sábado, 8 de septiembre de 2012

Evolución de la Lactancia y la Mama




Breast are a body part that we didn´t start with...
whole new organs, two of them, tricky to hide or eradicate, attached for all the world to see...
twin messangers announcing our lack of control,
announcing that Nature has plans for us about which we were not consulted
-Francine Prose
(Los pechos son una parte del cuerpo con la que no nacemos..., órganos totalmente nuevos, dos, difíciles de esconder o de erradicar, visibles para todo el mundo... mensajeros gemelos que anuncian nuestra falta de control, que la Naturaleza tiene planes para nosotras acerca de los que no hemos sido consultadas)



Evolución de la Lactancia

Los expertos parecen estar de acuerdo en que la mama -morfológica y funcionalmente- es una glándula sudorípara modificada ( las grandes estrellas tienen muchas veces un origen humilde). Esta idea ya la avanzó el mismo Charles Darwin y parece que, como en tantas otras ocasiones, tenía razón. Imaginó que aparecerían en algunos peces y animales marinos en las bolsas donde guardaban los huevos. El sudor daría al huevo una alimentación extra y a partir de ahí se pondría en marcha el sistema que actualmente transforma la sangre en leche. Las mamas se componen de 
- tejido glandular, llamado parénquima, hecho de células del epitelio ductal, 
- grasa y 
- estroma, formado sobre todo por tejido conectivo.

Las funciones de la glándula mamaria son 4 (si exceptuamos la de atraer al sexo opuesto):
  • producir comida especializada para los recién nacidos de cada especie
  • Soporte inmunitario
  • producir hormonas que funcionan como anticonceptivos y así espaciar el nacimiento entre hijos
  • producir una “ventana de aprendizaje” durante la cual los bebés mamíferos pueden concentrarse en adquirir habilidades sin tener que salir disparados a buscar el desayuno.

La leche humana, en concreto, está perfectamente adaptada a las necesidades del bebé, contiene cientos de sustancias, incluyendo anticuerpos y productos que combaten los gérmenes, luego hablaremos de ello, siempre está a la temperatura adecuada, tiene el balance correcto de proteínas, grasas y azúcares, es un alimento, una medicina y, para un bebé, deliciosa. Incluso las madres son capaces de adaptar la composición de la leche al sexo del bebé, como se ha demostrado en macacos donde los machos reciben una leche más grasa, con más energía, ya que tienen que crecer más y coger más peso que las hembras. Sin embargo, las madres hacen más leche para las hijas por lo que al final la inversión en ambos sexos es la misma. Se cree que es porque la sociedad de los macacos es matrilineal y las hijas se quedan más tiempo con las madres de las que aprenden, y una leche más ligera significa que tienen que estar cerca de la madre para alimentarse con frecuencia. Los machos no tendrían que alimentarse con tanta frecuencia y eso es bueno para ellos porque así tienen más tiempo para jugar y explorar , habilidades que necesitarán cuando dejen el grupo, ya que los machos emigran a otros grupos. La composición de la leche materna cambia también en el tiempo. Cuando el niño tiene más de un año la leche materna contiene más colesterol y grasa para adaptarse a las necesidades del infante.

Las primeras especies lactantes aparecen al final del periodo Triásico, finales de la era Mesozoica, hace unos 220 millones de años. Antes de esto los animales salían del huevo e inmediatamente se tenían que poner a buscar comida. Era un mundo muy duro el de ahí afuera , en aquella época. Los 6.000 genes que gobiernan la lactación, están entre los más conservados de nuestro genoma y la arquitectura glandular de la mama es similar en todos los mamíferos. La glándula mamaria de los ratones -animal en el que se investiga mucho sobre la mama- es muy parecida a la humana.

Olav Oftedal es un noruego experto en lactación que tiene la siguiente idea de la evolución de la misma. Según él la lactación es anterior a los mamíferos lo que suena raro porque precisamente los mamíferos se definen por esta característica. Antes de que existieran mamíferos existieron unos reptiles precursores parecidos a mamíferos llamados sinápsidos o terópsidos. Estos sinápsidos se separaron del resto de reptiles hace unos 310 millones de años y en vez de la típica piel escamosa de los reptiles tenían una piel más parecida a los mamíferos con glándulas en la piel y folículos pilosos. Desarrollaron unos dientes especializados y una mandíbula que daría lugar posteriormente al paladar, la nariz y los huesos del oído de los mamíferos. La mayoría de ellos desaparecieron en la extinción masiva del Pérmico-Triásico hace 250 millones de años. Algunos sobrevivieron y dieron lugar a criaturas muy parecidas a los mamíferos llamadas cinodontes que serían eclipsados por los dinosaurios. En esta época es cuando empezaría la lactación. Los protomamíferos tenían bolsas similares a las de los canguros donde transportaban los huevos ( conviene recordar que los marsupiales son mamíferos también y tienen las glándulas mamarias dentro del marsupio). Los huevos estaban constituidos por piel y eran porosos por lo que eran susceptibles a las infecciones y a la deshidratación. Pero para eso estaba la madre allí, para resolver esos problemas. Las glándulas maternas de la bolsa comenzarían a secretar fluidos y a combatir los gérmenes. Para algunos investigadores las glándulas mamarias evolucionaron fundamentalmente para dar soporte inmunitario y no para alimentar a la cría, pero eso lo vamos a ver en el apartado siguiente. Al final del Cretáceo solamente sobrevivieron unos pocos mamíferos, unos 18 géneros en total, ajustaron su esqueleto para correr más y se hicieron nocturnos. También invirtieron más energía en sus crías y regularon su temperatura interna de una manera que los reptiles no podían hacer. La lactancia permitió muchos de estos cambios. La endotermia no habría sido posible en la pequeña prole sin el metabolismo rápido ofrecido por la leche rica en grasas, y el cuidado parental. Las criaturas que tenían sangre caliente, activas y lactantes estaban en una mejor posición para sobrevivir cuando todo se fue al infierno. La lactancia permitía retrasar el momento de volverse adulto al no tener que buscar tu propia comida.  Los mamíferos  pudieron especializarse porque no tenían que permanecer en un hábitat donde sus crías pudieran encontrar comida ya que podían transformar comida de adultos en leche, y llevarla encima. Los rumiantes pudieron por ejemplo comer una comida que sus crías no podían digerir. Las ballenas son otro ejemplo. Acumulan grasa durante el invierno en las regiones polares y luego migran  a las aguas calientes pero escasas de comida de los trópicos para dar a luz, y lo pueden hacer gracias a la lactancia. Los cocodrilos, por contra se tienen que quedar a la orilla de los ríos para que sus crías puedan pescar. El concepto clave es que la lactancia permitió una gran flexibilidad entre hábitats y nichos y eso permitió la aparición de formas de vida tan diferentes como búfalos, focas o chitas.

Pero las ventajas continúan. Como los jóvenes tienen que estar con la madre todo el día obtenemos de paso otro bonus: ¡la transmisión cultural!, las crías aprenden de la madre. Como la madre y el hijo deben comunicarse y amarse, el neocórtex evolucionó haciendo posible un agudo sentido del tacto, del sonido, el olfato y eventualmente el pensamiento, el razonamiento y el lenguaje. La lactancia y su tremenda eficacia metabólica hizo posible la enorme diferencia en el  tamaño del cerebro -hasta 10 veces- entre reptiles y mamíferos. La necesidad de succionar llevó al desarrollo del paladar y de  los músculos de la lengua preparando el camino para la evolución del habla. La lactancia permitió la comunicación compleja. Y de ahí a la evolución de la conducta social compleja.  Quizás Oftedal exagera pero creo que son interesantes estas ideas así como el entusiasmo de un hombre enamorado de su campo de trabajo. En lo que seguro que tiene razón es en que probablemente no hemos prestado  a la lactancia la atención que merece

¿Por qué tienen las mujeres pechos permanentes?

Compartimos casi el 90% del genoma con los chimpancés pero las hembras de otros primates no tienen esos pechos permanentes desde la pubertad en adelante como nosotros. Las hembras de primate muestran unas protuberancias cuando dan el pecho pero desaparecen tras el destete. Las mamas son una característica propiamente humana. Y tienen muchos inconvenientes: estorban cuando corres o cuando recolectas, pesan, etc., es decir, que tiene que haber ventajas de algún tipo y buenas razones para su existencia.

El humorista Dave Barry dijo que “la función biológica principal de la mama es volver estúpidos a los hombres” y en este tema las opiniones de hombres y mujeres divergen. Mientras que los investigadores masculinos tienden a pensar que la mama existe por selección sexual, es decir que es para ellos, las investigadoras femeninas se inclinan por un mecanismo de selección natural, es decir que es para los bebés. La verdad es que casi todo lo que se ha escrito sobe este tema son “just-so stories”, pero vamos a comentarlo. Resumiendo, la idea de que las mamas existen por selección sexual dice que las mamas evolucionaron porque a los hombres les gustaban y prefirieron emparejarse con hembras que las tuvieran mientras que la versión selección natural se centra en la función nutritiva e inmunológica de la leche.

Vamos con la primera versión. Florence Williams, la autora de Breasts ( ver cita bibliográfica) cuenta que muchas mujeres le dicen que tener unos pechos grandes es como ir por ahí con una anuncio de neón colgado del cuello: los hombres, las mujeres, los niños...todos lo miran. Por ello no es sorprendente que algunos antropólogos digan que los pechos son una “señal”. Los pechos deben de decir algo acerca de lo madura, sana y maternal que es su dueña. Conviene recordar que no existe relación entre el tamaño de la mama y su capacidad de alimentar al bebé. Se estima que para alimentar a un bebé es suficiente una mama del tamaño de la mitad de una cáscara de huevo, no se necesitan grandes pechos y además gran parte de ellos son grasa. Alan y Barnaby Dixson, padre e hijo, han publicado varios artículos sobre la preferencias masculinas de tamaño, forma, color de la areola y demás en diferentes lugares del mundo. Sus conclusiones son que los hombres encuentran claves acerca del valor como pareja de la mujer, de su calidad genética, de su juventud, de su salud y de su fertilidad en los pechos. Son instrumentos para el “cortejo” nacidos de la competición y la selección. También proponen que los hombres prefieren los pechos “nubiles”. Pero hay muchos matices. Por ejemplo, unos pechos grandes “cuelgan” más que unos pequeños, por lo tanto los hombres los prefieren porque son más “informativos”. Hay estudios que apoyan las conclusiones de los Dixson. En un estudio que se realizó en Francia e Inglaterra, una actriz de veinte años de pechos pequeños y belleza “media” se sentaba en un bar y se registraba cuántos hombres la invitaban a bailar. Luego se le insertaba látex en el sujetador aumentando su tamaño hasta una talla B y se la llevaba a un bar vecino. Por último, se le ponía un relleno tamaño C y se repetía la operación. La ropa era la misma en los tres bares: pantalón vaquero y suéter  ajustado. Con el sujetador tamaño A la pidieron baile 13 veces, con el B 19 y con el C 44!. En un experimento similar la ponían  a hacer autoestop. Con talla A pararon 15 hombres, con talla B, 20, y con talla C, 24. Cuando las que paraban eran mujeres no había diferencias. Estudios de neuroimagen cerebral muestran de forma nada sorprendente que las imágenes de pechos de mujer activan los centros de recompensa del cerebro de los hombres. Estas imágenes distraen los procesos mentales y cognitivos de los hombres de forma que les vuelve disfuncionales para otras capacidades. El Urban Dictionary se refiere a este estado como “booblivious” (tetaolvido?).

Desmond Morris relacionaba esta atracción por los pechos con la bipedestación. En chimpancés los principales puntos de atracción para los machos son las hinchazones genitales y los labios vaginales rosados situados en la región posterior. Al elevarnos se necesitarían indicadores a la altura del ojo y los pechos cumplirían perfectamente esta función, así como los labios en el rostro, de color rosado que recordarían los labios vaginales ( ¿suena un poco bestia esta teoría de Morris de que el atractivo del culo pasó a la cara no?).Ya decíamos que es fácil producir muchas historias ad hoc como esta de Morris, que por cierto se olvida de que a los hombres les sigue interesando, y mucho, la parte baja de la espalda. Según algunos autores, los acúmulos de grasa típicos de las mujeres en esa zona cumplirían la misma función de atraer a los machos que las hinchazones genitales en los primates( y a juzgar por la importancia que los hombres dan al trasero de las mujeres no van muy descaminados)


Pero esta hipótesis tiene sus problemas. Por ejemplo, hay una enorme variedad en el tamaño de los pechos, diferencias de un 300-500% y mayores. Si los pechos fueran solo unos comunicadores y los hombres hubieran seleccionado a los más grandes, no debería haber tantas diferencias, deberían ser más parecidos. Por otro lado, hay grandes variaciones en las preferencias de los hombres. Estos mismos investigadores han encontrado en alguno de sus trabajos que el mismo número de hombres preferían los pechos medianos que los grandes y otros prefieren los pechos pequeños. Los Azande y Ganda prefieren los pechos largos y pendulares, los Manus y Maasai los prefieren redondos. En algunos estudios se encuentra que los hombres miran a los pechos tengan la forma o el tamaño que tengan...Tampoco encaja que el color de la areola mamaria se hace más oscuro después de tener hijos por lo que los hombres deberían preferir areolas mamarias más claras, pero se ha encontrado que les gusta las areolas más oscuras.

Otros investigadores, como Mascia-Lees, argumentan que los pechos evolucionaron por selección natural, debido únicamente a los requerimientos de la lactancia y del bebé. Por ejemplo, plantea que los pechos servían como reserva de grasa. En las condiciones ancestrales se necesitaba almacenar grasa y  esos depósitos podían suponer la diferencia entre ser capaz de llevar adelante el embarazo y la lactancia o no. Es sabido por otra parte que las mujeres no ovulan si el nivel de grasa corporal no excede un determinado nivel. Pero ¿por qué se acumula la grasa en el pecho y no en el codo o en la espalda? Mascia-Lees tiene respuesta para eso. Dice que la grasa y el colesterol producen estrógenos y la glándula mamaria está llena de células sensibles a los estrógenos. Tenemos más estrógenos que otros primates porque tenemos más grasa. Por lo tanto la secuencia sería: necesitábamos tener más grasa en la pubertad y después para tener niños, nuestra grasa genera estrógenos y el estrógeno hace crecer el pecho. Por lo tanto los pechos serían un subproducto del depósito de grasa. Como las teorías anteriores, esta es también difícilmente testable.

Después de estas disquisiciones nos encontramos en un punto en el que sabemos que los pechos atraen a los machos pero eso no quiere decir que su función primaria sea atraer a los machos. También es verdad que la mama no ha sido seleccionada sexualmente en otros animales así que el hombre sería un caso único, pero probablemente la verdad sea un punto medio entre las dos hipótesis. Era necesario acumular grasa en el cuerpo pero cada animal lo acumula en un lugar y las mujeres lo hicieron en el pecho. Hay autores que indican incluso que ese depósito tendría la función no tanto de comunicar, sino de engañar a los hombres, hacerles creer que su capacidad de alimentar al bebé era mayor de lo que en realidad era. La típica distribución de la grasa femenina en pechos y caderas anuncia al hombre capacidad de alimentar y capacidad de dar a luz bebés, porque la anchura de la cadera indica un canal del parto amplio. Así que hay terreno para pensar en manipulación y engaño. En cualquier caso, los hombres seleccionarían sexualmente esa grasa una vez puesta ahí ya que en el fondo sí indica salud y capacidad para la reproducción. Parece claro que para el propósito exclusivo de alimentar al bebe no son necesarios unos pechos grandes ni permanentes.


Mama e Inmunidad

Creo que ya hemos comentado que para algunos investigadores la principal función de la leche no es alimentaria sino protectora del lactante. Los científicos pensaban que la leche era estéril pero ahora se han dado cuenta de que se parece más a los yogures con bifidus bioactivos. Hay un montón de bacterias en la leche, que han evolucionado para estar ahí y nadie sabe muy bien por qué. Una hipótesis es que es para ayudar, para actuar como vacunas, para inocular el tubo digestivo del lactante para que pueda reconocerlos y combatirlos luego. Una muestra aleatoria de leche materna tiene entre 100 y 600 especies de bacterias(estafilococos, estreptococos,...) y algunas entre ellas son totalmente nuevas para la ciencia. 

Luego están los azúcares. Hay una clase especial de ellos llamada oligosacáridos de los que hay identificados 140, y todas las madres no producen los mismos porque varían según el grupo sanguíneo, que resulta que no son digeribles por los lactantes. ¿Y qué hacen ahí? La respuesta es que no están para que los coma el bebé sino que son alimento para las bacterias beneficiosas de nuestros intestinos que nos ayudan a combatir infecciones. Estos azúcares sirven para reclutar a los bichos buenos y actúan como antiadhesivos para eliminar a los malos de la mucosa intestinal. Todavía se están descubriendo nuevos beneficios de la leche materna y falta mucho por investigar. Los niños prematuros evolucionan claramente mejor con leche materna que con fórmula, y las diferencias en flora bacteriana y el soporte inmunológico que ofrecen puede ser la clave. Si un bebé nace por cesárea y no recibe leche materna probablemente esté introduciendo en su tubo digestivo bacterias del medio hospitalario que residirán ahí el resto de su vida. Los oligosacáridos de la leche materna no se encuentran en ningún otro lugar de la naturaleza y todo indica que coevolucionaron con las bacterias. Es una verdadera simbiosis y, dicho sea de paso, nada está cambiando tanto en Medicina como la relación entre nosotros y nuestras bacterias. Ya existen compañías que están trabajando en producir oligosacáridos a partir de plantas o leche de vaca para añadirlos a las fórmulas comerciales.

Otro componente de la leche humana que se está investigando es la lactoferrina, una glicoproteina que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antiinfecciosas. Algunas compañías ya están tratando genéticamente vacas, cabras e incluso conejos para aislar la lactoferrina humana de la leche. Calculan que pude ser un negocio de miles de millones de dólares ya que se añadiría no solo a la leche materna sino a colirios, champús, jabones, productos de higiene oral, etc.

Mencionaremos también las células madre. El calostro es particularmente rico en ellas y en los primeros cinco días de vida el bebé recibirá 5 millones de células madre en la leche y nadie sabe tampoco por qué. También está la proteina alfa-lactalbúmina, la apodan HAMLET ( human alpha-lactalbumin made lethal to tumor cells) porque impide que el ADN maligno se replique. En experimentos en laboratorio se ha visto que mata 40 tipos de células cancerosas ( cánceres de cerebro, de piel, vejiga, linfomas...). Catharina Svanborg que es la investigadora que más ha estudiado este tema se metió en este asunto precisamente porque algunos estudios indicaban que los niños alimentados con fórmula sufrían más casos de linfoma que los alimentados con pecho.


¿Por qué no dan el pecho los hombres?

Jared Diamond se hace esta pregunta en su libro Why is sex fun y aunque parezca ridícula es una pregunta muy interesante. Los hombres tenemos mamas y pezones y en casos patológicos podemos producir leche. La capacidad de dar pecho la tenemos a una distancia de muy poquitas mutaciones, pero no se ha materializado en nuestra evolución. Si los dos padres pudieran alimentar a las crías la versatilidad y ventajas que eso habría supuesto habría cambiado probablemente la historia de la evolución humana y los roles sexuales. Esta pregunta nos confronta con el tema de las causas próximas y las causas últimas y para responderla habría que entrar en el difícil mundo del perpetuo conflicto entre los sexos, la inversión parental, la confianza en la paternidad ( los padres no tienen certeza de su paternidad y las madres sí), etc. Se conoce en la naturaleza un ejemplo de macho que es capaz de lactar, el murciélago de la fruta de Dayak aunque hay dudas sobre la calidad de la leche que produce y teóricamente sería muy factible diseñar una píldora que permitiera lactar a los hombres. ¿Tendría éxito esa píldora? ¿Nos sentiremos algún día discriminados los hombres por no poder dar el pecho y la demandaremos?


Cáncer de Mama

Evolución y Cáncer de mama tienen mucho que ver. La mama está llevando una vida que no había llevado antes. Es decir, está funcionando actualmente de una manera totalmente distinta a como ha funcionado a lo largo de la evolución humana. En esencia, la mujer actual alcanza la pubertad muy pronto y no tiene un hijo hasta los 35, lo que quiere decir que la mama está funcionando de una manera para la que no ha sido diseñada

En 1997 Marcia Herman-Giddens publicó un artículo en el que señalaba que las niñas estaban desarrollando pechos y pelo púbico dos años antes de lo previsto, las blancas con 9,8 años y las negras con 8,8. ( la menarquia ocurre típicamente 2-3 años después). La edad de la madurez sexual en las niñas ha ido cayendo de forma constante a razón de 3 meses por década desde 1850. No vamos a analizar las posibles razones ( obesidad, dieta, consumo de carne, tóxicos ambientales...) pero esto tiene mucha importancia para el tema del cáncer de mama que nos ocupa porque un informe del Breast Cancer Fund de 2007 afirma que si se pudiera retrasar un año la pubertad en las niñas se prevendrían miles de cánceres en mujeres. Si se tiene la primera regla antes de los 12 años el riesgo de sufrir cáncer es un 50% más elevado que si la menarquia ocurre a los 16. ¿Por qué? Se cree que tiene que ver con la exposición a hormonas -estrógenos y progesterona- que dan lugar a cambios celulares. Otra posibilidad es que la mama esté más expuesta a carcinógenos cuanto antes ocurra la pubertad.

También sabemos que el embarazo protege del cáncer de mama que es más frecuente en nulíparas y que la edad del primer embarazo es uno de los factores de riesgo más importantes, cuanto más tarde se tenga el primer hijo más riesgo. Una madre que tiene el primer hijo antes de los 20 tiene la mitad de riesgo de sufrir cáncer que la que espera hasta la treintena para tenerlo. Los lóbulos de la glándula mamaria se clasifican en tipo 1, 2 y 3. Los lóbulos de tipo 1 son los que tienen más riesgo de malignizarse y son los que tienen más receptores para estrógenos y progesterona. El embarazo hace que los tipo 1 maduren a 2 y 3 por lo que disminuye el riesgo.

En algunas poblaciones humanas el cáncer de mama es prácticamente desconocido como las mujeres Kaingang del Paraná, Brasil. La razón última no se conoce pero la opinión de algunos expertos (Malcolm Pike, p. ej.) es que cuantos más ciclos menstruales soporta una mujer en su vida mayor es el riesgo de cáncer. En sociedades de cazadores recolectores se estima que las mujeres tienen unos 100 ciclos ya que pasan la mayor parte del tiempo o embarazadas o lactando, mientras que en el Occidente actual soportan de media unas 400 menstruaciones.

Otro factor de riesgo para el cáncer de mama son los productos tóxicos. En la revista Cancer se informó en 2007 de 216 productos químicos capaces de originar cáncer en estudios animales. Sobre este tema hablamos en el apartado siguiente. Un 10% de los cánceres se estima que se deben a factores genéticos. Se ha visto en estudios de gemelos que los factores ambientales en sentido amplio ( tabaco, nutrición, tóxicos químicos ) podrían causar el 75% de los cánceres.

Mamas y ambiente

Las mamas fueron construidas para ser grandes comunicadoras, los pechos son muy sensibles al mundo alrededor de ellas tanto el del interior del cuerpo como el del exterior. Dada su alta composición en grasa, tienden a acumular productos tóxicos, sustancias químicas que son atraídas por la grasa. Los pechos absorben la contaminación como dos esponjas. Las toxinas acumuladas en la leche se han relacionado con disminución del Cociente Intelectual, alteraciones de la inmunidad, trastornos de conducta y cáncer.

Todos los productos del ambiente pueden pasar a la mama: productos de peluquería y de estética, productos de limpieza, productos que entran en la composición o con los que se tratan los muebles , cortinas, dioxinas, PCB,  etc. Unos muy estudiados son los productos ignífugos que retardan la combustión como el penta-BDE y que están por todos los lugares de las casas. Se ha estimado que las madres pasan al bebé un 2-3% de su carga de PBDE en un mes de lactancia y un 30 % en un año. Para otros productos el rango es mayor, por ejemplo un 14% al mes de dioxinas y un 8% de PCBs.

La OMS recomienda actualmente 2 años de lactancia y la Academia Americana de Pediatría un año. Se ha comprobado que estos tóxicos pasan al lactante en cantidades significativas y esto ha ha hecho que se revisen estas guías. Probablemente no se vayan a cambiar pero algunos expertos creen ya que la lactancia más allá de los 6 meses puede tener más riesgos que beneficios. 
Resumiendo, la lactancia es un acto ecológico que se da en un ambiente y la mama es una esponja que se empapa de su entorno. En el ambiente ancestral esto era una ventaja pero en el mundo contaminado de hoy en día se ha convertido en un grave problema tanto para la madre como para el niño.

Competición madre-hijo


Tenemos una imagen idílica de la lactancia pero esta estrecha relación madre-hijo tiene también sus sombras. La Teoría de Trivers conocida como Conflicto Padres-Hijos explica que la Lactancia es también una lucha entre la madre y el hijo.Los niños consumen unos 13 millones de calorías hasta alcanzar la edad adulta. Mientras está lactando alimentar a su hijo le supone a una madre el 30% de su gasto energético total, la energía equivalente a caminar 7 millas diarias. Visto de otra manera, un niño requiere 1000 megajulios de energía el primer año de vida. Esto equivale a 1000 camiones medianos moviéndose a 100 millas por hora. Desde este punto de vista la lactancia es comerse a la madre. No es sorprendente por tanto que las madres sean muy ambivalentes respecto a la misma. Los intereses de madre e hijo no son los mismos porque los genes no son los mismos. Este conflicto se evidencia de forma muy clara en el momento del destete.El niño quiere seguir sacando recursos de la madre mientras que la madre quiere reservarlos para criar otro posible hijo. Este conflicto del destete se da también en los chimpancés y otros primates y es muy frecuente que los niños ( y los chimpancés) adopten posturas regresivas, es decir, aparentar ser más pequeños de lo que son, para conseguir que las madres continúen alimentándolos. Y también es frecuente que las madres chimpancés acaben dando algún sopapo a su hijo para poner fin a las rabietas y manipulaciones. En el mundo actual la lactancia entra también en conflicto con otros intereses de la madre, como los profesionales y laborales, y los estéticos ( en un mundo donde el físico es cada vez más importante).

Es muy interesante en este contexto que la leche materna contiene endocannabinoides que se cree que regulan el apetito. Los bebés se sienten muy llenos al final de la toma y así dejan de comer. Los niños que se alimentan con fórmula no tienen ese freno y siguen comiendo e incorporan una dieta más alta en calorías, lo que se cree que puede estar contribuyendo a la actual epidemia de obesidad.

Otras contribuciones de la Mama a la evolución humana

La antropóloga inglesa Gillian Bentley se dio cuenta cuando amamantaba a su hijo de que los humanos no tenemos morro u hocico, nuestra cara es plana. Puede haber un par de razones para esto. Una es que nuestra mandíbula es más pequeña que la de otros primates porque no tenemos que triturar tanto los alimentos al disponer del fuego, que nos permite hacer una pre-digestión de la comida. De hecho, nuestro músculo temporalis, que se inserta en el hueso temporal es una octava parte del de un macaco. Investigadores de la Universidad de Pensilvania han encontrado una mutación en humanos en el gen MYH16 ( myosin heavy chain 16) que trastorna el funcionamiento de la proteina Miosina y hace que el músculo se reduzca en tamaño. Esta mutación ocurrió hace 2,1-2,8 millones de años que es cuando surge el genero Homo. Otra es que los humanos tenemos cabezas grandes y para pasar por el canal del parto necesitamos que la cara sea plana. Pero caras planas y pechos planos no se llevan bien. Imaginaos besar un espejo, si la cara del bebé tuviera que aplastarse contra un pecho plano no podría respirar por la nariz. Por eso piensa Gillian que la forma redondeada del pecho se debe a esta circunstancia. Lo que  quiere decir que el pecho redondeado nos permitió pasar por el canal del parto y ser cada vez más inteligentes. No está mal ¿no?

Por otro lado, los pezones ayudaron a desarrollar el paladar y nos dieron razones para tener labios. Por lo tanto los pechos nos prepararon para la adquisición del lenguaje y para el arte de besar. La flexión basicraneal, la flexión entre el cuello y el cráneo, es diferente en la especie humana, el bebé no puede sujetar la cabeza y puede que seamos el único mamífero que no puede hacer esto. Tenemos grandes cabezas y cuellos largos y necesitamos el cuello para aumentar la cavidad laríngea y poder hablar. Al bebé hay que sujetarle la cabeza. Por esto es muy útil un pezón que se dirija hacia el bebé y le ponga las cosas más fáciles. Todo esto son teorías que a Florence le gustan, pero sin sólidos fundamentos. En cualquier caso es bonito pensar que gracias a los pechos colgantes podemos hablar.

Bibliografía
Breasts. A natural and unnatural history. Florence Williams. Norton 2012

12 comentarios:

  1. ¿Tetas o mamas? ¿Sexualidad o alimentación?. Sofia Loren da la respuesta, sólo con su expresión facial, frente a la exhibición de "armas de mujer", que hace Jayne Mansfield. En su competición de atributos con la Sofi.
    Tetas o mamas, tienen una atribución inherente, de reflejo condicionado, en el caso del varón; y es el mero hecho de mirarlas, para empezar a "babear".
    ¡ Paulov, Paulov, si te hubieras fijado más en los chicos de tu quinta, no hubieras necesitado de tu perro !
    MAGNIFICO POST. Meltxor dixit.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Para comprender mi comentario hay que ver la foto (fotos). Para ello os remito al este link: http://deedoolife.blogspot.com.es/2009/09/jayne-mansfield-contre-sophia-loren.html
    Meltxor.

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  4. Bingo!, has acertado. En el libro de Breasts aparece esa foto. Cada capítulo abre con una y esa foto es la primera del libro.

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  5. Me quedo por tu blog, me parece super interesante.

    Un saludo

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  6. lyuti (vadebichos)11 de julio de 2013, 11:58

    Hola, ya te dije que me encanta el post, y me figuro que te ha supuesto un gran trabajo organizarlo.
    Una precisión, las bonobas tienen pechos permantentes. Si hubiera 1000 millones de bonobas adultas, seguramente veríamos que tendrían pechos de todos los tamaños.
    Las teorías de Morris me parecen estúpidas, porque a ver dónde se pone el macho humano una diana para que la hembra humana se de cuenta de que debe mirarlo a la cara.
    Los cocodrilos tienen paladar secundario, aunque es ditinto al nuestro.

    Sobre el cáncer de mama, un par de cosas. Hay muchas teorías que ligan la cantidad de menstruaciones que pasamos las occidentales con este tipo de cánceres, pero tb, por pura lógica hay voces (de mujeres) que piden que se dejen de buscar correlaciones que tienen un matiz potencialmente moralista, y que busquen soluciones.
    Hoy en día se anima mucho a las recien paridas a amamantar, y una de las razones que se les da es esa, la disminución del riesgo. Sin embargo se explica tan mal que muchas creen que es una especie de vacuna. Lamentablemente no lo es, y yo conozco más de un caso de cáncer de mama en madres que han amamantado.
    La forma en que se pretende estimular hoy en día a las madres para que amamanten me resulta repulsiva porque se mezcla mucha moralina en el asunto, y en momentos muy delicados para la mujer recien parida. De hecho la nueva maternidad es la desencadenante de muchas comeduras de tarro con ideas de culpa -que este tipo de consejos moralizantes ayudan a estimular- que provocan mucha desestabilización en las mujeres, sobre todo las típicas clase media, estudios, treintena, etc. Tendrían que plantearse dar estos consejos de otra forma, no sé, tal vez como si la nueva madre fuera un ser ppensante en lugar de una tonta incapaz de tomar decisiones. Y esto lo cuento por muchos casos que conozco, y no te digo que alguno no pueda ser el mío propio.

    Un saludo.

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  7. lyuti (vadebichos)11 de julio de 2013, 12:34

    Ah, me olvidaba de otra curiosidad. Chimpas y sobre todo bonobos lactantes tienen la cara aplanada. De hecho los bonobos adultos desarrollan mucho menos "hocico" que los chimpas. Tal vez haya que encajarlos un poco en la teoría de caras planas-pechos redondos, que me parece bastante acertada :). Ahora que lo pienso, los gatitos...bueno mejor dejo de pensar. Un saludo de nuevo :).

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    1. Bueno, creo que un problema fatal que tiene la ciencia es que todo se moraliza y politiza. Cada uno lee los datos y hallazgos científicos desde sus posiciones ideológicas y eso es un desastre. Nos movemos siempre entre la falacia naturalista y la falacia moralista . Unos dicen que lo que es tiene que ser y los otros que lo que tiene que ser es. En el tema de la lactancia parece ( digo parece porque todo es provisional en ciencia, pero eso no quiere decir que todo sea igual y todas las posiciones valen lo mismo) haber unos datos claros y fiables y no se puede discutir que la lactancia materna es mejor que la artificial, entre otras cosas porque la leche es mucho más que un alimento y toda la parte inmunitaria sencillamente no se puede suplir con fórmulas. También en cuanto al cáncer de mama el efecto de las hormonas en su aparición es aceptado ampliamente, así como que un tiempo largo entre menarquia y primer embarazo es un factor de riesgo.
      Esto es lo que se sabe. Pero todo es cuestión de costes y beneficios, y de estilo de vida y muchas veces en la vida no se puede elegir lo ideal y hay que conformarse con lo bueno o lo regular. De los datos que he mencionado no se puede concluir que las niñas deban embarazarse nada más tener la menarquia ni burradas por el estilo. ( o que o das lactancia materna o tu hijo va a sufrir un trauma para toda la vida...)
      Tenemos un estilo de vida incompatible con la lactancia ( y me atrevo a decir que incompatible con los hijos) y consideraciones económicas y sociales hacen que tengamos que apañarnos de otra manera y ya está, pero la verdad es la verdad la diga Agamenon o su porquero.
      Lo que no se puede hacer tampoco es darle la vuelta a los datos y , dado que no puedo dar lactancia, etc., ( o no puedo estar con mis hijos recién nacidos y tengo que ir a trabajar) decir que es mejor la lactancia artificial, (o que es mejor que los niños recién nacidos estén en una guardería que con su madre...)
      simplemente si queremos cambiar la realidad y mejorarla tendremos que empezar por saber cuál es y no pensar que lo que nos desearía es la verdad ( wishful thinking)

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    2. lyuti (vadebichos)15 de julio de 2013, 5:35

      Pero en todas las líneas que he escrito no he dicho nada de que no sea mejor la lactancia materna, te habrás dado cuenta.
      El último párrafo de tu respuesta no me es aplicable en modo alguno. Ni le he dado la vuelta a los argumentos ni rechazo que se informe sobre los beneficios de la lactancia materna.

      Rechazo tres cosas:
      - El tono moralizante con que se promociona la lactancia materna, así como en muchos casos una información incompleta en la que la madre no entiende la diferencia entre estadísticas y hechos.
      - El concepto lactancia a demanda como única manera de llevar una lactancia, dando el pecho. Incluso como única forma de llevar una lactancia materna exclusiva.
      Además, hay un parámetro que no se tiene en cuenta. Hay mujeres, excelentemente dotadas para ser madres que odian la idea de verse horas y horas sentadas dando de mamar, y son incapaces de llevarlo a cabo porque se aburren mortalmente o están con un cansancio de muerte.
      - El cargar contra las madres que lo hayan intentado y por los motivos x que sean no lo hayan logrado con el argumento de no te quejes porque yo diga que es lo mejor. Dejemoslas que se quejen, son personas. Ellas no impiden que se informe, se quejan sobre todo del tono moralizante con que se promociona.

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    3. lyuti (vadebichos)15 de julio de 2013, 6:00

      Te comentaré que sobre mamas y cánceres, por desgracia -no mía-, he tenido que investigar algo. Efectivamente el efecto de un primer embarazo cercano a la menarquia en las probabilidades es muy importante; pero a las mujeres sólo se les dice que si les habla del efecto de la lactancia en esas probabilidades.

      No sé tú, pero en mi entorno la gente entiende muy poco de asuntos biológicos y temas de probabilidad, así que el estupor con que reciben la noticia de un tumor es bastante doloroso verlo desde fuera.

      Aparte, quería decir que he cambiado la cuenta de mi blog, porque ya no puedo acceder a la antigua; ahora es vadebichosblogspot@gmail.com
      Un saludo

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  8. Vaya cantidad de información. Está genial. Un gran review ¡Enhorabuena! Aprovecho de dejar el enlace al post donde intento explicar el mecanismo mediante el cual las bacterias intestinales de la madre son translocadas hasta las glándulas mamarias :D

    "Tetas al poder: bacterias mamarias que alimentan" http://felixmoronta.com/bacterias-mamarias/

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  9. Super completo este post sobre la lactancia.
    He aprendido bastante. Gracias

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