que ocurre en la esquizofrenia debido a la ausencia de unos filtros perceptivos adecuados. También se ha visto que los problemas visuales son un factor de riesgo para la esquizofrenia (por ejemplo, hay más estrabismo en sujetos con esquizofrenia) y carecer por completo de visión elimina esos factores de riesgo.

En resumen, la neuroplasticidad que resulta de la ceguera produce unos cambios en el cerebro que son justo lo contrario de lo que ocurre en la esquizofrenia y esto podría ser el factor protector. En cualquier caso, la asociación (o más bien falta de asociación) entre ceguera y esquizofrenia es un campo que debería ser estudiado con más profundidad por los beneficios potenciales para la prevención y tratamiento de un enfermedad tan importante como la esquizofrenia.

@pitiklinov

Referencias:



1 comentario:

  1. Mi hermano sufre de Ceguera congénita y esquizofrenia necesitamos de su apoyo, en hospitales psiquiátricos no lo quieren recibir por que es ciego, ya tiene problemas de comportamiento y de agresividad.

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