sábado, 7 de mayo de 2016

El Triángulo de las Bermudas de la Ciencia


La especie humana no puede soportar demasiada realidad
-T. S. Eliot

Brian Boutwell es un criminólogo interesado en cómo los aspectos genéticos y biológicos influyen en la conducta criminal que ha publicado en la revista Quillette un interesante artículo en dos partes llamado el Triángulo de las Bermudas de la Ciencia (segunda parte) Con este término se refiere a que hay ciertos temas en ciencia que está prohibido investigar, no se pueden tratar, y si un investigador se mete en ellos su carrera desaparece como desaparecían los barcos en el auténtico Triángulo de las Bermudas (parece que al igual que los ovnis, ya no está de moda este triángulo).

¿Y cuáles son esos temas que está prohibido investigar? El principal ahora es la raza pero si estuviéramos hablando hace unos años habría sido la inteligencia. Hoy en día se puede hablar de que la inteligencia es altamente heredable y que la inteligencia general predice muchos resultados en la vida, no sólo de logros en los estudios o económicos sino también de salud, longevidad y mortalidad, pero hace décadas este tema sacaba chispas. Hoy en día ya se puede navegar por las aguas del estudio de la inteligencia sin jugarse el tipo, aunque sigue habiendo controversias.

Otro tema que es tabú y conviene evitar es el de la influencia de los genes en la conducta. La evidencia de que las conductas humanas son heredables está ya fuera de toda duda, pero no nos gusta que sea así y es un tema que sigue levantando ampollas. Prácticamente toda conducta humana tiene una heredabilidad de alrededor del 50%. Pero esto suena a determinismo genético, a eugenesia y a los nazis, todo ello asociado al diablo. Mientras que el determinismo ambiental se asocia a benevolencia, a pesar de los genocidios cometidos por gente como Stalin o Mao en el nombre de una naturaleza humana infinitamente maleable. Nos gusta creer que somos libres y no nos gusta oír que no somos tan libres como creemos. Merece la pena leer este artículo donde Boutwell cuanta su propia experiencia de cómo los criminólogos que estudian la influencia de la biología son discriminados, o este otro donde se pregunta: ¿Es el crimen genético? No sabemos porque tenemos miedo de preguntarlo.

Otra idea peligrosa es la evolución, que se nos ha atragantado y después de más de siglo y medio seguimos sin digerir. Tenemos problemas con la evolución del cuerpo y tenemos problemas con la evolución de la mente, la Psicología Evolucionista, es una diana que recibe ataques continuamente. Pioneros como E.O.Wilson fueron atacados en el famoso debate de la Sociobiología (incluso físicamente cuando le echaron una jarra de agua fría por encima en una charla) y hoy se acepta a regañadientes que procesos evolucionistas han esculpido la psicología humana, pero sigue habiendo problemas.

Uno más son las diferencias sexuales. Este es un campo para el que no se dan becas ni ningún tipo de ayuda y que estigmatiza al que se pone a navegar por él. Prácticamente no hay hombres trabajando en este terreno porque automáticamente corren el riesgo de ser considerado machistas. La postura políticamente correcta es que no hay diferencias ni físicas ni psicológicas entre los sexos y el que lo discuta se juega la carrera. Son los propios investigadores los que se autocensuran y si no, sus amigos y compañeros les frenan y les advierten de que no se les ocurra dedicarse a ello.

Pero el tabú principal es la raza, desde luego. El mero hecho de estudiar diferencias entre poblaciones pone en riesgo al investigador de ser calificado de “racista”, es como un rito religioso. Brian Boutwell pone como ejemplo el caso de Linda Gottfredson que ha contado su experiencia. Una vez que te metes en el triángulo los ataques son fieros, ad hominem, y se basan más en cuestiones morales que científicas. Y no hay defensa posible, porque cada intento de defensa es visto como una nueva ofensa. No importa lo nobles que sean tus intenciones, si en tu investigación entra el factor raza estás perdido. Una coletilla típica es que eso podría ser usado por desalmados para otros fines. No hay literalmente nada que puedas hacer.

¿Por qué es importante todo esto? Pues porque la libertad de pensamiento y la libertad de expresión, que es fundamental en cualquier sociedad, es absolutamente esencial en la ciencia, es uno de los principios fundamentales de la investigación académica y científica. La ciencia es un método, no un sistema de creencias y un método no rompe tabúes. Tenemos que defender a los científicos que tocan temas políticamente incorrectos, a los que hacen preguntas incómodas, siempre y cuando lo hagan dentro de los limites éticos que toda ciencia debe seguir, como es el caso de Linda Gottfredson y otros que han sido injustamente atacados. 

No debemos caer en la falacia moralista: deducir un “es” a partir de un “debe ser”. Es decir, que como nosotros creemos que no debe haber diferencias en los derechos y oportunidades de las personas por razones de sexo pues concluimos que no existe el sexo ni diferencias sexuales. Como no se debe estigmatizar a las personas por padecer una enfermedad mental pues lo arreglamos diciendo que no existe la enfermedad mental. Y así sucesivamente. Somos omnipotentes, todo son construcciones sociales que podemos cambiar a nuestro antojo…Pero no podemos, y no debemos confundir el campo moral con la realidad, no podemos fomentar la ignorancia por miedo a hacernos preguntas.

Precisamente en esos temas es donde más conocimientos necesitamos y no podemos seguir viviendo en Disneylandia como si fuéramos niños pequeños. Trataba en otra entrada lo importante que es, a mi modo de ver, saber si existe una naturaleza humana y determinar en qué consiste. Cambiar el mundo no está reñido por empezar sabiendo cómo es. Para construir una casa tengo que saber si cuento con tablones de madera o con paja. Si intento construir una casa pensando que con lo que cuento es cemento y resulta que es paja puedo encontrarme con millones de muertos, como fue el caso de los regímenes socialistas de los que hablaba más arriba. Si no existen los Reyes Magos ni unicornios y la ciencia nos dice que no existen, habrá que aceptarlo. Si el emperador está desnudo, pues está desnudo.

Puedes seguir a Brian Boutwell en Twitter: https://twitter.com/fsnole1

@pitiklinov




lunes, 2 de mayo de 2016

No elegimos nuestras creencias

Vivimos tiempos de división partidista creciente, no solo en nuestro país sino también en Estados Unidos, no sé si en otros países también. Las diferencias en las creencias políticas están separando más a la gente que ninguna otra cosa y las actitudes autoritarias que limitan la libertad de expresión de unos y otros se extienden por todos los lados. Hoy he visto en la prensa esta entrevista a Paco Ibañez donde dice: “No toco en ayuntamientos del PP. Me da tanto asco que no me sale ni una nota” y al hilo de ello quiero dedicar esta entrada a señalar una cosa que es muy evidente pero que no solemos pensar: que no elegimos nuestras creencias, ninguno de nosotros. No estoy hablando de política, estoy hablando de la naturaleza humana, utilizo a Ibáñez como ejemplo pero podía haber tomado otros ejemplos de cualquier lugar del espectro político, o de otro país. Los que seguís el blog sabéis que uno de los hilos conductores del mismo es el del fascinante poder de las ideas - la ideología, las creencias- y la preocupación constante por el riesgo de que la mayor parte de la violencia en el mundo es violencia moralista, violencia causada por gente que cree que tiene la razón y que está haciendo el bien.

Dicho esto voy a defender eso que parece tan contraintuitivo de que no escogemos nuestras creencias. Voy a utilizar para ello un ejemplo: imaginemos que yo me enfrento por primera vez a la homeopatía, no sé nada de ella y quiero saber qué es, en qué consiste, es decir, conocerla y por lo tanto forjarme una creencia acerca de ella. Entonces me pongo a leer y me voy enterando de que dice que si diluimos un supuesto medicamento va ganando en potencia, etc, etc. Yo soy médico y tengo unos ciertos conocimientos de medicina y de física (tampoco muchos), pero automáticamente se va formando en mí la idea de que eso no tiene ni pies de cabeza y que no hay un mecanismo científico conocido que pueda sustentar las afirmaciones de la homeopatía. Si lo que dice la homeopatía es cierto se merecen varios premios Nobel, los de Medicina, Física y Química, por lo menos. Entonces, si analizamos fenomenológicamente lo que ocurre en mi mente cuando estoy formando una creencia acerca de la homeopatía es que en ningún momento se produce una bifurcación en la que tengo dos opciones: 1) creer que la homeopatía es un tratamiento con base científica 2) creer que la homeopatía no es un tratamiento con base científica, y que entonces con mi voluntad libre elijo una u otra. En mi mente sólo hay una posibilidad, yo sólo puedo pensar que la homeopatía no tiene base científica.

Cuando formo una creencia yo trato de encontrar la verdad sobre el estado del mundo en ese momento. Lo que hago se parece más a una percepción que a otra cosa. Es como si veo que el cielo es azul, yo no puedo elegir entre verlo azul o verlo verde. Con la homeopatía me ocurre lo mismo: yo no elijo entre creer que tiene base científica y creer que no. Para mí el cielo es azul y la homeopatía no es más que efecto placebo. 

Pero esto que estoy comentando vale para todas las creencias. Si intento saber la verdad acerca de la existencia de Dios vuelve a ocurrir lo mismo, yo no puedo creer en Dios. No tengo la opción de creer en Dios o no creer y entonces decido que voy a no-creer. Y si hablamos de ser de derechas o de izquierdas, o nacionalista o no-nacionalista, etc., etc., etc., ocurre exactamente lo mismo. Si alguno que está leyendo esta entrada cree que no tengo razón y cree que él sí puede elegir sus creencias le desafío a que cambie sus creencias con su voluntad, a que elija otra cosa. Si por ejemplo es creyente, le desafío a que cambie sus creencias y se convierta en ateo; o si es de izquierdas le desafío a que cambie sus creencias y pase a tener las creencias de la derecha… Sencillamente no se puede.

Así que estamos muy orgullosos de nuestra ideas y vamos por ahí presumiendo de que no somos como “esos idiotas o gente mala” que no piensa como nosotros, caemos continuamente en las tres suposiciones sobre el error y nos creemos superiores a ellos, intelectual y moralmente superiores. Hablo de todos, de izquierdas y de derechas, creyentes y no creyentes, de nosotros los seres humanos. Pero presumir de nuestras creencias  es como presumir de nuestra altura o del color de nuestros ojos y discriminar a los demás por sus ideas tiene la misma lógica que hacerlo por el color de su piel o por su sexo, es decir, por algo que no está bajo su control.

Me ha motivado la entrevista de Ibañez porque además aparece el asco y su relación con la moral, algo de lo que también hemos hablado aquí: Psicología del Asco, El proceso de moralización o la teoría de Haidt sobre los pilares de la moralidad. El asco juega un papel en la deshumanización de nuestros adversarios políticos o de nuestros enemigos, sean del tipo que sean. Corremos el peligro de equipararlos con otras cosas que provocan asco, como las ratas, los parásitos, etc. Y así empezamos a deslizarnos por una pendiente muy peligrosa. 


@pitiklinov

domingo, 1 de mayo de 2016

Libros y recursos relacionados con la Psicología Evolucionista

Esta es una recopilación subjetiva y provisional. Yo creo que los que están son todos ellos libros interesantes pero seguro que hay más que no están. Admito sugerencias.

Biología Evolucionista

Primatología y Antropología

- Todos los libros de Frans de Waal, la mayoría de ellos están traducidos al castellano. La Política de los chimpancés, la Edad de la Empatía, El Mono que llevamos dentro, etc.
Psicología Evolucionista

Psiquiatria Evolucionista


Neurociencia
Medicicina Evolucionista

- Why we get sick. Randolph Nesse y George Williams. El libro que inicia la medicina evolucionista. Cortito y fácil de leer.

Filosofía y Moral

La teoría de la evolución supone un cambio radical para nuestra visión del hombre y del mundo, de nuestro pensamiento y de nuestra filosofía y moral. Libros que hablan de ello.


Revistas

- Evolution and Human Behavior. Official Journal of the Human Behavior and Evolution Society. Probablemente la asociación más importante en relación a la psicología evolucionista. Su reunión anual es en Vancouver,(29 Junio-2 de Julio) Canadá este año .
- Evolutionary Psychology Science.
- Evolutionary Behavioral Sciences.APA
- Nature Human Behavior, sale en Enero 20017

Cuentas de Twitter

Jerry Coyne: https://twitter.com/Evolutionistrue
Steve Stewart-Williams: https://twitter.com/SteveStuWill
Oliver Scott Curry: https://twitter.com/Oliver_S_Curry
Matt Lieberman: https://twitter.com/social_brains
Jonathan Rottenberg: https://twitter.com/JonRottenberg


sábado, 23 de abril de 2016

¿Violencia Machista?

En esta entrada quiero pedir a los periodistas que dejen de utilizar el término “violencia machista” que parece ser el que se ha impuesto en la actualidad tanto en prensa como en TV y otros medios, para referirse a los asesinatos de mujeres por parte de sus parejas o ex-parejas, como podemos ver en este caso en el Pais. Mi manera de proceder va a ser la siguiente: voy a explicar los problemas que tiene el término violencia machista y luego voy a hablar de los casos de violencia en parejas homosexuales mostrando la gran similitud con los que ocurren en parejas heterosexuales. Dado que la explicación de “violencia machista” no es aplicable a estos casos y sus manifestaciones son muy similares a los de parejas heterosexuales concluyo que el término violencia machista impide el reconocimiento de todos estos otros tipos de violencia y entorpece también algo que es muy necesario: su estudio riguroso fuera de corsés ideológicos.

1- Creo que para referirse a este fenómeno, y aceptando que toda definición o concepto es problemático, es preferible utilizar en principio un término descriptivo y no un término que implica una causalidad y que tiene un gran componente ideológico. Por ejemplo, creo que es preferible el término “violencia doméstica”, que es el que se utiliza en la mayor parte del mundo, y que hace referencia a la violencia que ocurre entre personas que tienen una relación familiar o equivalente, o de pareja. Me parecerían más adecuados que violencia machista otros como “violencia masculina”, si queremos marcar que la ejercen los hombres, “violencia contra la mujer”, si queremos marcar que la víctima es mujer; “violencia hombre-mujer”, si queremos marcar que el autor es hombre y la víctima mujer, etc. En cualquier caso insisto en que sean términos lo más descriptivos posibles. Utilizar “violencia machista” genera la ilusión de que ya sabemos cuál es la causa de estos hechos (la ideología machista) y nos deja tan tranquilos sin necesidad de estudiar más porque aparentemente ya está todo explicado. Además, creo que es algo que no lo podemos saber cuando ocurre el acto, sino que se desprenderá del análisis posterior (más sobre esto a continuación). El término machista implica comprar el discurso feminista en este terreno. La ideología feminista tiene muchas cosas buenas que merece la pena comprar pero otras que no sólo no tienen base científica sino que van directamente contra lo que sabemos a nivel científico.

El discurso feminista, del que puede ser un ejemplo el de esta autora, catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada, asume de manera típica muchas cosas, entre ellas las siguientes:

  • “que la violencia se dirige contra las mujeres por el mero hecho de serlo”
  • que es una violencia de origen cultural y no biológico
  • que se debe a un supuesto patriarcado y a una dominación sistemática de los hombres como grupo sobre las mujeres.

Bien, quería decir algunas cosas sobre esto. Para empezar, la ideología feminista da por hecho que todos los problemas que pueda tener un hombre con su esposa (voy a hablar de matrimonio por simplificar) y que le puedan llevar a la violencia son porque su esposa es una mujer. Por principio es imposible, según esta ideología, que un marido tenga un problema con su esposa “como persona”, es decir, porque como persona ella está teniendo una conducta que le perjudica o que a él le parece mal. Voy a poner un ejemplo sólo para ilustrar esa posibilidad teórica. Supongamos el caso de una separación o divorcio donde hay unas medidas dictadas por el juez por las que el marido puede ver a los hijos determinados días. Supongamos que la mujer no las cumple e impide que los vea. Supongamos que el hombre se siente humillado y ninguneado. ¿Esta humillación es debida a la actuación de su mujer como mujer o como persona? Para verlo claro supongamos que la pareja del hombre es otro hombre y veremos que la humillación o el sufrimiento del hombre sería el mismo, esto no tendría que ver con la condición de mujer de su pareja. No estoy justificando nada, por supuesto, solo estoy argumentando que el odio contra una pareja o los impulsos violentos o agresivos pueden tener su origen en algo diferente al sexo de la pareja. Otra posibilidad es que la conducta del hombre pueda ser debida, por ejemplo, a una enfermedad mental. Recientemente hemos conocido el caso de acoso e intento de asesinato de la mujer del periodista Paco González y parece que, según los peritos, la mujer autora de los hechos puede padecer un trastorno por ideas delirantes de tipo erotomaníaco. Pero nada de esto es contemplado por la etiqueta violencia machista. Insisto en que ante la falta de información sobre un caso concreto mejor jugar la baza más segura, la descriptiva y no dar por sabidas unas causas que en principio no podemos conocer.

Otra idea del discurso feminista es que la violencia sobre la mujer tiene un origen cultural en el supuesto patriarcado y que no es de origen biológico. Esto es un ejemplo más de negacionismo biológico y genético y de visión de la mente humana como una tabla rasa que no tiene base científica. Todas las conductas y rasgos psicológicos humanos tienen un componente biológico y una heredabilidad que se sitúa en el 50%, de media. Conductas equivalentes a estas conductas violentas que estamos comentando existen en animales inferiores y los celos o conductas como la llamada “mate guarding” (control de la pareja) ocurren en primates y otros animales menos complejos, todo ello muy anterior a ningún supuesto patriarcado. Para una revisión desde el punto de vista evolucionista de las conductas delictivas y agresivas en general ver este artículo: A unified crime theory: The evolutionary taxonomy.

2- Voy a pasar ahora a la segunda parte de mi exposición que es la que trata de la violencia en parejas del mismo sexo. Desafortunadamente, la violencia doméstica en parejas del mismo sexo ocurre con una frecuencia similar a la violencia en parejas heterosexuales. Las personas que se ven afectadas por esta violencia no están recibiendo la ayuda que necesitan. No hay recursos para ellas y prácticamente no se reconoce el problema porque el discurso imperante es que sólo existe la violencia del hombre contra la mujer. Cuando se compara la violencia doméstica en parejas del mismo sexo y en homosexuales se ve que hay muchas características comunes:

  • el llamado “ciclo de la violencia”: cada incidente de violencia doméstica es seguido de una fase de “luna de miel” donde las cosas se arreglan y mejoran para volver luego a las mismas
  • la presencia de trastornos mentales en los abusadores. También muchos de ellos sufrieron abusos en la infancia.
  • el abuso psicológico es el más frecuente pero también el económico y el sexual.
  • no hay raza, etnia o nivel socioeconómico que se vea libre de la violencia doméstica.
  • abuso post-separación: Para muchas personas gays o lesbianas que dejan una relación eso no significa el final de la violencia sino que muchas veces se produce una escalada: llamadas, persecuciones, etc. 

También hay diferencias en la violencia doméstica en parejas del mismo sexo comparadas con las heterosexuales. Una de ellas es que el abusador suele amenazar con dar a conocer la homosexualidad de la pareja a los familiares, amigos y compañeros de trabajo de la víctima cuando no la conocen. También ocurre que los gays y lesbianas tienen miedo a denunciar porque se puede ver como falta de solidaridad con la comunidad gay y lesbiana en el sentido de que reconocer esa violencia en sus filas puede conducir a que sean más estigmatizados y discriminados todavía y que se vea a las relaciones del mismo sexo como inherentemente disfuncionales.

El caso es que si leemos artículos como los que referencia más abajo vemos que en Reino Unido o en Australia se han empezado a dar pasos para cambiar el discurso previamente imperante de que la violencia de pareja es hetorosexista y se está pidiendo que se cambien las leyes y los modelos de prevención y tratamiento para incluir a parejas del mismo sexo.

Si miramos lo que pasa en España con la ley de violencia de género o con el observatorio de la violencia doméstica vemos que estamos en pañales. Este observatorio no recoge datos de violencia de parejas del mismo sexo y no creo que sea porque no existe como demuestra este caso de hoy mismo en el que un hombre de 53 años ha matado de una puñalada a su novio de 57 en Sabadell. Dicho sea de paso, tampoco existen en España estadísticas sobre infanticidio. Es una necesidad  cambiar las leyes y el discurso imperante y, como decía más arriba, seguir hablando de violencia machista es un obstáculo en este camino porque genera la ilusión de que ya sabemos cuál es la causa de estos hechos (la ideología machista) y no hay necesidad de estudiar más porque aparentemente ya está todo explicado. Necesitamos estudiar y aprender más sobre la manera en que los seres humanos buscan y mantienen a sus parejas y sobre cómo en ese proceso puede ocurrir la violencia. Como siempre, estarán implicados factores biológicos y culturales y necesitamos estudiarlos sin ideas preconcebidas.

@pitiklinov


Post-Script

Quiero insistir en un punto que creo muy importante, es básico pero clave: Todo lo que un hombre hace a una mujer no es por el hecho de ser mujer. Voy a hacer un paralelismo. Imaginemos que a un trabajador negro va su jefe y le despide. Eso puede ser racismo pero puede muy bien también no serlo. Puede que el trabajador negro llegara todo los días tarde al trabajo y fuera un mal trabajador. Racismo es cuando lo que hago contra una persona se debe exclusivamente a su raza. Pero un negro o una mujer, además de ser negros o mujeres son personas…una mujer no es sólo su sexo, y es curioso que las feministas cometan este error. Un marido puede tener problemas con su mujer por razones que tienen que ver con que es la persona con la que convive. Y ocurre que la mayoría de los hombres son heterosexuales y conviven con mujeres.

Tengo un recuerdo lejano de la película la Guerra de los Rose. Es una caricatura de la “escalada guerrera" en la que se cae en los divorcios. Al final mueren los dos. Ya no me acuerdo bien de la película pero creo recordar que la causa no es el sexismo de uno contra el otro sino la actitud: “te vas a joder pero no te vas a salir con la tuya”…Quiero decir que las personas nos ponemos muy agresivos cuando alguien nos humilla, cuando “pasa por encima nuestro”, cuando nos sentimos injustamente tratados, etc. Todas esas reacciones son comunes a todas las personas sean del sexo que sean. Y podemos matarnos por 5 céntimos, pero no son los céntimos, es la honra…

Así que se me ocurren  por lo menos tres razones para la violencia entre hombre y mujer:

1- Machismo
2- Violencia “humana”, es decir, por razones comunes a todas las personas 
3- Patología mental

Por tanto dar nombre de un subgrupo  al conjunto me parece un error científico.Tenemos que dejar a los científicos investigar, ver tipos de agresores, estudiar las parejas, sus personalidades, su economía , sus genes, todo lo que podamos, para aprender todo lo posible e intentar disminuir lo más posible esta violencia. Pero no podemos empezar a investigar sabiendo ya las conclusiones: que todo se debe a la violencia machista y punto. El clima generado por el feminismo no ayuda a ello, en mi humilde opinión, y es totalmente perjudicial para que avancemos. 

Post-Script 2: Artículo de Juan Antonio Amorós Perez con una línea de argumentación muy similar a la mía: ¿TODAS LAS MUERTES DE MUJERES A MANOS DE SUS PAREJAS SON VIOLENCIA DE GÉNERO?


Referencias: